Apple ha tenido que abrir la cartera. La compañía pagará 250 millones de dólares para zanjar una demanda colectiva en Estados Unidos por algo bien conocido por todos: anunciar una Siri renovada, vender iPhone con esa promesa por delante, y luego no cumplir. El dinero ya está acordado. Las funciones, todavía no están.
Para entender cómo se ha llegado hasta aquí hay que volver al verano de 2024, cuando Apple subió al escenario de la WWDC y presentó una Siri que iba a ser un antes y un después. Contexto personal, acciones complejas dentro de las apps, conversaciones naturales. Los anuncios llenaron internet durante meses. Y luego, en marzo de 2025, Apple confirmó lo que muchos ya sospechábamos: que eso que habían enseñado funcionaba en demos controladas, pero no a escala. Los anuncios desaparecieron. La demanda llegó.
La factura de anunciar lo que no existía
La demanda colectiva llegó en marzo de 2025. La acusación decía que Apple había promovido capacidades de IA que no existían en el momento de los anuncios. No existían cuando se presentó la demanda, y según los demandantes no iban a existir en al menos dos años más. No iban muy desencaminados.
También señalaban que la campaña publicitaria había "saturado internet, la televisión y otros medios" para crear una expectativa alta y razonable de que esas funciones estarían disponibles desde el lanzamiento del iPhone o en un breve periodo de tiempo.
Uno de los anuncios de Siri que catapultó la demanda colectiva
Apple llegó a un acuerdo en diciembre de 2025, pero los términos concretos no se han conocido hasta ahora. El resultado: 250 millones de dólares que la compañía pagará para cerrar el caso y, como suele ocurrir en estos acuerdos en Estados Unidos, sin reconocer ningún tipo de responsabilidad.
Apple sostiene que actuó de buena fe y que sus decisiones estuvieron dentro de la legalidad en todo momento. Que hayan preferido pagar a seguir litigando dice lo suyo, pero eso ya lo interpreta cada uno.
250 millones, a razón de hasta 95 dólares por iPhone
Los 250 millones se repartirán entre los usuarios estadounidenses que compraron un dispositivo compatible con Apple Intelligence entre el 10 de junio de 2024 y el 29 de marzo de 2025.
Eso incluye el iPhone 15 Pro, el iPhone 15 Pro Max y toda la gama iPhone 16. El pago estimado es de 25 dólares por dispositivo, aunque esa cifra puede subir hasta los 95 dólares si el número de reclamaciones es bajo.
Las notificaciones a los afectados empezarán a llegar en un plazo máximo de 45 días desde el 5 de mayo, fecha en la que el acuerdo recibió la aprobación preliminar. Para cobrar habrá que demostrar la compra con el número de serie del dispositivo, la cuenta de Apple y el número de teléfono.
El caso cerrado, el problema abierto
Lo más llamativo de todo este asunto es que se cierra un capítulo legal mientras el capítulo de Siri sigue abierto. Lo que Apple prometió en 2024 todavía no existe, al menos de forma pública. Se espera que las funciones más avanzadas lleguen con iOS 27, que Apple presentará en la WWDC del 8 de junio. Serán las primeras novedades relevantes con Craig Federighi al mando del proyecto y apoyadas en los modelos Gemini de Google gracias a un acuerdo. En junio veremos si lo que Apple presenta en la WWDC está a la altura de todo lo que ha costado llegar hasta aquí. De momento, la factura ya tiene número: 250 millones de dólares.
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