Timberborn es el 'city builder' con aires de Age of Empires que macOS necesitaba: App de la Semana

Timberborn es el 'city builder' con aires de Age of Empires que macOS necesitaba: App de la Semana

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Timberborn

Llevo demasiado tiempo echando de menos un juego del estilo Age of Empires en mi Mac. Tanto, que a veces caigo en la tentación de configurarme un PC por piezas para ver cuánto me costaría el capricho (spoiler: demasiado con los precios actuales de las gráficas). Pero es el precio de ser uno de los pioneros de los chip Apple Silicon: aún es muy pronto como para esperar que los desarrolladores de juegos ofrezcan una buena compatibilidad con la ya de por sí escasa oferta de juegos que hay para macOS si la comparamos con la de Windows.

Sin embargo recientemente he probado un juego que me ha dado una bocanada de aire fresco y además promete para su futuro: Timberborn. Y a pesar de estar en su fase inicial de desarrollo, es algo que ya podemos probar de primera mano en nuestros Mac.

Sí, eso de ahí son castores

Timberborn nos lleva a un mundo en el que controlas una colonia de castores (sí, castores) y construyes una ciudad a partir de recolectar recursos como comida y madera. Obtienes energía de los ríos, a través de diques controlas el flujo del agua para volver zonas áridas del mapa en fértiles... es una combinación de las fases iniciales de una partida al Age of Empires con la gestión del crecimiento de una ciudad de Sim City.

No hay batallas entre clanes o civilizaciones: el objetivo es simplemente construir una ciudad con todo lo necesario para albergar a tu colonia de castores y todos susdescendientes. Hay que hacer equilibrios entre construir presas, caminos, molinos en ríos para generar energía, tratar la madera, recolectar comida y construir granjas... es una vuelta de tuerca interesante al género.

El juego no es difícil pero presenta ciertos retos: la población de castores va creciendo a medida que se reproducen pero también se reduce cuando éstos mueren de viejos. En mi primera partida, además, vi atónito como toda la colonia moría de hambre porque olvidé construir nuevos puestos de recolección de frutos en arbustos más alejados.

Timberborn Ciudad Las ciudades de Timberborn pueden crecer hasta ser enormes, aunque en mis partidas de prueba ha quedado patente que el juego necesita seguir desarrollándose para que llegar a esos niveles de complejidad sea cómodo.

A nivel de calidad gráfica, Timberborn cumple con lo necesario. De todas formas no quiero ser demasiado estricto en este aspecto, porque el juego está en una fase muy temprana de su desarrollo y sólo se ha lanzado en Steam para buscar feedback de los primeros atrevidos que lo prueben. La ventaja de esto es que puedes instalarlo de forma completamente gratuita en tu Mac mientras sus responsables siguen trabajando en él.

Por ese mismo motivo la jugabilidad es algo limitada: no podemos movernos por el mapa utilizando el ratón, hay que utilizar las teclas de dirección o las clásicas WASD. El zoom es algo brusco, y se echan de menos algunos atajos como seleccionar varias unidades al mismo tiempo con el ratón. De nuevo: el juego está en una fase beta y se nota que aún le falta tiempo para completarse.

Para poder jugar a Timberborn necesitarás como mínimo un Mac con chip Intel de doble núcleo a 1,7 GHz, 1 GB de espacio en disco, 4 GB de memoria RAM, una gráfica Radeon Pro 560X o superior y tener macOS 10.12 Sierra o una versión posterior instalada. Y si tienes un Mac con chip M1 no te preocupes: Timberborn se ejecuta sin problemas de rendimiento y a la mejor calidad gráfica a través de Rosetta. Lo único que tienes que hacer es descargarlo a través de Steam.

Si eres de los nostálgicos de los juegos de estrategia en tiempo real o de los city builders isométricos, es una instalación prácticamente obligada. Sobre todo mientras siga siendo gratuita y en beta, para poder probar algo nuevo.

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