Análisis: Spore, de una célula al dominio de la galaxia

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Al fin y después de más de un año de espera, Spore ha salido al mercado tanto para Mac,PC o iPhone. Samuel ya nos ha comentado sus impresiones tras probar el de Spore, pero en cuanto a la versión de Mac, puedo decir que el juego es bastante recomendable. Creado por los mismos desarrolladores de los Sims, en el juego tratas de crear tu propia especie y sobrevivir a través de la evolución, dividiendo el juego en varios niveles o estadios, muy diferenciados entre ellos.

En el estadio de célula, comienzas como un ser unicelular que tiene que ir alimentándose de plantas o animales (tú eliges su dieta), e ir creciendo para destacar en el ecosistema. Es el estadio con el que puedes jugar en el Spore Origins para el iPhone y decididamente el que más me ha impresionado gráficamente. A medida que vas creciendo, todo a tu alrededor cambia de perspectiva de una forma asombrosa, y el efecto de las varias ‘capas’ de plantas y animales está muy conseguido.

Spore célula

Una criatura de Spore en su estadio de célula

Una vez has alcanzado la puntuación máxima, avanzas a un estadio superior en el que puedes otorgarle un par de patas a tu animal. Es en este punto donde el juego muestra otro de sus puntos fuertes: El panel para editar a tu animal, en el que de una forma muy cómoda podemos dotar a nuestra criatura de patas, apéndices venenosos o púas. Una vez el animal puede andar, forma un nido y se ocupa de comer y relacionarse (ya sea social o agresivamente) con las otras especies, mientras va encontrando piezas para evolucionar en los esqueletos de otros animales muertos.

Una vez te has convertido en el rey de la jungla, pasas a un estadio nuevo en el que ganas inteligencia y capacidad para poder usar utensilios y construir herramientas y construcciones. Formas una tribu que tiene que ir avanzando hasta formar ciudades enteras, momento en el que compites con el resto de naciones de tu mundo hasta poder crear un gobierno mundial.

Spore nido

Un nido de criiaturas de Spore en su estadio de animal

Y a partir de aquí, lanzas un OVNI al espacio y te dispones a relacionarte (ya sea comerciando o haciendo la guerra) con los, sin exagerar, centenares de imperios repartidos por miles de sistemas estelares de tu galaxia. La fase espacial del Spore, sin duda, es la viva imagen de la frase “Este juego no te lo acabas nunca”.

Y es en esta fase en la que el juego empieza, a pesar de todo, a ser algo pesado. Al empezar a expandirte por las estrellas, no pararán de aparecer ataques y alertas de desastres biológicos en tus colonias, que tendrás que solventar si no quieres perder material para comercialo incluso ecosistemas enteros. Es por eso que te cuesta mucho ir subiendo de nivel y acabas cansándote. Además, el final del juego se ve muy lejano, ya que en teoría debes superar a un imperio que controla todo el centro de la galaxia, que se dice pronto, y conseguir saber qué es lo que esconde el núcleo de ésta. De todas formas, según he leído el juego puede seguir aunque acabes por controlar todos los planetas de la galaxia (algo que ya os aviso: Es imposible).

Spore progreso

La pantalla de progreso de la evolución de tu especie en Spore

Aunque no lo dudéis: El juego es un concepto nuevo que mezcla varios estilos en uno sólo, a medida que vayamos evolucionando. Muy recomendable para jugar sólo o en línea, y bastante peligroso, ya que proporciona horas interminables de juego. Sobretodo en el estadio espacial, en el que si te animas a intentar conquistar la galaxia entera puedes estar intentándolo durante meses.

En cuanto al apartado gráfico, en mi iMac Core 2 Duo a 2,16 GHz, 256 MB de Video y con 2 GB de RAM funciona perfectamente, aunque en algunos vídeos de la introducción del juego hay algunas ralentizaciones. Sin embargo, cuando estamos jugando en medio de una partida, no he notado absolutamente ningún problema.

Spore galaxia

Una red de imperios estelares aliados en el estado galáctico en Spore

Quizás un inconveniente del juego es que como está muy diferenciado en cada estadio, los controles del teclado y del ratón cambian profundamente, y cuando ya te has acostumbrado a unos te encuentras con que de repente tienes que aprenderte otros. De todos modos, los han hecho bien intuitivos y no cuesta demasiado controlar tu criatura a medida que va evolucionando.

En resumen, Spore es un juego innovador, que no me ha terminado de impresionar todo lo que prometía y se hace bastante pesado en la etapa espacial (sobretodo cuando te das cuenta de que si quieres acabar el juego, puedes hacerte viejo intentándolo) pero que me ha dejado buen sabor de boca. Cuando le echas un vistazo a la pantalla del seguimiento de la evolución de tu especie, puedes darte cuenta del enorme trabajo que has hecho, ya que has pasado, literalmente, de ser un animal basado en pocas células a regentar poderosos imperios galácticos a lo largo de incontables sistemas estelares. Un buen trabajo por parte de EA y Maxis.

Sitio Oficial | Spore
En Applesfera | EA y Maxis revelan más detalles de Spore

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