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MacBook Pro Retina Display análisis review

La aparición del nuevo MacBook Pro Retina Display no sorprendió. Más allá de los lógicos devaneos de la tecnología hasta llegar a él, todos esperábamos en cierta medida que apareciera, que llegara esta tecnología Retina al primer Mac. A ser uno de los primeros, para ser exactos. No fue tan sencillo. Encontrar el punto estratégico donde situar un modelo así era complicado, porque no se trataba de colocar una nueva pantalla, sino de posicionar un nuevo modelo. Sin dejar de mirar atrás. Pero sobre todo, sin dejar de hacerlo hacia adelante.

Este MacBook Pro tan cotidiano, de formas tan familiares y tan asimiladas, con ese formato tan receptor de miradas que diariamente lo normalizan, es un auténtico espejismo de lo habitual. Cuando planteé hacer este análisis, le iba a pedir a Apple que me prestara el nuevo portátil durante algunos días. Una semana a lo sumo, no parecía hacer falta más, ¿verdad?

Sin embargo era un producto que me descolocaba. Es un Mac desconcertante, excéntrico, con cierta atracción gravitatoria propia, y me dí cuenta de que quizás no sólo la proximidad era importante: también el tiempo. Entonces Tim Cook dijo sin titubear “es el Mac más avanzado que hemos creado jamás”. El Mac más avanzado jamás creado. No “el MacBook”, ni “el portátil”, sino “el Mac”… Eran palabras mayores.

Dejádmelo un mes“, le pedí a Apple. Y así lo hicieron.

Saltos en el tiempo

MBPro RD pantalla teclado

Durante años, la tecnología ha ido madurando hasta encontrar su propia forma ideal. Hablo de los portátiles, del avance que causó que todos tengan hoy esa pantalla, ese teclado y ese touchpad, con esa forma. No necesariamente en el mundo Mac, sino en el mundo de la informática en general.

Los portátiles han sido la punta de lanza de la tecnología: no sólo se trata de ser más potente, sino también de ser más pequeño, más ligero, y de mantener cierto equilibrio entre potencia/portabilidad que no fue sino hasta hace poco cuando se superó, con máquinas tremendamente ligeras y potentes.

Y es que las innovaciones son perfectas para probar en estas pequeñas dosis de tecnología: desde el trackpad que hoy ha evolucionado al touchpad, desde ese monitor CRT en miniatura hasta los modernos paneles IPS, y esa forma que cada día es más delgada sin comprometer un ápice el rendimiento.

MBPro RD pantalla teclado altavoz

En este punto paramos. Nos detenemos para que miréis por la ventana al MacBook Air, sin duda más que un portátil, toda una declaración de intenciones. “El mercado será ésto” nos parece decir Apple desde la megafonía. Éste es el destino. Y aún mirando el resto de gama de portátiles (ya volvemos a los Mac), ¿que se podría mejorar?

¿Cuánto habría que saltar para poder alejarnos de la idea de portátil actual? No existe ya la opción de renovar la forma, la tecnología actual no lo admite. Los portátiles con pantalla táctil no han despuntado, y Apple ya nos avisó en alguna keynote que sus pruebas con pantallas táctiles para Macs no eran buena idea. Y ya son delgados. ¿Entonces?

Hay que mirar en el sentido contrario. Al menos hasta que alguien nos muestre algo como un modelo de pantalla holográfica con una mini princesa Leia pidiéndonos ayuda (que llegarán, no lo dudéis, en algún momento del futuro), los MacBooks van a vestirse con su uniforme familiar pero van a cambiar y mucho por dentro. La idea: desanclar lo obsoleto y apostar ferozmente por lo nuevo.

Mantener el diseño como demostración de fuerza

MBPro RD diseño frontal

El diseño del nuevo MacBook Pro ya lo conocéis. Es muy similar a lo que ya hemos visto en el resto de familia, pero considerablemente más delgado. La eliminación de la unidad óptica hace que se redistribuya mejor el espacio entre la carcasa. Se nota el esfuerzo de Apple por no engordar el producto ni un milímetro: la primera sorpresa es que la parte más gruesa de un MacBook Pro Retina Display de 15” es sólo 1mm más que el MacBook Air de 13”.

