
Antes de empezar con el análisis voy a hacer una pregunta a todos aquellos que tengáis coche: ¿No estáis hartos de escuchar siempre los mismos CDs en el coche?
A ver si os suena la historia: Grabas un CD con tus canciones preferidas, lo metes en el coche y ya está... seis meses escuchando las mismas canciones (la mayor parte de las veces en el mismo orden) hasta que finalmente el disco se estropea tanto que no te queda otra que vencer la flojera y volver a grabar un nuevo CD con otra selección de canciones que terminarás odiando.



