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Sobre los nuevos MacBook Pro: el bueno, el feo, el malo y el olvidado
Portátil

Sobre los nuevos MacBook Pro: el bueno, el feo, el malo y el olvidado

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Una semana tumultuosa. Esa es la palabra que me viene a la cabeza cuando pienso en todo lo que se ha escrito, dicho y mostrado desde la presentación del nuevo MacBook Pro. Algunos comentaristas y aficionados a la tecnología afirman que se trata de la peor actualización de la historia.

Una muestra de la nave sin rumbo en la que se ha convertido la Apple de Tim Cook. Ya sin remedio, están dispuestos a saltar de barco y buscar uno con un capitán más benévolo. Uno bajo la bandera de Microsoft. Contar con otras opciones es genial para el usuario. Sin embargo, después de ver la keynote por segunda vez, creo que se ha perdido el contexto en el que se han presentado estos equipos. Pongámonos en perspectiva. 

El bueno: los mejores MacBook Pro de la historia

Los MacBook Pro llevaban cuatro años sin recibir una actualización importante. En todo ese tiempo, las actualizaciones de componentes han sido menores. Pero la renovación que sufrieron estos equipos la semana pasada fue total:

  • Más delgados y con menos volumen. La ligereza siempre es bienvenida en equipos portátiles.
  • Mejores pantallas con wide color gamut como en el iPhone 7, un 67% más brillantes, un 67% más de contraste y un 25% más de colores.
  • Mejores CPU y GPU, aunque de esto hablaremos más adelante.
  • Hasta cuatro puertos USB-C / Thunderbolt 3, de los que también hablaremos más adelante.
  • Nuevas memorias RAM y de almacenamiento, que también hay que tratar después.
  • Un trackpad gigantesco y con palm-rejection, que ha pasado desapercibido.
  • Touch Bar como una nueva forma de acceder a atajos de teclado y de trabajar con el equipo.
  • Touch ID, algo que no necesita presentaciones pero que ha sido casi totalmente ignorado.
  • 10 horas de batería a pesar del rediseño.
  • Mejores altavoces.

Se trata de un equipo que da un salto en casi todos los aspectos que más importan, además de introducir algunos ingredientes a la receta que no nos esperábamos. Algo que siempre es de agradecer y que le da cierta diferencia a una simple renovación de componentes.

El feo: puertos y adaptadores

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En 2015, Apple presentó el MacBook. Un equipo muy ligero que apuntaba a la dirección que seguirían los equipos de la compañía. Su ligereza y robustez exigía la eliminación de todos excepto un puerto: el nuevo USB-C. En su momento, se criticó a Apple por incluir solo un puerto con ese equipo y no dos: uno en cada lado.

En septiembre de este año Apple presentaba el iPhone 7. Como era de esperar, incorporaba un puerto Lightning propiedad de la compañía. A la crítica por la eliminación del jack de 3,5mm se sumó que Apple mantuviera ese puerto frente al USB-C, ignorando que es mucho más grueso y que no permitiría tener un dispositivo tan delgado como el iPhone.

Ahora, en octubre, Apple ha presentado un nuevo MacBook Pro con cuatro puertos USB-C, dos a cada lado. Pero tampoco parece ser suficiente. Una de las críticas que se le hace es la eliminación del conector de carga MagSafe. Como usuario, echaré de menos este conector en los ordenadores de Apple pero agradezco que a cambio ahora pueda cargar el equipo desde cualquiera de los dos laterales sin tener que rodear el equipo.

Además, puede que la batería no dure esas 16 horas que pedía hace unos días, pero con 10 horas sí que es suficiente para aguantar todo el día de trabajo. Los nuevos MacBook Pro están pensados para que los carguemos de noche y nos olvidemos durante el día. Como el iPhone. Como el iPad. Como el Apple Watch.

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Los adaptadores serán necesarios en los primeros años hasta que se extienda el USB-C, Apple debería haber entregado uno o dos con cada uno de estos equipos

La inclusión de USB-C y la eliminación total del USB-A es algo demasiado duro para muchos. La solución podría haber sido incluir al menos uno o dos de estos puertos antiguos. Pero estamos de nuevo ante una apuesta por el futuro. La elección es esta: tener un puerto que utilizaremos durante 1 o 2 años más y que luego vamos a relegar en favor del USB-C los siguientes 4, 5 o 6 años o contar con "el puerto del futuro" desde el principio y sufrir con adaptadores esos primeros años (en el caso de que se requieran).

Y aquí llegamos a uno de los puntos calientes de estos nuevos equipos: los adaptadores. A nadie le gustan los adaptadores, son un incordio. Especialmente cuando en un equipo anterior no hacen falta y en uno nuevo sí. En lo que no tiene excusa Apple es que con los nuevos MacBook Pro no entreguen un adaptador USB-A a USB-C para accesorios (lo hizo con el conector jack y el Lightning del iPhone 7) y un cable USB-C a Lightning para sincronizar y cargar nuestro iPhone.

Haciendo esto, la transición sería mucho menos dolorosa para el usuario y además se habrían ahorrado una crítica muy acertada a los equipos. Es incomprensible que veamos una apuesta por este conector pero que el iPhone 7, presentado tan solo un mes antes, aún tenga el cable con USB-A. Es más, tampoco se entiende que el jack de 3,5mm siga presente en los nuevos MacBook Pro y no haya sido sustituido por un conector Lightning.

Todo esto da la impresión de que los nuevos MacBook Pro deberían haberse presentado mucho antes que el iPhone 7. Pero que por alguna razón (los retrasos de Intel, por ejemplo), no lo hicieron.

