Hay objetos que con el tiempo se convierten en leyendas. Un vinilo firmado, una camiseta de un concierto mítico, un cómic de los años 40... pero lo que acaba de venderse en RR Auction supera muchas de estas cosas. Un simple cheque bancario de 500 dólares se ha vendido por 2,4 millones de dólares. Sí, has leído bien: 4.800 veces su valor original. ¿La razón? Lleva las firmas de Steve Jobs y Steve Wozniak y es, literalmente, el primer gasto que hizo Apple en toda su historia.
El cheque número 1 cuando Apple todavía no existía
Este no es un cheque cualquiera de Apple. Es el cheque número 1. Está fechado el 16 de marzo de 1976 y tiene algo que lo hace aún más especial: fue firmado 16 días antes de que Apple Computer existiera oficialmente. Cuando Jobs y Wozniak estamparon su firma en ese trozo de papel, Apple todavía no era una empresa. Era solo una idea, un sueño de dos jovencitos obsesionados con los ordenadores.
El cheque está emitido por Wells Fargo y pagado a nombre de Howard Cantin por 500 dólares. ¿Quién era Howard Cantin? Un diseñador de placas de circuito impreso que trabajaba en Atari. Su trabajo era traducir el esquema del Apple 1 que Wozniak tenía en la cabeza a una placa física que se pudiera fabricar y vender. Sin su trabajo, el Apple 1 se habría quedado en un montón de cables y resistencias sin orden ni concierto.
Apple 1
Lo mejor es que este cheque temporal se emitió justo cuando Jobs y Wozniak abrieron la primera cuenta bancaria de Apple. Todavía no tenían ni dirección oficial impresa en los cheques. Eso vendría después, cuando pusieran "770 Welch Rd., Ste. 154, Palo Alto" en el papel membretado, que en realidad era un contestador automático y un buzón que usaban mientras trabajaban desde el garaje de la familia Jobs.
Dos chavales "sin un dólar" vendiendo lo que tenían
Para entender lo valioso que es este cheque, hay que ponerse en contexto. En marzo de 1976, Steve Jobs y Steve Wozniak no tenían precisamente mucho dinero. Eran dos técnicos apasionados por la electrónica que querían crear un ordenador para aficionados, pero no tenían suficientes billetes para arrancar.
La solución fue salir a la desesperada. Steve Jobs vendió su amada furgoneta Volkswagen y Wozniak vendió su calculadora HP 65, un dispositivo que adoraba. Entre los dos consiguieron reunir unos 1.000 dólares. En su autobiografía "iWoz", Wozniak lo cuenta así:
El tipo que me compró la calculadora solo me pagó la mitad, 250 dólares, y nunca me dio el resto... Y Steve vendió su furgoneta VW por unos cientos de dólares más. Pensó que podría ir en bicicleta si hacía falta. Y eso fue todo. Estábamos en el negocio.
El extracto bancario de Apple de esos días, que también se ha subastado, muestra que el primer depósito en la cuenta fue de exactamente 500 dólares, el mismo día que se firmó este cheque. Y una semana después, el 23 de marzo, esos 500 dólares salieron de la cuenta cuando Howard Cantin cobró su cheque.
Por qué este cheque vale millones, literalmente
Según Bobby Livingston, vicepresidente ejecutivo de RR Auction, "este es el documento financiero más importante en la historia de Apple". Y no exagera. Marca el primer movimiento de dinero que hicieron Jobs y Wozniak como socios, el momento en que una idea pasó de ser un esquema en papel a convertirse en un producto tangible.
El cheque también tiene una curiosidad adicional: requirió las dos firmas. En el acuerdo que firmarían 16 días después, Jobs y Wozniak se repartieron el 45% de Apple cada uno, mientras que Ronald Wayne se llevó el 10%. El acuerdo establecía que cualquier gasto superior a 100 dólares necesitaba la aprobación de dos socios.
El cheque ha sido autenticado y calificado por PSA DNA con nota "MINT 9", lo que significa que está en condiciones prácticamente perfectas. Se conserva tanto el anverso, con las firmas de Jobs, "Steven Jobs", y Wozniak, "Steve Wozniak", como el reverso, con el endoso de Cantin, "Howard V. Cantin".
RR Auction esperaba que alcanzara al menos 500.000 dólares, pero la puja se disparó hasta los 2,4 millones.
Pero hay una anécdota que duele cada vez que la lees. Cuando Howard Cantin terminó su trabajo, Steve Jobs le dio a elegir: podía cobrar sus 500 dólares en efectivo o recibir acciones de Apple. Cantin eligió el dinero. Se entiende. En 1976 Apple era solo dos chicos en un garaje. Pero hoy, ese cheque amarillento y firmado a mano vale más que muchas casas. Aunque su verdadero valor está en recordarnos que hasta un gigante como Apple empezó con 500 dólares, una furgoneta y una calculadora vendida.
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