MBPro RD altura MacBook Air A la izquierda: El nuevo MacBook Pro Retina Display de 15”. A la derecha, el nuevo MacBook Air de 13”

Como podéis ver en las imágenes, la mayor diferencia se nota en cuanto a la parte delantera, pero guarda una relación con el tamaño de su hermano pequeño realmente buena: es la idea de la portabilidad extrema, en los portátiles de gama alta. La tarea de ingeniería para lograr ésto, en un robusto armazón Unibody – ya marca de la casa – es realmente asombrosa. Sin duda, ayudado por el disco duro SSD y una miniaturización de la circuitería a medida.

MacBook Pro Retina vs MacBook Air trasera

MacBook Pro Retina vs MacBook Air delantero

No os quedéis en el exterior: el interior es digno de admiración, desde los ventiladores asimétricos para conseguir reducir el nivel de ruido al mínimo, hasta la colocación de tres entradas de aire para maximizar el control térmico de la placa. Un doble micrófono adaptativo que cuenta con un algoritmo para direccionar la fuente de sonido y potenciar al máximo la recepción. Son pequeñas piezas del puzzle que una vez encajadas muestran un conjunto espectacular a nivel de diseño: sin duda, todo el savoir-faire de Apple descubierto en un solo producto.

MacBook Pro Retina vs MacBook Air ventilación Nuevas zonas de ventilación para mejorar la protección térmica

La batería nos promete 7 horas teóricas de funcionamiento en condiciones ideales. Quizás os parezca hasta “normal”, pero no tiene nada de normal alimentar una pantalla de 2880×1800 a 220 píxeles durante todas esas horas. De hecho, es otro de los logros del producto, su magnífica duración de la batería, que si bien es complicado que alcance las 7 horas, si que alcanzaremos ampliamente las 5-6 horas con un uso común. Sin duda, el disco duro SSD y la carencia de unidades ópticas ayudan a ahorrar en energia para proporcionársela a los nuevos elementos que necesitan más. Un equilibrio adecuado entre componentes.

Como punto débil, quizás esos 2,02 kg me sigan pareciendo mucho a pesar de lo lejos que quedan con algunos otros portátiles del mercado. La sensación de ligereza de su forma se rompe al tenerlo entre las manos, ya que parece mucho más ligero de lo que en realidad es. No cabe duda que es el precio a pagar por la calidad de sus materiales y la combinación precisa de sus componentes, pero por pedir que no quede.

La Retina Display que conocemos

Comparacion retina MBPro y MBAir A la izquierda, la ventana de Preferencias del Sistema en el nuevo MacBook Pro RD. A la derecha, en un MacBook Air.

La inclusión la tecnología bautizada por Apple como Retina Display en un portátil, va mucho más allá de la primera impresión. No se trata de juzgar esta pantalla en un hipermercado lleno de gente, comparándola con el MacBook Air de al lado. No es justo. Pero como ya he dicho, en las distancias cortas, en el uso cotidiano, la Retina Display del nuevo MacBook Pro gana, y por goleada.

Al principio te sorprende la definición. Ves esas imágenes en la nueva pantalla, las nuevas aplicaciones Retina y la interfaz del sistema operativo y desde luego es inevitable apartar la mirada. Pero lo mejor viene después. Cuando pasa esa sensación de novedad y trabajas con el portátil cada día, y te habitúas a él. Miras la pantalla durante tanto tiempo, que ya olvidas lo que miras, te centras en el trabajo. Ese es el momento cuando te atrapa este Mac que nadie se espera.

Todos lo hemos vivido cuando llegó el iPhone 4: cualquier otra pantalla “se veía peor”. Ahora no se trata de que sólo se vea peor, una pantalla de 15” con esa resolución y definición hace que cualquier otra cosa después de varios días de uso nos parezca cosa del pasado. Combinado con la rapidez del disco duro SSD (punto clave, que nadie lo olvide) y la extrema delgadez del producto en un diseño tan cuidado, es cuando más entendemos la diferencia que supone con otras máquinas.

