
Si hay que quedarse con sólo una cosa de las tres presentadas ayer por Apple, creo que la mayoría de usuarios dirían iOS 5. Y es que la mayor parte de novedades de Lion ya las conocíamos e iCloud, aunque muy interesante, está por debajo de iOS.
iOS 5 no es una actualización revolucionaría del sistema y de hecho no incluye ninguna gran función nueva, como si lo fue la multitarea en iOS 4 o las notificaciones push en iOS 3. iOS 5 simplemente recoge las quejas surgidas a lo largo de estos años sobre el sistema.
Como yo mismo decía por Twitter hace unas horas: iOS 5 es simplemente una recopilación de multitud de utilidades sencillas e ideas de otros programas y sistemas. La cuestión es que justamente esas “tonterías” son las que los usuarios le pedían a Apple.
Un centro de notificaciones, más ajustes y opciones para poder configurar el sistema a nuestro antojo, mejoras básicas para la cámara, sincronizaciones por wifi... Nada que otros sistemas no tengan, pero que iOS integra por primera vez y por lo tanto resultan interesantes para sus usuarios. Veamos alguna de esas mejoras.
Apple no ha reinventado la rueda, simplemente ha puesto orden a un sistema pensado hace 4 años y que el propio Steve Jobs definía como caótico e intrusivo.
El resultado es una mezcla entre las mejores notificaciones del mercado, es decir, Android por una parte y WebOS por otra (que para algo contrataron al diseñador de las mismas). Básicamente el nuevo sistema se compone de los siguientes elementos:
Primera sorpresa: las notificaciones son altamente configurables. Y es que sorprende que Apple vaya a dejar tal personalización al usuario. En cada programa (que genere notificaciones claro) podemos configurar si queremos que se muestre en el centro de notificaciones, o en la pantalla de bloqueo, podemos personalizar el número de ítems que se muestran e incluso el tipo de alerta que queremos para ese programa. Y como extra final podemos ordenar las notificaciones por fecha o a nuestro placer.
¿Sorprendido? Seguro, las notificaciones son bastante personalizables y podemos crear un sistema que se adapte perfectamente a nuestras necesidades sin necesidad de recurrir a ningún “hack”.
La integración de la nube en el nuevo sistema móvil de Apple está presente desde el primer momento. Al igual que para activar un equipo Android necesitamos de una cuenta de Google, ahora sucede lo mismo con nuestro equipo iOS.
Nada más iniciar el sistema se muestra una pantalla de login para asociar nuestro equipo a un AppleID y por lo tanto a los servicios de iCloud. Durante dicha activación el equipo configura todos los servicios asociados a la nube y además nos permite seleccionar alguno de ellos manualmente como la localización del equipo.
A lo largo del sistema esta integración sólo se puede ver en la configuración del sistema. Desde los Ajustes de iOS 5 podemos acceder con más detalle a la configuración de la nube y que servicios queremos usar y cuales no.
Los backups remotos también se puede activar desde dichas opciones y es además la única de todas las funciones asociadas a la nube que sólo se puede usar haciendo uso de una red Wifi.
El sistema también estrena dos nuevos tipos de sincronizaciones, además de la sincronización en la nube con iCloud. Estos sistemas pretenden hacer que nos olvidemos de los cables y que el iPhone sea algo más independiente del ordenador.
En cualquiera de los dos casos, ahora el sistema cuenta con una apartado en los ajustes para comprobar el registro de copias y además poder forzar las mismas desde el iPhone.
El nuevo sistema de Apple, tal y como comentaba antes, está lleno de pequeños detalles que mejoran en general el sistema. Algunos de los más interesantes son:
En lineas generales, una buena actualización que seguro que guarda más de una sorpresa para su versión final (que llegará dentro de más de 4 meses).
En Applesfera | iOS 5, quince nuevas características además de las diez presentadas oficialmente y primera galería de imágenes