Las Apple Store son un sitio genial para manifestarse. Greenpeace consiguió que la compañía de la manzana asumiese un rol más activo en la protección del medio ambiente desnudándose frente a sus puertas. Diversas organizaciones de derechos laborales tomaron sus tiendas para atraer la atención sobre las condiciones de trabajo en China. Y ahora, Samsung, también parece tener algo que decir… sí, habéis leído bien, Samsung.
Como podéis ver en el vídeo, la Apple Store de Sídney en Australia fue invadida por una horda de manifestantes esgrimiendo un contundente “wake up” (despertad) ante los sorprendidos trabajadores y clientes de la tienda. Desde el primer momento algo olía a podrido en esta imagen: los sonrientes y homogéneos indignados, el autobús perfectamente rotulado… y una reivindicación tan infantil como los argumentos de un vulgar troll.
No, no era una manifestación real, sino una de las campañas de marketing más cuestionables que recuerdo haber visto nunca. El instigador de esta acción era Tongue, una agencia australiana contratada por Samsung para hacer ruido de cara a la inminente presentación del Galaxy S III, el próximo competidor del iPhone.