La Retina Display que no conocemos

MBPro RD Cambio resoluciones

Una de las ventajas de esta tecnología en un portátil es algo de lo que no hemos podido disfrutar en los dispositivos iOS: el cambio de resolución escogido por el usuario. Gracias a esto, podremos adaptar a nuestro gusto el espacio del que disponemos. Como en cualquier otro Mac, podremos ampliar o reducir esta resolución para obtener un texto más grande, o ganar más espacio. En cualquiera de los casos, la definición es realmente buena y se nota el trabajo en la pantalla para que sea impecable en cada resolución. Me ha sorprendido encontrarme con bastantes usuarios acérrimos de MacBooks Pro de 17”, contándome cuando les enseñaba el portátil que se comprarían este modelo de 15” gracias a la alta resolución que pueden conseguir y que les permite igualar el espacio de trabajo de un modelo de 17”.

Pero ojo, una pega: las resoluciones escaladas pueden tener menos rendimiento que la resolución “nativa” Retina Display debido al proceso de escalado de las mismas. Parece que OS X debe afinar todavía más el proceso de cambio de resolución, ya que en algunos momentos de mis pruebas sí que noté algún pequeño salto al cambiar de aplicación (con unas 11 o 12 abiertas).

Parece que el cambio automático entre tarjetas gráficas del sistema operativo no detecta la carga de trabajo suficiente (de forma persistente) en la máquina, y deja activada la Intel HD Graphics 4000 para estas pequeñas tareas. Cuando se requiere de forma contínua más capacidad de procesamiento, el cambio a la tarjeta dedicada GeForce GT 650M de NVIDIA es automático. Yo resolví este inconveniente utilizando gfxCardStatus, una pequeña aplicación gratuita para cambiar manualmente entre gráficas, y saber cual se está usando en cada momento.

Mientras tanto, en el mundo real…

Chrome en Retina Display

Una de las preguntas más frecuentes que me han hecho sobre el nuevo portátil es: ¿Cómo se ve Internet en él? Es una pregunta recurrente en cada nuevo producto con Retina Display, ya sucedió en el iPhone 4 y en el nuevo iPad, sólo que en este Mac se acentúa más debido a su mayor pantalla.

Sobre ello, la respuesta es… depende del navegador. Safari interpreta el texto de lo web y lo convierte de forma nativa a Retina Display, mostrándolo perfecto. Las imágenes, si no tienen la resolución suficiente, se verán como mínimo como en una pantalla normal. Nada de verse borrosas, ni pixeladas. Con otros navegadores, como Chrome, tardó un poco más pero llegó una versión “compatible Retina Display”, aunque personalmente considero que Safari funciona mejor en este aspecto. En cualquier caso, disfrutar de nuestras páginas favoritas en RD supone una mejora en la calidad de lectura considerable. Es algo que también se nota dedicándole horas al día.

Las aplicaciones, como ya os hemos comentado en Applesfera, están adaptándose muchas a la nueva resolución. Demasiadas incluso, teniendo en cuenta el parqué de MacBooks Pro RD disponibles ahora mismo: esto no es un nuevo iPad que “sustituye” al anterior, es un modelo aparte que convive con toda una familia de productos asentada. El proceso de transición será mucho más lento, pero sin duda llegará.

El rendimiento

MacBook Pro RD Rendimiento

Realmente cuesta pensar (al igual que nos pasa con un MacBook Air), que en algo tan extremadamente delgado quepa tanta ración de tecnología. Los procesadores i7 de cuatro núcleos, con velocidades que van desde el 2,3Ghz hasta 2,7Ghz (utilizando la tecnología HiperBoost de Intel, podrían alcanzar los 3,7Ghz teóricos), y la arquitectura Kepler de la GeForce GT 650M de NVIDIA con 1Gb de RAM DDR5 ofrecen la suficiente potencia para no echar de menos un equipo de sobremesa.