El malo: RAM, CPU y precio

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Los nuevos MacBook Pro soportan un máximo de 16GB de RAM y cuentan con los chips Intel Skylake. Muchos usuarios profesionales necesitan 32GB e incluso 64GB de RAM en sus equipos por lo que 16GB se quedan cortos. La siguiente generación de chips de Intel, Kaby Lake, ya está en algunos ordenadores y sin embargo Apple no la ha incorporado, siendo objeto de crítica.

Ambos temas, aunque diferentes en apariencia, están relacionados. Cuando Phill Schiller dijo que los nuevos MacBook Pro no soportaban más de 16GB de RAM por una cuestión de batería, estaba en lo cierto, pero no contó toda la verdad. En reddit:

La verdadera razón detrás de la ausencia de RAM de 32GB o DDR4 es Intel. Skylake no soporta LPDDR4 (LP significa "bajo consumo"). Kaby Lake incluye soporte, pero solo para la categoría U de chips. De modo que nada de soporte para chips de portátiles hasta 2018.

Un ejemplo es el Dell XPS 13. En el Dell XPS 13, no puedes subir a 32GB de RAM. Mientras tanto, el de 15 pulgadas te da la opción pero tienes que sacrificar batería.

Otro ejemplo es el Surface Book, que no incluye 32GB de RAM. Tan solo tiene 16GB como máximo.

Como dice John Gruber, Apple prefiere priorizar la batería, la ligereza y la delgadez a una mayor potencia. Hay otros ordenadores con más RAM pero lo hacen a costa del peso, tamaño y batería. Y eso no es algo que esté dispuesto a sacrificar Apple.

Intel no ha sabido estar a la altura de lo que exigen equipos como el MacBook Pro de Apple o el Surface Book de Microsoft

En cuanto a la CPU, ni siquiera el Surface Book incorpora la última generación de Kaby Lake. Intel aún no ha terminado de lanzar los chips que montarían ambos equipos. De modo que Apple está "atrapada" por los retrasos y dificultades que atraviesa Intel. Algo que no es del agrado de la compañía de Cupertino. Es curioso pero Apple nunca ha tenido problemas de este tipo con el iPhone y el iPad. Esta es la razón de que diseñen sus propios chips, tal vez vaya siendo hora de que dé el salto definitivo a ARM también para los Mac.

El precio, sin duda uno de los grandes inconvenientes de estos nuevos equipos. Podemos alegar que el tipo de cambio es desfavorable y que el IVA ha subido bastante los últimos años. Pero si miramos alrededor, otros equipos como el Surface Book cuestan todavía más:

  • Surface Book de base, con 13,5 pulgadas, Intel i7 256GB y 8GB de RAM: 2.399 dólares (sólo se vende en EEUU).
  • MacBook Pro 13 de base, con 13,3 pulgadas, Touch Bar y Touch ID, Intel i5, 256GB y 8GB de RAM: 1.799 dólares.
  • MacBook Pro 15 de base, con 15 pulgadas, Touch Bar y Touch ID, Intel i7, 256GB y 16GB de RAM: 2.399 dólares.

Ambos MacBook Pro tienen un precio inferior o igual en su configuración básica. Algo muy curioso.

El olvidado: SSD, Touch Bar, Touch ID y los profesionales

Hay un detalle que se ha pasado por alto: la memoria SSD de los nuevos MacBook Pro. Si el año pasado los equipos de Apple montaban una memoria con velocidades de lectura y escritura de 1,6 y 1,5 GB por segundo respectivamente, los nuevos SSD suben hasta los 3,1 y 2,1 según Computer World. Algo que está a varios años de distancia de la competencia.

Y llegamos al Touch Bar, una innovación que no se le ha dado todo el protagonismo que merece. Apple trata de dar una mayor visibilidad y comodidad a la hora de utilizar atajos de teclado. Acciones que están sepultadas en un submenú de un menú o en una complicada combinación de teclas que requiere la habilidad de un contorsionista. Esta barra es totalmente personalizable y creo que va a ser una buena mejora para la productividad en Mac.

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Apple quiere satisfacer las necesidades de la mayoría de los usuarios profesionales, pero no de todos y cada uno de ellos

Puede que los usuarios más avanzados vean como una tontería que ahora se pueda poner emojis en el Mac gracias a esta barra. La alternativa anterior era presionar las teclas ctrl + cmd + espacio, algo sencillo pero que oscurece su uso. Lo mismo ocurre con numerosos atajos de teclado. Esto son el tipo de detalles que siempre ha caracterizado a Apple: hacer más sencillo lo que antes requería "conocimientos avanzados".

¿Nadie se acuerda tampoco de Touch ID, esa mejora que llevamos esperando desde que el iPhone 5s lo estrenó en 2013? Para mí, se trata de uno de los grandes caballos ganadores de este equipo. Poder desbloquearlo sin renunciar a la seguridad ni a la comodidad. Otros usuarios que compartan equipo verán cómo ahora pueden cambiar de usuario en apenas unos segundos y sin contraseña.

Dadas las limitaciones en CPU y RAM que tenía que afrontar la compañía, creo que han hecho el mejor equipo posible. Los usuarios más profesionales sienten que Apple se ha olvidado de ellos, pero se olvidan de que el MacBook Pro es un producto que se enfoca a la mayoría de usos profesionales. No a todos y cada uno de ellos.

En Applesfera | iFixit desmonta el MacBook Pro sin Touch Bar y encuentra una batería más pequeña.

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