No todos los cables USB-C son iguales, y puede ser la diferencia de que tu iPhone cargue más lento o se estropee su batería

Que el cable sea MFi, que lleve e-Marker o sea compatible con USB-PD son algunos de los elementos a tener en cuenta

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Álvaro García M.

Editor

Pocas cosas hay más sencillas en el ámbito tecnológico que el de conectar el iPhone a un cable para cargarlo. Sin embargo, este sencillo gesto puede esconder de fondo la razón por la que el iPhone carga lento. No directamente, pero sí dependiendo del cable que se use.

Hay varios factores a tener en cuenta. Desde la composición de ese cable y sus certificaciones hasta el orden en el que se conectan. Porque sí, el orden importa más de lo que parece si no quieres sustos con el dispositivo y con el propio cable.

No importa la posición, aunque sí el orden

Sabiendo que el estándar USB-C fue creado para ser reversible, tanto el propio conector como en sus extremos, podemos conectar el cable indistintamente de qué lado lo pongamos sin que esto afecte su funcionamiento. Esta característica hace que no tengamos que preocuparnos por colocar el cable "al derecho" o "del revés" al enchufarlo al iPhone o al cargador.

Sin embargo, aunque el conector sea reversible, es importante saber que el orden en que conectamos el cable al adaptador y al iPhone sí puede influir en cómo se establece la comunicación para la carga. Ocurría más con los cables Lightning, pero también con el USB-C.

Esto no tiene que ver con la orientación física del cable, sino con el proceso de "negociación" entre los dispositivos para determinar la potencia y velocidad adecuadas. Si conectas primero el iPhone al cargador y luego este a la corriente, pueden producirse sobretensiones o picos eléctricos que, con el tiempo, pueden dañar el cable, el adaptador o incluso el propio iPhone.

Esto ocurre sobre todo con cables de mala calidad que resultan muy baratos, pero carecen de certificaciones adecuadas. Por eso, es importante tener en cuenta algunos factores a la hora de comprarlos.

Lo realmente importante de un cable USB-C

E Marker Chip e-Marker que llevan los cables USB-C de calidad (Imagen: Bytecable)

Más allá de la orientación del conector, lo que realmente importa en un cable USB-C para cargar bien tu iPhone es un pequeño chip llamado e-Marker. Suele estar integrado en cables modernos y es el responsable de informar a tu iPhone y al adaptador de corriente sobre la capacidad del cable. Le dice cuánta energía puede soportar, la velocidad máxima de transferencia de datos y otras características técnicas importantes.

Si un cable no tiene este chip o no está correctamente certificado, da igual que el cable sea técnicamente capaz de ofrecer carga rápida. Ya sea un iPhone, iPad o Mac, este podría limitar la potencia de carga para proteger la batería y evitar daños. Esto se traduce en una carga más lenta y menos eficiente.

MFi es el sello de calidad de Apple y no solo lo tienen los cables oficiales

Por eso es fundamental comprar cables que sean certificados MFi (Made for iPhone/iPad), que es el estándar que usa Apple para certificar que esos cables cumplan con sus requisitos técnicos, incluyendo la incorporación del chip e-Marker y materiales de calidad. También se garantiza que el cable ha pasado pruebas rigurosas de seguridad y rendimiento. Y lo venden así tanto Apple como terceros, así que ni siquiera tienes por qué comprar sí o sí uno de la compañía.

También es importante combinar un buen cable con un adaptador de corriente compatible con el estándar USB Power Delivery (USB-PD), que es el protocolo que regula la carga rápida en dispositivos como los de Apple. Con esa combinación, nos aseguraremos una buena negociación de potencia entre el cable, el adaptador de corriente con el iPhone, iPad o Mac.

Al final, muchos de los cables genéricos carecen de estos elementos o usan componentes de baja calidadd. Y eso, más allá de las cargas lentas o poco eficientes, también puede provocar una carga intermitente porque se desconecta solo y, a la larga, puede dañar al propio cable o al dispositivo que se está cargando.

En resumen: lo que debes mirar antes de comprar un cable

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En vistas de todo lo anterior, antes de comprar un cable, conviene que revises bien todos estos elementos para asegurarte de tener un accesorio seguro y que no impida una carga rápida del iPhone:

  • Que sea MFi para así saber que cumplirá con los estándares de seguridad y de calidad de Apple.
  • Que lleve el e-Marker integrado para así tener garantía de que el cable puede comunicar su potencia y velocidad.
  • Compatibilidad con USB-PD, fundamental también en la negociación de potencia entre el adaptador, el cable y el dispositivo.
  • Calidad de los materiales para que tengan una mayor resistencia y durabilidad. Los de trenzado, por ejemplo, tienden a ser más resistente.
  • Velocidad de transferencia, especialmente si vas a transferir archivos a menudo con el cable. Aquellos que son USB 3.0 y posteriores suelen garantizar ya una velocidad de al menos 5 Gbps.
  • Buena longitud que te permita, por ejemplo, tener el iPhone cargando en la mesilla de noche y te llegue para usarlo mientras tanto.

Al final, todo esto suele ir ligado. No tanto el asunto de la longitud o la calidad del cable como tal, pero sí los elementos internos del cable que garantizan una carga inteligente. La mayoría de cables USB-C que son MFi ya traen ya traen integrado el chip e-Marker y la compatibilidad de USB-PD.

Imagen de portada | Shutterstock

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