Construir un Apple Park, en casa

Construir un Apple Park, en casa

El creador de contenido español Nikias Molina ha conseguido hacer realidad una ambiciosa idea: traer la filosofía de la arquitectura Apple a su nuevo estudio. Estas son las claves de cómo lo ha conseguido.

Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
Estudio Nikias
pedro-aznar

Pedro Aznar

Director

¿Cuántos nos hemos maravillado por la arquitectura de las tiendas de Apple cuando hemos entrado en ellas? Son espacios especiales, cómodos, pensados para acompañar e inspirar. El nuevo estudio del creador de contenido Nikias Molina es también, sin duda, uno de ellos. No es un lugar cualquiera: ha tomado como inspiración precisamente esas sensaciones, y ha construido su propio espacio con esos ingredientes. Todo allí parece pensado para bajar el ruido, para crear sin fricción, como si el propio lugar te pidiera que vayas un poco más despacio.

Es imposible no ver en este estudio una conexión directa con la arquitectura de Apple y, especialmente, con sus Apple Store o el mismísimo Apple Park. No por los materiales o los colores, sino por la filosofía. Apple entendió hace tiempo que los espacios también son una interfaz, que la forma en la que te mueves por una habitación condiciona cómo piensas. Este estudio funciona exactamente así: como un sistema operativo silencioso para la creatividad.

Img 6993 Nikias Molina en la mesa de trabajo con PPT Interiorismo. Los renders del proyecto se pudieron consultar incluso desde el Apple Vision Pro.

Recorrerlo es entender que nada está puesto al azar. Cada decisión responde a una idea muy clara: eliminar fricciones, reducir estímulos innecesarios y crear un entorno que acompañe el proceso creativo sin reclamar atención. No es un espacio que se imponga, es un espacio que se aparta cuando hace falta. Y eso, paradójicamente, lo convierte en protagonista.

Un espacio continuo donde el pensamiento fluye

Estudio Apple Nikias Molina

La primera sensación al entrar es la de continuidad. No hay cortes bruscos ni cambios de lenguaje entre zonas. Todo está conectado visualmente, como si el estudio fuera una única estancia que se transforma suavemente según lo que necesitas hacer en cada momento. Esta ausencia de compartimentos estancos genera una calma inmediata, casi física, que se nota en la forma de moverte y de mirar.

El blanco domina el espacio, pero no como un ejercicio de minimalismo vacío. Es un blanco funcional, pensado para reflejar la luz natural que entra generosamente y para borrar cualquier distracción visual. Como ocurre en las Apple Store, el entorno desaparece para que la atención se centre en lo importante. Aquí no hay elementos que compitan entre sí, ni objetos que pidan protagonismo sin motivo.

Estudio Apple Nikias Molina

Entre esas superficies limpias aparece un árbol que rompe deliberadamente con lo artificial. No es un elemento decorativo cualquiera, es una réplica 1:1 de los árboles que Apple utiliza en muchas de sus tiendas. Su presencia introduce algo orgánico, vivo, que contrasta con la pureza del espacio y recuerda que incluso en los entornos más tecnológicos hace falta un punto de naturaleza. Es un gesto muy Apple: integrar lo natural para equilibrar lo tecnológico.

La mesa central y los iconos que cobran cuerpo

Estudio Apple Nikias Molina

En el centro del estudio, la gran mesa actúa como eje de todo. No es un escritorio tradicional ni un altar al hardware. Es una superficie amplia, pensada para que el trabajo esté siempre visible, siempre en proceso. Aquí conviven portátiles, cuadernos, objetos personales y herramientas sin jerarquías claras, como si todo formara parte del mismo flujo creativo.

Esta mesa recuerda inevitablemente a las mesas de las Apple Store, donde los productos no están encerrados ni protegidos, sino accesibles, listos para ser tocados. Aquí ocurre lo mismo con las ideas. Nada se guarda, nada se esconde. El trabajo se queda a la vista, vivo, esperando a ser retomado. Esa decisión cambia por completo la relación con lo que creas.

Estudio Apple Nikias Molina

En una de las paredes, los iconos de aplicaciones dejan de ser algo digital para convertirse en objetos físicos. Realizados en metacrilato, iluminados con precisión, estos iconos flotan entre lo funcional y lo simbólico. Apple siempre ha tratado sus iconos como algo más que simples accesos: son identidad, promesa, cultura visual. Aquí, al materializarlos, se les da peso, presencia y un nuevo significado.

