Apple lleva tiempo animando a sus trabajadores a incorporar la inteligencia artificial a su día a día para mejorar su productividad. Sin embargo, el coste que esto genera parece estar haciendo mella en los presupuestos. Lo suficiente al menos para que hayan decidido meter tijera.
Precedentes. El año pasado se reportaba que Tim Cook, CEO de Apple en aquel entonces, insistía en no quedarse al margen de "la revolución de la IA". En una reunión con empleados la trataba como una innovación tan importante como la de Internet o los smartphones, invitándoles a usarla de forma intensiva tanto en su vida familiar como en el trabajo.
De hecho, tal es así que, en la presentación del iPhone Duo, la compañía aseguró que habían recurrido a la IA durante el proceso de fabricación de sus bisagras. Una prueba más que evidente de que ya está presente en la cotidianidad de Apple.
La paradoja. Ahora, tal como se ha informado en Bloomberg, Apple está empezando a poner límites al uso de esa IA. La compañía habría reducido en octubre de 300 a 200 dólares diarios el presupuesto de algunos ingenieros para utilizar herramientas de IA. No se descartan nuevos recortes a futuro hasta llegar a los 100 dólares. En otros departamentos, los límites podrían llegar a bajar hasta los 25 dólares diarios.
Lógicamente parece una contradicción vistos los precedentes, aunque realmente tiene sentido y no es una prohibición de uso. Al final Apple parece seguir entendiendo la utilidad de las herramientas, aunque ha tenido que poner ciertos límites para no disparar en exceso un presupuesto que seguramente pueda destinarse a otros usos.
La factura de la IA. Las empresas proveedoras de modelos de IA suelen cobrar por tokens procesador (los datos que reciben y generan). Cuanta más compleja es la tarea, mayor coste tiene. No se sabe con exactitud a qué modelos concretos recurre Apple y tampoco las funciones, pero es de imaginar que sean tareas como desarrollo de software, depuración o diseño, tareas que precisamente necesitan muchos tokens.
Por qué es importante. Lo que sucede ahora en Apple no es al final más que un reflejo del cambio de mentalidad en la industria. Durante el auge de la IA generativa las empresas animaban a empleados a experimentar con ellas y ahora han visto que hay que poner límites más estrictos para no disparar los presupuestos.
De hecho, esto es algo que hemos visto también en empresas como Meta o Uber, siendo este segundo caso uno de los más llamativos. Y es que aquellos agotaron su presupuesto anual de Claude Code en apenas cuatro meses, teniendo en su caso un recorte a 1.500 dólares por empleado y herramienta.
Imagen de portada | VectorPortal y Applesfera
En Applesfera | Nueva Siri AI: fecha de lanzamiento, novedades y dispositivos compatibles
En Applesfera | iPhone 20 aniversario - todo lo que creemos saber sobre él
Ver 0 comentarios