Durante edades incontables el Rey Dios ha gobernado con mano de hierro. Sus poderes son incalculables, sus seguidores son legión. Ahora debes viajar a la Ciudadela Oscura para enfrentarte a sus Titanes hasta librar batalla contra el tirano en persona. Es tu derecho, tu obligación, como lo fue para todos los de tu estirpe, liberar a tu pueblo de un infinito legado de oscuridad.
Así comienza Infinity Blade, en un mundo épico de bestias y espadachines donde sólo los más fuertes y ágiles tienen una oportunidad. El Rey Dios no admite errores, y nuestro padre calló a sus pies del mismo modo que inevitablemente lo haremos nosotros si no nos andamos con cuidado. Si lo hacemos, nuestro hijo volverá a recoger el testigo años después, tal vez con más suerte gracias a la experiencia y equipo acumulados por su padre.
Con esta premisa, la propuesta de Epic Games logra que nos olvidemos de su escasa duración para concentrarnos en repetir una y otra vez el ciclo de venganza, de padre a hijo durante tantas generaciones como nos plazca, para hacernos cada vez más poderosos y dominar todos y cada uno de los diferentes objetos coleccionables. Si no te engancha a la primera partida, puede que nunca lo haga, pero si te atraen los juegos de rol (aun sin serlo) y te dejas llevar por su sistema de combate táctil, te prometo horas y horas de adicción en estado puro.
Editores 9
Comunidad 8,7