Img 8181 Nikias con su compañero Robert Ortiz

No están ahí sólo para decorar. Funcionan como un recordatorio constante de que gran parte de lo que creamos hoy no se puede tocar, pero sí se puede sentir. Verlos convertidos en objetos reales es casi un manifiesto: el software también merece espacio físico, también forma parte del paisaje creativo.

El iglú, un refugio para crear contenido

Estudio Apple Nikias Molina 04

Uno de los elementos más singulares del estudio es el iglú que alberga el espacio de grabación. No es una cabina técnica al uso, sino un refugio casi cinematográfico, claramente inspirado en la casa de Luke Skywalker en Tatooine. La referencia no es casual. Como aquella vivienda excavada en la arena, este espacio busca aislar, proteger, desconectar y abrigar con cierta intimitad sin romper el entorno.

Estudio Apple Nikias Molina

La forma curva del iglú elimina ángulos duros y genera una sensación de recogimiento inmediato. Dentro, la acústica, la iluminación y la disposición del equipo están pensadas para grabar sin distracciones, como si el mundo exterior quedara en pausa durante unos minutos. Es un espacio que invita a entrar en otro estado mental, más concentrado, más íntimo.

Estudio Apple Nikias Molina Las vigilantes del estudio, ellas acompañan a las visitas y se ocupan de que todo esté en perfecto orden.

El  área de grabación se integra con naturalidad en el espacio. Cámaras, focos y brazos articulados forman también parte del paisaje cotidiano del estudio, colocados con una precisión que evita cualquier sensación de caos. No hay cables sueltos ni improvisación visual. Todo está pensado para estar siempre listo.

Esta decisión elimina una de las mayores fricciones creativas: la preparación. Aquí no hay que montar nada para empezar a grabar. El estudio está preparado de forma permanente, como ocurre en las Apple Store con los productos en demo. 

Lo interesante es que, pese a su carácter especial, el iglú no rompe con el resto del estudio. Sigue hablando el mismo lenguaje: blanco, formas suaves, tecnología integrada con cuidado. Es un guiño a la cultura pop, sí, pero también una declaración de intenciones. Crear contenido puede ser técnico, pero también emocional, narrativo, casi épico.

Los detalles que sostienen el ritmo diario

Estudio Apple Nikias Molina

Y de repente, el que para mi es el espacio más singular (más, si cabe) del estudio: la zona del salón. Un proyector 4K y dos HomePod 2 presiden una pared sin ángulos, acompañada de un futurista sofá (que además es muy cómodo). En la pared, unas ventanas circulares que dejan ver los discos favoritos de Nikias con un protagonismo absoluto del libro de Apple Music, que se ilumina y se integra perfecto en la decoración.

Esta zona puede ser estudio de grabación, un cine improvisado o una zona de edición compartida con el equipo. Personalmente, me recuerda mucho a ciertas estancias del mismísimo Apple Park, con un diseño y unos acabados que no tienen absolutamente nada que enviar a Apple. El toque retro es un Macintosh SE de la época, sobre el que quiero convencer a Nikias para ponerlo en marcha y que sea totalmente operativo como curiosidad para las visitas.

Estudio Apple Nikias Molina

La cocina aparece de manera discreta, casi sin querer llamar la atención. Mantiene el mismo lenguaje visual que el resto del estudio y cumple una función fundamental: permitir pequeñas pausas sin romper el hilo del día. Es un espacio pensado para el café rápido, para apoyar una taza mientras una idea termina de ordenarse.

Al final, este estudio ideado por Nikias y hecho realidad por PPT Interiorismo no destaca sólo por parecerse a una Apple Store, sino por compartir su forma de entender el diseño. Crear espacios que realmente nos acompañan, nos cuidan en cierta forma, son ellos los que nos prestan atención. Con calma, con intención y con la sensación reconfortante de estar exactamente donde hay que estar cuando llega la inspiración.

En Applesfera | Apple Park: cuándo se construyó, cuál es su historia, cuánto cuesta y qué actividades pueden hacer dentro de esta sede

Inicio