Tim Cook fulminó a la mano derecha de Steve Jobs. Ahora se ha paseado por el Apple Park como si no hubiera pasado el tiempo

  • Protagonizó el despido más tenso al poco de empezar la era Tim Cook

  • Ahora ha vuelto a pasearse por el Apple Park, pero no para recuperar su antiguo puesto.

Tim Cook Scott Forstall
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Guille Lomener

Editor

Hay nombres que uno no esperaba volver a ver paseándose por el Apple Park. Scott Forstall es uno de ellos. El que fuera vicepresidente de iOS, la mano derecha de Steve Jobs y el hombre que muchos dentro de Apple consideraban su sucesor natural, apareció hace unos días en Cupertino como si el tiempo no hubiera pasado. No volvía como empleado ni como directivo. Volvía como invitado a una fiesta de cumpleaños. Pero hay algo en esa imagen que no puede desligarse de todo lo que pasó antes.

Una de las últimas veces que Forstall pisó unas oficinas de Apple (porque todavía no existía ni el Apple Park), las circunstancias no fueron precisamente festivas. En octubre de 2012, Tim Cook tomó la que probablemente sigue siendo la decisión más sonada de su mandato: fulminar al hombre que Jobs había elegido para llevar el software del iPhone. No hubo comunicado de "gracias por los servicios prestados". Hubo una carta de disculpa sobre la mesa y una orden: fírmala o vete. Forstall dijo que ni hablar. Y Tim Cook, que llevaba pocos meses como CEO, firmó él la carta. Y acto seguido, firmó la salida de Forstall.

El hombre que Jobs eligió

Para entender la magnitud del golpe hay que entender quién era Scott Forstall dentro de Apple. Había llegado en 1997 de la mano del propio Jobs, procedente de NeXT, donde ya trabajaba para él desde cinco años antes. Su primer gran hito llegó en el año 2000, cuando presentó Mac OS X con la interfaz Aqua que él mismo había desarrollado: aquella estética con reflejos translúcidos que ahora, con Liquid Glass, Apple está reivindicando de alguna manera. Le bastó eso para que, con menos de 35 años, lo ascendieran a vicepresidente ejecutivo.

Forstall Steve Jobs y Scott Forstall durante un evento de Apple en 2011

El siguiente capítulo grande fue el iPhone. Cuando Jobs dudaba entre hacer un teléfono que fuera un iPod ampliado o una versión miniaturizada del Mac, había dos bandos internos: Tony Fadell lideraba el primero y Forstall el segundo. Ganó Forstall. Incluso cuando Steve Jobs presentó el iPhone en enero de 2007, habló de "Mac OS X dentro de un dispositivo móvil". Hasta 2010 no se llamó "iOS" como tal. Era, en buena medida, el sistema operativo de Forstall.

Scott forstall y Steve Jobs

Para 2012, era un rostro habitual en las keynotes. De hecho, fue él quien le presentó Siri al mundo en el evento del iPhone 4S, en ausencia de un Jobs que ya estaba demasiado enfermo para subirse a un escenario. Era el heredero natural. Hasta conducía el mismo modelo de coche que Jobs.

El día que los mapas "se derritieron"

El problema llegó con iOS 6. Apple decidió divorciarse de Google Maps para estrenar sus propios mapas, y la idea era buena sobre el papel: independencia total. La ejecución fue un desastre histórico. En cuanto los usuarios actualizaron, el mundo se volvió literalmente loco.

El puente de la presa Hoover aparecía derretido como en un cuadro de Dalí. La Estatua de la Libertad desaparecía. Y la aplicación mandó a varios conductores en Alaska a cruzar una pista de rodaje del aeropuerto como si fuera una autovía. Todo esto sucedía, además, a unos cuantos meses de la muerte de Steve Jobs.

La compañía entera quedaba en evidencia en el peor momento posible. Tim Cook redactó una carta abierta admitiendo el error y recomendando usar apps de la competencia mientras arreglaban el estropicio. Lo lógico era que la firmara el responsable de iOS 6. Pero Forstall se negó. Su argumento fue que la culpa no era suya, sino de la empresa, y que la carta no debía llevar su nombre.

