Super Mario Run para iOS, análisis

Super Mario Run para iOS, análisis

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Super Mario Run para iOS, análisis

Cuando el ser humano se enfrenta a un nuevo paradigma, su principal reacción es intentar trasladar lo que ya hace al nuevo modelo. Y lo hace sin pensar en las consecuencias, las oportunidades y la coherencia que implica una forma nueva de hacer las cosas. La revolución iniciada por el iPhone fue uno de estos casos, donde la mayoría de las compañías de videojuegos establecidas trasladaron sus obras sin apenas pensar en lo que ofrecía una interfaz multitáctil como la de Apple.

No es el caso de Nintendo. Algunos dirán que llegan tarde, pero lo cierto es que con Super Mario Run la compañía japonesa ha sabido aprovechar todas y cada una de las oportunidades que ofrece una plataforma como iOS. Incluso nos descubre otras que no sabíamos que eran posibles o que siquiera existían. Esto, amigos míos, es un momento histórico. Por fin tenemos un juego de Mario en nuestro iPhone

El nuevo paradigma de Super Mario Run

Pantallas Super Mario Run Ios

Hasta hoy, Mario era un personaje que se movía sólo cuando nosotros así lo decidíamos. Adelante, atrás, salto, corre, dispara. Este modo de juego tiene sentido cuando estás sentado delante de una televisión, con una videoconsola y un gamepad que traslada cada toque de botón a la pantalla. Este controlador actúa como un intermediario, de forma similar a como lo hace el teclado y ratón de un ordenador.

Es un apéndice cuya misión es reflejar nuestras instrucciones. Los jugadores novatos con frecuencia miran dónde tienen colocados los dedos para saber qué botón deben apretar en cada situación. Y eso tiene una curva de aprendizaje que será mayor o menor dependiendo de la habilidad de cada uno.

Cuando Shigeru Miyamoto sorprendió al mundo con el anuncio de llegada de Mario a iOS durante la presentación del iPhone 7, lo hizo de una manera peculiar:

Tutorial
Por primera vez, puedes jugar a Mario con una sola mano. Esto significa que puedes jugar mientras te agarras a una barra en el metro, mientras te comes una hamburguesa o cuando comes una manzana.

Super Mario Run para iOS cambia el paradigma de juego, adaptándose a las peculiaridades del iPhone y del contexto que le rodea. El jugador no está en la misma situación que cuando enciende el televisor, toma el mando entre sus manos y se dispone a jugar sentado en su sofá. No. Eso implicaría tener que usar ambas manos para controlar a Mario. El contexto de un smartphone gira alrededor de la movilidad. Podemos llevarnos en el bolsillo la pantalla y la supercomputadora que contiene allá donde queramos, sin depender de un lugar fijo concreto. Por eso Miyamoto hizo mención a ir en metro.

Super Mario Run supone un cambio importante para Nintendo a la hora de enfrentarse a un juego

Otra de las oportunidades abiertas por el iPhone es su pantalla multitáctil. Mientras otras compañías añadían gamepads virtuales a las interfaces de sus juegos, trasladando lo que ya sabían que funcionaba en otro paradigma, Nintendo ha abrazado el concepto táctil. Esta mentalidad enlaza directamente con la presentación original del iPhone, donde Steve Jobs afirmó que en una pantalla táctil los botones son lo que tú quieres que sean. Nintendo ha asumido el concepto para Super Mario Run y no hay botones. Toda la pantalla es un único botón.

No son los primeros en hacerlo, pero es algo que marca toda la experiencia con Super Mario Run en el iPhone. El resultado para muchos será algo obvio, que no podía ser de otra manera dado el dispositivo en el que se juega. Eso es lo que tienen las revoluciones, que cuando las comprendes te das cuenta de que son inevitables. No podían ocurrir de otra manera. Pero llegar hasta ese punto requiere un trabajo que Nintendo ha completado con muy buena nota.

