El frenazo de las Vision Pro ha obligado a replantear su hoja de ruta. El modelo barato deja paso a una idea mucho más cercana a las gafas de sol

El silencio de Apple con las Vision Pro habla alto y claro. Menos publicidad y menos producción para replantear el dispositivo más ambicioso de la década

Vision Pro Tim Cook
14 comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
guillermo-lomener

Guille Lomener

Editor

El reciente informe del Financial Times ha caído como una losa, pero quien conozca el ADN de Apple sabe que estas cifras hay que leerlas con el retrovisor puesto. Es cierto que la compañía ha reajustado sus planes de producción y marketing ante unas ventas que no terminan de despegar. Pero reducir esto a un simple "fracaso" es quedarse en la superficie.

Y sí, los datos impactan: 45.000 unidades estimadas para este trimestre navideño y un parón en la producción masiva de la primera generación que se ejecutó a principios de 2025 para limpiar el stock acumulado. Sin embargo, el lanzamiento del modelo M5 el pasado octubre demuestra que Apple no ha tirado la toalla. Ha decidido blindar su joya tecnológica, actualizarla para que siga vigente y darle el tiempo que necesita, aunque el mercado esté mirando hacia otro lado.

La realidad de los datos: adiós a la publicidad masiva

El dato que quizás mejor explica el cambio de mentalidad en Apple es el del marketing. Han recortado la inversión en publicidad digital para las Vision Pro en más del 95% en mercados como Estados Unidos y Reino Unido.

Básicamente, Apple ha dejado de quemar dinero en intentar convencer a las masas. Han asumido que, hoy por hoy, este producto es para un nicho muy concreto de early adopters y profesionales. Gastar millones en anuncios cuando el mercado de la realidad virtual cae un 14% globalmente es tirar el dinero. El lanzamiento del M5 llega para dar soporte a los fieles y desarrolladores, no para intentar convencernos de gastar 3.700 euros en un producto que aún no encaja en la vida del usuario medio.

El problema de fondo: el síndrome "Blade Runner"

Más allá del precio, las Apple Vision Pro tienen un problema de concepto que el propio Financial Times señala: pesan, cansan y aíslan. Nos hacen parecer sacados de una película distópica. Esa estética "Blade Runner" aleja al usuario común, que prefiere algo que se integre en su vida, no que lo disfrace.

Aquí es donde entra Meta con sus Ray-Ban. Curiosamente, se parecen mucho a lo que intentaron ser las Google Glass hace una década, pero ahora la sociedad las ve con otros ojos. Son gafas normales que te dan un poco de tecnología en tu día a día sin que parezcas un cíborg. Y esa es la clave de la demanda actual: la gente quiere tecnología invisible, no cascos de medio kilo.

Ray Ban Meta Iphone Analisis 05

La teoría del Escritorio vs el Smartphone

Para entender realmente el sitio de las Vision Pro y por qué no están vendiendo millones, hay que mirar cómo evolucionaron los ordenadores hace treinta años. La historia se está repitiendo, pero hemos olvidado cómo eran los inicios, o ni siquiera lo hemos vivido en primera persona.

Las Vision Pro son el equivalente al ordenador de sobremesa de los 90. Para usar internet en aquella época, tenías que ir físicamente a una habitación, sentarte en una silla, encender la torre y dedicarle un tiempo exclusivo. Te aislabas del resto de la casa para "entrar" en el ordenador. Técnicamente existían portátiles, pero lo más común era tener una torre de PC.

Apple Vision Pro Aps 013 Los distintos componentes de Apple Vision Pro

Con las Vision Pro pasa exactamente lo mismo: es una experiencia de destino. Te las pones para trabajar o ver una película con una calidad inigualable, pero te desconectas de tu entorno por mucho que se integre visualmente. Es una actividad que requiere intención y aislamiento.

Por el contrario, las gafas inteligentes son el smartphone. El iPhone triunfó no porque fuera más potente que un Mac, sino porque puso internet en nuestra mano en cualquier lugar. No tenías que "ir" al ordenador, el ordenador venía contigo. Las gafas hacen lo mismo: te dan capas de información, fotos y audio sin cortarte del mundo. Por eso tienen un potencial mucho mayor ahora mismo. No piden que cambies tu vida, solo la acompañan.

Apple Vision Pro Aps 141

El Mac no murió porque naciera el iPhone

Muchos hablan de fracaso porque las Vision Pro no venden como un iPhone. Pero los Mac siguieron existiendo y siendo útiles aunque el iPhone vendiera millones de unidades más. No por vender menos Mac Apple dejó de fabricarlos. Simplemente ocupan un lugar distinto en la cadena.

Con las Vision Pro pasará lo mismo. Son el "Mac" de esta nueva era: potentes, caras y para usos concretos de máxima exigencia. Las gafas serán el "iPhone": masivas, ligeras y para todo el mundo. Apple lo ha entendido a la fuerza, y por eso mantiene la línea con el M5, para asegurar que ese "ordenador espacial" siga vivo y actualizado, mientras desvía recursos para crear las gafas que conquisten al resto de los mortales.

La hoja de ruta filtrada: dos gafas antes de volver al Vision Pro 2

La pausa en las ventas no significa parálisis en el laboratorio. De hecho, Apple ha movido ficha con una estrategia a largo plazo. Según los informes de analistas como Mark Gurman, el proyecto de unas Vision Pro baratas se ha pausado indefinidamente para priorizar lo que realmente pide el mercado: gafas. El plan, aunque Apple no lo confirme oficialmente, sería:

  1. Primero, las gafas "sencillas" (2027): un modelo sin pantalla, muy similar a las Ray-Ban de Meta, que se conectará al iPhone y usará Apple Intelligence Apple para ver y entender el mundo.
  2. Después, las gafas con pantalla (2028): un paso intermedio que integrará información visual, pero en formato gafa, no casco.
Calendario de gafas de Apple Imagen | AppleHub

Mientras tanto, el actual modelo M5 está diseñado para aguantar el tipo. Da un margen de estabilidad de 2 o 3 años (que sumados a los del modelo original nos llevan a un ciclo de vida de casi un lustro). Será entonces cuando Apple esté lista para lanzar unas Vision Pro 2 de verdad. Donde además ya habrá sacado una o dos generaciones de gafas y habrá acostumbrado al público a llevar tecnología en la cara. Creando la necesidad de ir a por ese "algo más" de Vision Pro. 

Es una apuesta a largo plazo que ahora cuesta entender, y con razón, porque los números duelen. Pero Apple no está jugando a ganar el trimestre navideño de 2025. Está jugando a definir la informática de 2030. Y para eso, a veces hay que saber pausar, aguantar el chaparrón y esperar a que la tecnología, y la sociedad, estén listas.

En Applesfera | Nuevas gafas de Apple - Todo lo que creemos saber sobre ellas

En Applesfera | Nuevo iPhone plegable - Todo lo que creemos saber sobre él


Inicio