
Aunque nos adelantamos dos meses en el tiempo, ya tenemos funcionando desde ayer la versión 4.2 de iOS en nuestro iPad y lo cierto es que mi felicidad es infinita. El equipo necesitaba urgentemente algo así, una actualización que lo pusiera a la altura del resto de sus hermanos pequeños.
En estos últimos meses tanto el iPhone como el iPod touch habían conseguido ganarle la partida al iPad gracias al soporte de la multitarea, y aunque sigo insistiendo que en estos dispositivos pequeños no es tan necesaria, en el iPad es algo imprescindible debido al carácter más “serio” del equipo.
Un equipo que casi pretende rivalizar con un portátil, un equipo que intenta ser una herramienta de trabajo y en el cual no puedes comprobar el correo sin perder la información modificada en Pages sino guardas el documento previamente. Podéis estar tranquilos, se acabó ese problema para siempre. Repasemos una a una todas las novedades de está nueva versión de iOS pensada especialmente para el iPad.
¿Funciona bien? Pues de forma idéntica a como lo hace en el resto de dispositivos, para bien o para mal. Tengo que reconocer que esperaba ver algo diferente en el iPad debido al retraso de casi 6 meses respecto a la versión para el iPhone. Pero lo cierto es que no hay ninguna diferencia de funcionamiento. Mismo diseño y misma estructura para la multitarea.
Eso si, los 256Mb de memoria pasan factura. El sistema se ve obligado a cerrar de forma constante muchas aplicaciones que se encuentran en segundo plano debido a la falta de memoria. No notaremos, ni mucho menos, una perdida de rendimiento, el sistema simplemente cerrará las aplicaciones necesarias para recuperar memoria extra.
Un ejemplo sencillo, todas las aplicaciones que pasan de la segunda fila (haciendo referencia al listado de las aplicaciones en segundo plano) se suelen cerrar del todo debido a la falta de memoria.
El problema no es ese, al menos desde mi punto de vista, el problema es que es el sistema el encargado de hacerlo de forma automática así no puedes elegir personalmente que aplicación se cierra y cual no. Así te encuentras con un juego abierto (consume poco) pero Pages cerrado cuando realmente te gustaría que fuese al contrario.
No hay ninguna duda de que el próximo iPad va a incorporar más memoria RAM. Así como en el iPhone 4 me parece algo estúpida la decisión (sólo hace falta ver como el iPod touch 4G es más rápido con la mitad) en el iPad será algo vital.
Pero no os preocupéis los que ya contáis con un iPad, repito que el sistema funciona muy rápido y a excepción de no poder contar con más de unas 12 aplicaciones abiertas a la vez (depende mucho de cuales) hay pocas pegas.
Por cierto, la buena noticia es que todas las aplicaciones “nuevas”, es decir, las que han sido realizadas desde el último SDK para el iPhone 4 ya soportan multitarea en el iPad, así que la mayor parte de aplicaciones actualizadas funcionan correctamente con el sistema, no tendremos que esperar una nueva actualización.
Dos características muy cacareadas por Apple y de las cuales por desgracia poco o nada os puedo contar.
Hablando un poco más de AirPrint. La solución se ha implementado de forma bastante transparente, ahora en los botones de “exportación” de cada aplicación contamos con una opción más, además de las típicas de enviar por correo, abrir en Safari… etc. también contamos con la función Imprimir.
Una vez pulsamos imprimir se nos muestra una pequeña ventana con la posibilidad de elegir impresora, número de copias y mandar a imprimir, nada más. En el apartado de elegir impresora podemos configurar nuevos equipos, el sistema busca impresoras en red y nos deja (o debería) seleccionar una del listado.
La versión de iOS usada por el iPad desde la salida siempre ha estado a medio camino de iOS 4 e iOS 3. Era un sistema que mezclaba cosas de ambas versiones, así que visualmente no ha cambiado en exceso, aunque si contamos con ciertas mejoras.