
Hace unos meses cuando anunciamos con interés las tarifas oficiales de Vodafone, una de las tres compañías que iban a comercializar el iPhone 4 en España, resaltamos un elemento diferenciador que podía atraer a determinados usuarios entre los que me incluyo: los 50 MB gratuitos en Roaming para seguir navegando cuando estamos de viaje.
Este pequeño extra, presente en la tarifa más económica (15 euros) y que se amplia a 150 y 250MB en las siguientes, fue decisivo a la hora de que me lanzase a firmar un contrato con ellos de modo que imaginad mi sorpresa cuando, tras pasar unos días de vacaciones en Portugal descubrí que el asunto me iba a costar un buen dolor de cabeza y una asombrosa cantidad de tiempo perdido peleándome con el servicio de atención al cliente de Vodafone.
Los problemas comenzaron cuando, nada más cruzar la frontera, mi iPhone se negó en rotundo a conectarse a ninguna red, ni tan siquiera a la de la propia Vodafone Portugal. Para solucionarlo tuve que llamar desde otro teléfono a Vodafone España para que, no sin antes soportar una espera interminable, me activasen el “Vodafone Passport”, imprescindible al parecer pero incomprensiblemente desactivado por defecto.




