
Cada día nos desvinculamos más de la idea de tener todo nuestro trabajo en “nuestro ordenador” y tendemos, gracias la revolución de Internet y la web 2.0, a almacenar y recuperar nuestros documentos de forma on-line. Todo comenzó con el correo electrónico vía web, pionero en este tipo de servicios.
Google ofrece hoy en día herramientas on-line que nos proporcionan las funcionalidades básicas de sus homónimas de escritorio, como Google Docs, compuesto por un procesador de texto, una hoja de cálculo o un editor de presentaciones. Muchos utilizamos estos servicios porque además, presentan el atractivo extra de que pueden ser compartidos con otras personas para trabajar en grupo.