Se echa en falta una opción de compra de una mejor tarjeta gráfica de forma opcional, para quien demande todavía más potencia, quizás limitada por la tecnología con la que se ha construido todo el portátil, pero que sin duda ofrecerán en siguientes modelos. En cualquier caso, la potencia no va en absoluto justa para desempeñar tareas exigentes.

La salida HDMI directa que ofrece el portátil nos será utilísimo para conectarlo a proyectores o TV en alta definición, con cualquier cable sin necesidad de adaptador. Por fin tenemos USB 3.0 (ya era hora, Apple) y los dos puertos Thunderbolt nos ayudarán con las posibilidades de expansión del equipo. La ranura para tarjetas SDXC también será útil para fotógrafos o aficionados que no necesitarán cargar con un adaptador extra para ver sus fotos, y existe la opción para comprar un disco duro de hasta 768GB SSD, si desoís los gritos de dolor de vuestro bolsillo cuando seleccionéis la opción. Los 8GB de RAM son más que suficientes, aunque para los previsores también está la opción de ampliarlos a 16Gb por 200€ más en el momento de la compra.

Inspirado en el MacBook Air. Pero no es un MacBook Air.

No es un MacBook Air MBPro RD

Esta pequeña nueva joya de Apple comparte ADN con un portátil por momentos más revolucionario: el MacBook Air, cuyo concepto fue el inicio de un aleteo que todavía no ha terminado. Por eso, mucha gente tiende a compararlos: ¿Que me compro, un MacBook Pro RD, o un MacBook Air?

Si pensáis así, estáis errando el tiro. Son dos modelos completamente distintos, con tecnología sustentada por la misma idea pero con orientaciones radicalmente distintas. El MacBook Air es un tributo a la portabilidad extrema: ligero, pequeño y razonablemente potente, con picos de alta tecnología como el Thunderbolt y un cuerpo unibody excepcionalmente bello.

El MacBook Pro Retina Display es otra cosa. No diseña desde el tamaño para completarlo con la mejor tecnología que se pueda añadir, sino que se busca la tecnología y luego se ajusta a ella. Es un sobremesa portátil, una píldora de pura potencia concentrada y maximizada para los más exigentes. Sigue siendo portátil, pero no ultraportátil como el MacBook Air.

Tampoco son el mismo precio: Plantearos las opciones. ¿Rendimiento máximo en movilidad (MB Pro) o movilidad máxima con rendimiento (MB Air)? Comparar el nuevo portátil con su propia gama, el resto de MacBooks Pro, ya es más justo: aquí solo tendréis que decidir si queréis invertir dinero en las novedades del nuevo modelo, o no os plantea un problema ahorrar un poco de euros y apostar por lo convencional. Mi recomendación: cuantas más horas penséis que vais a estar delante del portátil, más puntos gana el modelo Retina.

Este “ahora”

MacBook Pro RD barra de menús

Llegados a éste punto: ¿Que ha conseguido Apple? Esta Apple a la que no le gusta la comodidad de su mercado, y que poco a poco nos va mostrando la dirección por la que quiere ir. Este MacBook Pro Retina Display es un producto increíble técnicamente hablando, una buena jugada de Apple para romper este tremendamente aburrido mercado de los portátiles, y poner una marcha más para intentar desmarcarse.

Es el primer Mac con Retina Display… pero no dudéis que llegarán otros. Todos. La guerra a los píxeles no ha hecho más que empezar, y la primera batalla está ganada. Apple lo ha sabido posicionar perfectamente en el punto de Lagrange de la tecnología: situarlo estacionario entre dos cosas mucho más grandes. Una, es el pasado con el revolucionario MacBook Air. El otro, el futuro ambicioso con lo que está por llegar a partir de él.

Esa intersección, esa posición orbital perfecta entre presente y futuro, se llama MacBook Pro Retina Display y desde luego, sí que es el Mac más avanzado que Apple ha creado hasta ahora.

En Applesfera | ¿Cómo serían el resto de Macs con Retina Display?

| Primeras impresiones del nuevo MacBook Pro Retina

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