
El libro de Adam Lashinsky Inside Apple está resultando ser una mina de oro de anécdotas y curiosidades la mar de interesantes. ¿La última? La historia de cómo logró Steve Jobs arrebatarle a Cisco la marca registrada “iPhone” para utilizarla como nombre del teléfono de la manzana. La compañía de telecomunicaciones también poseía los derechos de la marca iOS antes de que Apple empezase a utilizarla así que… ¿qué ocurrió?
Lashinsky cuenta la historia de cómo Steve Jobs se salió con la suya con Charles Giancarlo, el jefe de desarrollo de Cisco y aparente heredero del CEO de la compañía, John Chambers, antes de que decidiese abandonar la empresa para unirse como alto directivo de una firma de inversión de compañías tecnológicas:
Giancarlo recibió una llamada directamente de Steve Jobs. “Steve llamó y le dijo que la quería” [la marca iPhone], recuerda Giancarlo. “No nos ofreció nada a cambio. Era como la promesa de que sería nuestro mejor amigo. Nosotros le dijimos: “No, estamos pensando en usarla”. “Poco después, el departamento legal de Apple me llamó para decirme que pensaban Cisco había ‘abandonado la marca’, lo que significaba que en la opinión legal de Apple, Cisco no había defendido adecuadamente sus derechos de propiedad intelectual utilizando el nombre”. Siguiendo esta forma de pensar, Apple consideró que el nombre iPhone estaba disponible para que ellos lo utilizasen. Giancarlo, que se encontraba en proceso de unirse a la prominente firma de inversores de Silicon Valley Silver Lake Partners, aconsejó a Cisco que que los amenazaran con demandarlos antes del lanzamiento. Luego, el día después de que Apple anunciase su iPhone, Cisco presentó la demanda.