El "cómo" es más importante que el "qué"

Bandera

Super Mario Run abraza el paradigma móvil de una forma nunca vista en la franquicia, al mismo tiempo que supone el retorno de un viejo amigo. Uno al que muchos conocimos por primera vez en la NES hace varias décadas. El argumento no ha variado en exceso desde entonces y en Super Mario Run somos testigos del nuevo secuestro de la Princesa Peach por parte de Bowser y sus secuaces, que además destruyen el Reino Champiñón.

La nostalgia es un arma de doble filo. Por un lado, sirve para que los jugadores reconozcan de inmediato aquello que tienen entre manos, creándose un lazo de familiaridad. Es mucho más sencillo continuar una historia y sentirte identificado con ella cuando el jugador ya conoce los personajes y ha creado su propia relación con ellos.

Burbuja Muerte En Super Mario Run no hay vidas, en vez de eso tenemos burbujas que nos rescatarán de la muerte y soltarán donde nosotros queramos

Por otro lado, corres el riesgo de que el juego sea demasiado parecido a anteriores instancias. A que sea tan parecido que aburra al jugador con una versión de algo que ya ha experimentado. El verdadero arte está en equilibrar la nostalgia y lo conocido con suficientes elementos nuevos como para crear una historia diferente. Una con la que el jugador pueda sentirse identificado.

Por eso, aunque Super Mario Run comienza como lo hacen otros juegos de la saga y con una historia muy similar, lo importante sigue siendo el "cómo". El "qué" ya lo conocemos, pero es con la forma de interactuar con ello lo que realmente nos atrapa en esta nueva entrega de Nintendo. Y ahí es donde la compañía nos demuestra su dominio en el arte de la forma con Super Mario Run.

Tres juegos en uno solo

Mundo Subterraneo

Super Mario Run para iPhone encierra tres juegos que se relacionan entre sí creando uno solo. El más destacado es el clásico runner lateral en el que moveremos a nuestro personaje con bigote favorito a lo largo de una serie de fases organizadas en mundos. En este modo de juego, llamado World Tour, tenemos seis mundos con cuatro pantallas cada uno, para un total de 24 pantallas.

Sobre el papel, no parecen demasiadas. Más si tenemos en cuenta que Mario siempre se encuentra en desplazamiento y cada nivel tiene un tiempo determinado en el que hay que cumplirlo. Pero la realidad es que Super Mario Run tiene varios ases bajo la manga, que construyen sobre estos mismos niveles.

Aquí es donde entran en juego los otros dos juegos, perfectamente integrados entre sí. En cada nivel podremos recoger las clásicas monedas de oro de Mario. Con ellas podremos comprar edificios y desbloquear diferentes ítems para reconstruir el Reino Champiñón, el segundo modo de juego y destruido por el ejército de Bowser.

Carreras
Existen tres modos principales de juego con muchísima "rejugabilidad" cada uno, además de minijuegos ocultos

Los habitantes del reino vegetal huyeron despavoridos tras el ataque y nuestra responsabilidad como jugadores es recuperarlos y traerlos de vuelta. Para ello, entra en escena el tercer modo llamado Carreras. En ellas, podemos seleccionar a un contrincante humano contra el que competir en un nivel sin final y vidas infinitas pero con tiempo limitado. En ese tiempo, deberemos recoger todas las monedas que podamos mientras hacemos movimientos que impresionen a nuestros espectadores, los champiñones.

La puntuación final une ambas partes, puntos y vítores, para declarar un ganador. Quien gana, se lleva unos cuantos habitantes del reino de vuelta y quitará algunos de ellos a su rival. De modo que uno necesita ganar siempre que pueda o de lo contrario perderá población. El resultado es un mecanismo de juego muy entretenido:

  • World Tour es el modo clásico de Mario, donde recogeremos monedas para nuestro reino, conquistaremos mundos y desbloquearemos niveles y tickets para poder jugar las Carreras.

  • El modo Reino Champiñón reúne componentes de los otros dos para reconstruir su antiguo esplendor o hacerlo a nuestro gusto. Esa es nuestra decisión. Al mismo tiempo, contiene otros mini-juegos en su interior.

  • El modo Carreras nos permite desbloquear personajes, edificios e ítems en el reino. Hay habitantes champiñón de cinco tipos, cada uno más difícil de adquirir en una carrera que el anterior. Ganarlos en una carrera es siempre nuestro objetivo.

