
Hoy es el último día del Mobile World Congress en Barcelona, y una buena parte del equipo de editores de varias publicaciones de esta casa hemos pasado los últimos tres días probando los nuevos dispositivos, asistiendo a eventos y presentaciones y reuniéndonos con algunas personalidades que han acudido a la cita. En mi caso, y representando a Genbeta, he podido explorar y probar una buena cantidad de novedades de todos los competidores de Apple.
Porque si de algo ha servido la Mobile World Congress de este año, ha sido para que los visitantes se den cuenta de que aunque tarde, un ejército tablet han llegado para competir con el iPad. He podido probar múltiples ejemplos: El Motorola Xoom, La BlackBerry PlayBook, el Samsung Galaxy Tab 10.1… sus intenciones son claras: llevar a Android y otros sistemas a una posición mucho más peligrosa para Apple con su llegada al tablet.
Debido a la decisión de Apple de retirarse de este tipo de ferias (la última en la que hizo algo fue en la Macworld de hace unos años), la propia compañía se genera su punto débil en este tipo de eventos. Todas las compañías de la competencia lanzan de lo que son capaces: tablets con el nuevo Android 3.0 Honeycomb, aplicaciones y servicios en la nube… es una demostración de fuerza total en la que Apple no participa. Y si a esto le sumamos que desde Cupertino no nos llegan novedades de las plataformas móviles desde hace tiempo, la sensación al salir del Mobile World Congress es que la competencia va a subir como la espuma mientras que Apple se ha subido a los laureles.





