Siempre pensé que era un desperdicio regalar un iPhone a una persona mayor. No podía estar más equivocado

No siempre es recomendable, pero hay motivos para pensar que puede ser una muy buena inversión

Iphone
2 comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
alvaro-garcia

Álvaro García M.

Editor

¿Por qué gastar, como mínimo, 600-700 euros en un iPhone si la persona que lo va a usar no sabe usarlo? Este ha sido siempre mi dilema para regalar un iPhone, por ejemplo, a mi madre. No es que sea una ignorante, dado que lleva años manejando smartphones Android sin problema, pero cambiar a iOS iba a ser un trago y, quizás, no exprimiría todas las funciones que trae el dispositivo.

No podía estar más equivocado.

Y menos mal que no me hice caso a mi mismo.

Contexto necesario

Mi madre siempre ha hecho un uso muy básico del móvil. WhatsApp para hablar con la familia y amigas, algún que otro juego tipo Candy Crush para pasar el rato, leer noticias en la web, usar el GPS en el coche y poco más. Nada de configuraciones avanzadas, fotografías dignas de un profesional o aplicaciones raras.

Durante años ha ido cambiando sus móviles Android de gama media-baja. No porque fueran baratos sin más, sino porque parecía lo lógico. ¿Para qué gastar más si solo lo usa para lo básico? El problema es que esa lógica tenía trampa. A los pocos meses empezaban los lags, las apps tardaban en abrir, el teclado respondía tarde y cualquier actualización empeoraba la experiencia.

El resultado era siempre el mismo y terminaba cambiando de móvil cada año o año y medio porque se volvía desesperadamente lento. No se rompían o dejaban de funcionar completamente, simplemente hacían que usarlo fuese una experiencia frustrante.

No hace falta ir a por el último modelo

Regalar un iPhone no significa irse directamente al último modelo ni gastar más de 1.000 euros. Eso sería un error tan grande como pensar que "cualquiera vale". Hay un punto intermedio que es, en mi opinión, donde está la clave del asunto.

Por un lado, no tiene sentido pagar por tecnologías que esa persona no va a usar y valorar: cámaras 'Pro', pantallas a 120 Hz o el último procesador pensado para juegos muy exigentes. Todo eso está genial, pero no es el objetivo aquí.

Por otro lado, tampoco vale comprar un iPhone demasiado antiguo solo porque sea más barato. Un modelo con demasiados años a sus espaldas puede quedarse sin actualizaciones antes de lo esperado o empezar a acusar el paso del tiempo, que era precisamente lo que quería evitar en el caso de mi madre.

Creo que lo más razonable es buscar modelos de iPhone de hace dos o tres años. Modelos que, sin ser de lo último, siguen ofreciendo un gran rendimiento y tienen aún garantía de que se seguirán actualizando durante unos años más. En el caso de mi madre, fue un iPhone 11 (comprado hace ya tres años).

Abrazando la consistencia de iOS

Iphone 11

Uno de los mayores aciertos de regalarle un iPhone 11 a mi madre fue comprobar que el paso del tiempo dejó de ser un problema. Pasaron los meses, llegaron las actualizaciones y el móvil seguía funcionando igual de fluido que el primer día.

Las apps se abren rápido, el sistema no se ralentiza y no hay esa sensación constante de que el rendimiento cada vez va a peor. Para alguien que no entiende ni quiere entender por qué su móvil va lento, esto es oro puro.

Además, iOS tiene una ventaja enorme para este perfil de usuario, que es predecible. Los menús no cambian radicalmente ni con grandes rediseños como el de iOS 26, las apps funcionan de forma consistente y es difícil "romper algo" por tocar el ajuste equivocado. Y eso es una tranquilidad para ella, pero también para mí, que me ahorro dolores de cabeza pensando en qué ha podido originar el fallo.

Usar el modo En Familia de Apple es otra de las ventajas adquiridas

Otro punto que no tuve en cuenta al principio fue lo útil que resulta compartir el ecosistema de Apple en familia. Al añadir a mi madre en la configuración de Familia de Apple, pasó a beneficiarse de servicios como Apple Music, Apple TV o el almacenamiento en iCloud para copias de seguridad.

En este último caso, debo contar que acabó resultando especialmente útil cuando, ya con los años, mi madre ha terminado heredando el que fue mi iPhone 13 Pro Max y alucinó al ver que no solo no perdió ningún dato, sino que todo estaba exactamente igual que en su ya "viejo" iPhone 11. Y esto, ante el riesgo de pérdida o robo, es también una garantía.

También gracias a esa configuración familiar hemos ganado la opción de saber en todo momento dónde está el otro a través de la app Buscar. No es que tengamos un especial interés en espiarnos mutuamente, pero viviendo lejos, es una buena forma de quedarnos tranquilos ante posibles casos de emergencia (por suerte, no hemos tenido que recurrir a ello).

Sí, merece la pena

Iphone 13 Pro

Si me preguntas de primeras si merece la pena regalarle un iPhone a algún familiar o amigo mayor, no te voy a decir que sí de forma rotunda. Al final no puedo obviar que son dispositivos que, aunque se rentabilicen, son caros. Y precisamente si no estás seguro de rentabilizarlo, quizás no sea lo más cómodo.

Ahora bien, tampoco me cierro en redondo como antaño a recomendarlo. De hecho, si es para una persona que ya está habituada a usar un smartphone, aunque sea de Android, creo que se eliminarán muchas barreras iniciales y será una gran compra.

Como conclusión, lo que me dijo mi madre cuando le regalé por primera vez un iPhone:

¿Por qué te gastas tanto dinero? No necesito un móvil tan caro. No voy a saber aprovecharlo.

Años después, no solo me confirma que "no cambiaría un iPhone por ningún otro", sino que poco a poco ha ido evangelizándose como fangirl de Apple. Tanto es así que muchas veces se me adelanta a la hora de hablar de una noticia del mundo Apple.

Imagen de portada | Victor Serban en Unsplash

En Applesfera | ¿Cuántos años de actualizaciones le quedan a mi iPhone? Así podemos saberlo

En Applesfera | Nuevos iPhone 18 - Todo lo que creemos saber sobre ellos

Inicio