
El primer SimCity fue uno de los responsables de que tardase tanto tiempo en sentir la necesidad fisiológica de tener pareja. No solo era tremendamente adictivo sino que podía jugarse una y otra vez desde el principio sin llegar a repetirse, con el aliciente de que aquellos días en los que no te sentías con ganas de lidiar con los problemas de tu ciudad sencillamente grababas la partida y te lanzabas a conciencia a la divertida tarea de destruirla con toda clase de catástrofes (incluyendo monstruos japoneses y ovnis).
Ahora, Electronic Arts acaba de presentar la duodécima versión de su simulador de construcción y gestión de ciudades, esta vez dirigida a nuestros queridos iPhones e iPod touch, y lo ha hecho demostrando que cuando se lo proponen la plataforma de Apple no tiene nada que envidiar como sistema de entretenimiento a las portátiles de Sony y Nintendo.