Y aquí viene la pregunta más importante: ¿cómo es la rejugabilidad de Super Mario Run?

Rejugabilidad infinita con horas de diversión asegurada

Mundo Fuego

Es perfectamente posible jugar solo al modo World Tour de Super Mario Run y pasártelo en grande. El entretenimiento no termina con los 24 niveles, ya que existe una serie de desafíos que completar. Además de las monedas de oro, al principio podremos recoger cinco monedas rosas en cada nivel. Necesitaremos hacerlo de golpe y no en varios intentos, lo cual, unido a la dificultad de llegar hasta ellos y no poder retroceder, requiere mucho esfuerzo y destreza.

Recuerda que Mario está siempre corriendo y en raras ocasiones podrá retroceder. Un truco para hacerlo es morir para que una burbuja nos eleve y transporte hasta un punto anterior del nivel. Pero con frecuencia, acceder a estas monedas requiere saltar sobre un enemigo colocado de forma estratégica, una localización difícil de replicar.

Minijuego En el modo Reino Champiñón podemos decorarlo y también hay minijuegos

La limitación que supone estar siempre en movimiento hacia la derecha no es rígida. Nintendo se las ha ingeniado para que Mario dé volteretas apoyándose en paredes sobre las que podremos subir verticalmente, retroceder o detenernos dependiendo del tipo de "losa" sobre la que estemos. Completar estos desafíos no es nada sencillo y si nos centramos sólo en este modo nos estaríamos perdiendo la mitad de la diversión.

En el modo Carreras competiremos con el "ghost" de otro jugador en diferido al que tendremos que batir tanto en puntos como en vítores de nuestro público champiñón

Con seguridad, el modo Carreras es el siguiente que más entretenimiento nos proporciona. En él, competiremos con el ghost de adversarios humanos por sorprender a los habitantes champiñón y capturar monedas. No es una conexión en directo sino en diferido con el recorrido "grabado" del jugador. Recorreremos niveles similares a los del modo World Tour sin límites y vidas infinitas, pero con una duración determinada.

Estas Carreras son de por sí entretenidas y no tienen fin. Por si el incentivo fuera poco, ganaremos elementos para decorar y reconstruir nuestro Reino Champiñón a capricho. Son elementos que complementan la experiencia diseñada por Nintendo para su primer juego serio para smartphone.

Super Mario Run: la opinión de Applesfera

Compras

Como sabemos, la descarga de Super Mario Run para iOS es gratuita, con los cuatro primeros niveles incluidos y sin restricciones. Al no poder avanzar más allá, el resto de modos de juego se limitan de manera natural. El precio del juego son 9,99 euros en la App Store española.

En una categoría de apps en la que reina el free-to-play plagado de compras in-app, Super Mario Run es un auténtico soplo de aire fresco. El precio es elevado, pero se trata de un pago único. No deberemos pasar por caja nunca más en caso de que necesitemos una "ayudita" o simplemente queramos conseguir un ítem especial.

Nintendo se ha mostrado reticente a contar sus historias en dispositivos que no fueran de la compañía. Con Super Mario Run no solo han acertado al abrazar el paradigma móvil, han dado un paso de gigante como empresa. Seguramente se generó un gran debate interno desde el momento en que los smartphones comenzaron a captar la atención de millones de personas.

Jefe Cada mundo tiene un "boss" final que hay que derrotar para continuar

Super Mario Run es el juego del año que todo usuario de iOS debería, al menos, descargar y probar en su versión gratuita. Los casi diez euros de su única compra in-app van a ser la mejor inversión en entretenimiento de muchos jugadores en mucho tiempo. Solo por ver a Mario corretear por la pantalla de tu iPhone o iPad en un juego oficial pensado por y para estos dispositivos ya merece la pena.

La imagen de portada muestra el tráiler de Super Mario Run para iOS en un iPhone 5, el resto de capturas corresponden a un iPhone 7 Plus.

En Applesfera | Super Mario Run requiere conexión a internet.

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