
Epic Games ha demostrado ser uno de los más fieles aliados de Apple como punta de lanza en su cruzada de expandir los límites de los videojuegos en dispositivos móviles. El Infinity Blade original exclusivo para iPhone, iPod touch y iPad nos quitó el hipo con unos gráficos que nadie pensaba que eran posibles llevar a un móvil y su secuela llevó aún más lejos la potencia del motor Unreal Engine 3. Sencillamente no hay nada que se le parezca en ninguna otra plataforma.
Pero, ¿qué hay de la jugabilidad? Muchos tacharon a la saga de ser excesivamente monótona y repetitiva con una mecánica de juego muy simple que aún así también consiguió su cupo de admiradores. Pero Epic no quiere conformarse con eso y tras dejar claro que nadie puede competir con ellos en músculo, ahora se han marcado el reto de demostrar que es posible llevar mecánicas más complejas a una pantalla táctil sin que echemos de menos en ningún momento la presencia de controles físicos.











