Por qué Apple sigue necesitando a Intel frente a TSMC como valor estratégico para EEUU frente a China

Por qué Apple sigue necesitando a Intel frente a TSMC como valor estratégico para EEUU frente a China

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Por qué Apple sigue necesitando a Intel frente a TSMC como valor estratégico para EEUU frente a China

A pesar de que Intel ha lanzado una campaña contra los M1 de Apple y sus equipos, lo cierto es que hay razones muy poderosas por las que desde Cupertino deberían mantener una buena relación con Santa Clara. Y estas son más estratégicas y políticas, antes que de negocios o económicas. Se trata de una perspectiva a la que no solemos prestar atención en el mundo tecnológico, pero que no podemos perder de vista.

Los tropiezos de Intel en la inversión del CapEx

En el pasado hemos enumerado las veces que Intel se ha visto obligado a retrasar sus mejoras en los nodos de procesadores. Pero nunca hemos analizado las razones detrás de ello, más allá de los obstáculos técnicos. En un interesante artículo publicado en TechPinions, Ben Bajarin pone en contexto el esfuerzo en inversiones necesario para reducir el tamaño del nodo de un procesador.

Cuando analizas cómo ha llegado Intel hasta aquí, recae principalmente en el volumen de semiconductores premium y de alta tecnología que se trasladan a ARM y no a x86. En el mejor de los casos, el mercado de x86 es de 330 a 350 millones de unidades al año para CPUs de clientes y servidores. Solo una pequeña fracción de ese mercado se vende a los precios altos que se necesitan para justificar la inversión en alta tecnología de proceso.

Lo que este analista nos dice es que no todos los chips son iguales. Del mercado total de PC, solo una pequeña fracción ofrece márgenes lo suficientemente elevados como para permitir invertir (vía CapEx o gasto de capital) en la siguiente generación de proceso. Aquí, obtener un gran beneficio es esencial para la iteración, no basta con que sea pequeño.

MacBook Pro

Gracias a los años de bonanza, Intel podía duplicar su gasto en CapEx cada 18-24 meses, según Bajarin. Pero conforme el mercado del PC maduró, los beneficios cayeron y con ellos las inversiones. Empezamos a ver una prolongación de los ciclos de reducción del nodo a 3,5-4 años. En otras palabras, si no hay un mercado lo suficientemente grande y lleno de usuarios que estén dispuestos a pagar por productos con estos chips, las inversiones no irán a ningún sitio.

La situación es completamente diferente en el mercado de chips ARM. Para Bajarin, tiene un tamaño de 1.200 millones de unidades al año, con unos 300-350 millones pertenecientes a la gama premium. Es el mismo tamaño que el mercado de x86 al completo. Y debemos tener en cuenta que Apple vende unos 200-220 millones de iPhone al año. Podemos añadir unos 60 millones de iPad al año y otros 25 millones de Mac que también contarán con un chip Apple Silicon. En total, Apple debe de mover cerca de 300 millones de unidades de procesadores Apple Silicon, siendo conservadores.

La geopolítica como talón de Aquiles de TSMC

m1

TSMC es el acrónimo de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company y, como su propio nombre indica, es una compañía con sede en Taiwán. En los últimos años se ha convertido en la empresa más deseada del sector del silicio, siendo la compañía que fabrica los procesadores principales de Apple. En concreto, lleva encargándose de la fabricación de los chips de la manzana desde el A8, el procesador de los iPhone 6 de 2014. Salvo por una excepción, que en el iPhone 6s se encargaron tanto Samsung como TSMC de crearlos.

Tmsc En Bolsa Evolución de la cotización de TSMC en bolsa los últimos 11 años. Su valor se ha multiplicado por 12.

Como sabemos, Apple gusta de tener dos o más proveedores para componentes y ensamblaje de sus productos. Diversificar la producción del procesador es más complicado, como pudo verse con el iPhone 6s. No todos los fabricantes están a la altura en el tamaño del nodo y en esa ocasión, el de Samsung era de 14nm mientras que el de TSMC era de 16nm. Eso sí, Apple aseguró que no había impacto significativo en la batería.

Es por ello que la situación geopolítica de TSMC añade cierto riesgo a la operación de Apple. Como indica Bajarin en su artículo:

Hay preocupación de un incremento de la tensión entre China y Taiwán. Taiwán se gobierna de forma independiente. Pero China lo considera parte de su territorio. [...] Si China considera que TSMC es esencial en sus planes para la independencia en semiconductores, lo cual también les daría el liderazgo, no es descabellada la posibilidad de que China reclame oficialmente la región.

En ese caso, según el analista, el riesgo para Apple y resto de empresas tecnológicas, es que China priorice sus necesidades frente a las de terceros. O que directamente les corte el grifo. En ese caso, Apple podría recurrir a Samsung. Pero de nuevo y dada la cercanía con China y Corea del Norte, ahí pueden surgir conflictos geopolíticos.

Intel como única fábrica de chips en EEUU

MacBook Pro

TSMC, Samsung e Intel son lo que se denomina fundiciones. Y cada una está en un país distinto, siendo Intel la única en suelo estadounidense. Samsung cuenta con alguna fundición en EEUU, pero si ocurriese lo peor, el gobierno surcoreano podría requerir al conglomerado realizar las inversiones en Corea del Sur para mitigar el riesgo geopolítico. Por lo que no sería una solución para Apple.

De modo que solo tenemos a Intel como la única fundición que podría proporcionar chips de última generación a Apple. Una compañía que además le aseguraría un flujo constante de chips de gama alta que, como hemos visto, son los únicos capaces de justificar grandes inversiones en CapEx. Intel estaría libre de cualquier conflicto internacional entre potencias, siendo una compañía estadounidense con sus fábricas en suelo estadounidense.

Intel y sus fábricas se encuentran en suelo estadounidense, por lo que sigue siendo el mejor candidato para proveer chips a Apple sin riesgo geopolítico

El mayor problema ahora mismo es que Intel no cuenta con capacidad para crear procesadores ARM. Vendió su negocio de XScale, dedicado a ARM, a Marvell por 600 millones de dólares. Con ello renunció a perseguir la arquitectura que luego adoptaría el iPhone un año más tarde. Por ello, los de Santa Clara tendrían que partir desde cero o tal vez con ayuda de Apple.

Bajarin propone una joint-venture entre ambas compañías, pues las dos tienen intereses en común. Sin embargo, aún contando con el mayor vendedor de teléfonos de gama alta y sus patentes, no sería tarea fácil.

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