Errores Mapas Apple

Tim Cook no estaba para esas. Firmó la carta él mismo y, a continuación, firmó la salida de Forstall. Cuarenta días después del lanzamiento de iOS 6, Apple anunció en un comunicado que Forstall "dejaría la empresa".

La reestructuración que explica el Apple de hoy

El portazo de Forstall no fue solo un ajuste de cuentas personal. Vino acompañado de una reorganización que explica buena parte del Apple que conocemos hoy. Jony Ive dejó de ser solo el hombre de los chasis de aluminio para asumir también el diseño de interfaz: hardware y software bajo un mismo paraguas. Craig Federighi unificó iOS y macOS bajo su mando y se convirtió en la cara visible del software en las keynotes. Eddy Cue se quedó con los fuegos que había que apagar: Siri, Apple Maps y los servicios online, todo a la vez.

ios 6 scott forstall

La pugna entre Forstall e Ive venía de lejos, al menos desde 2010, cuando el antennagate abrió una grieta interna sobre quién tenía razón en qué. El enfrentamiento más conocido era el del skeumorfismo: Forstall defendía esas interfaces con texturas de cuero, papel y fieltro que tanto gustaban a los usuarios y que tanto odiaban los diseñadores puristas de Ive. Con Forstall fuera, iOS 7 llegó con un lavado de cara histórico.

Antennagate

Trece años al margen de Apple

Al contrario que otros ejecutivos, que ya rondaban los sesenta cuando salieron de la empresa, Scott Forstall se fue con 43 años. Y decidió que lo suyo era el perfil bajo, sin entrevistas ni grandes apariciones públicas. Menos de un año después de su salida empezó a circular el rumor de que podría convertirse en CEO de Microsoft tras la retirada de Ballmer. Nunca sabremos qué habría pasado, pero a Microsoft no le fue nada mal con Nadella.

Scott Forstall Broadway

En 2015 coprodujo Fun Home, un musical de Broadway aclamado por la crítica, y lo anunció él mismo en su perfil de Twitter, donde sale a un promedio de tres tuits al año. Empezó a trabajar como consejero de Snapchat a cambio de un pequeño porcentaje de sus acciones. Y después coprodujo otro musical, Eclipsed.

Scott Forstall Broadway Obra

Su discreción llegó a tal extremo que, en 2021, durante el juicio entre Epic y Apple, la compañía de videojuegos quería localizarle para que declarara... y no era capaz de encontrarle. Un exvicepresidente de Apple que se había vuelto ilocalizable.

De vuelta al Apple Park, pero de fiesta

Y entonces llega el 50 aniversario de Apple y Scott Forstall aparece en el Apple Park. Mike Slade, asesor histórico de Jobs, publicó en Threads una serie de fotografías del evento en las que aparecen Forstall junto a Jon Rubinstein (el artífice del iMac y el iPod original, que se fue en 2006), Ron Johnson (quien diseñó con Jobs la estrategia de las Apple Store) y Bertrand Serlet, el ingeniero que lideró el software de Mac hasta que Federighi tomó el relevo en 2011). Todos juntos, en el campus que ninguno de ellos vió construir, con Paul McCartney tocando de fondo.

Mike

Y ahí está otra capa de ironía que tiene su miga. El concierto de cierre del aniversario lo dio precisamente Paul McCartney, uno de los Beatles, cuya discográfica Apple Corps mantuvo una guerra legal con Apple durante casi treinta años por el uso del nombre. Un conflicto que arrancó en 1978 y no se cerró hasta 2007, con un acuerdo que costó a Cupertino alrededor de 500 millones de dólares.

Verlos a todos reunidos en ese campus dice algo sobre cómo Apple quiere recordar sus primeros cincuenta años: sin borrar a nadie del mapa, ni siquiera a los que se fueron, incluso por la puerta de atrás. Forstall no vuelve para recuperar su despacho. Vuelve como parte de una historia que, le pese a quien le pese, también es suya.

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