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Análisis del nuevo iPod nano 3G

Análisis del nuevo iPod nano 3G
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Esta misma mañana he recibido el paquete de Apple con mi ansiado iPod nano de 8GB en su interior y me he lanzado a toquetearlo para a) saciar mis adicción tecnológica y b) ofreceros este análisis. Como era de esperar, las imágenes ofrecidas por Apple no hacen justicia al aspecto real del reproductor que, en vivo y en directo, gana muchísimos enteros; pero vayamos por partes...

Diseño

Aunque comparado con su antecesor el nuevo iPod nano se antoja menos estilizado y atractivo, lo cierto es que esa sensación desaparece tan pronto lo sujetamos en la mano y contemplamos su brillante y nítida pantalla. El nano 3G no es ni será nunca el patito feo de los iPod.

Por otro lado, el dicho de "para gustos colores" nunca ha sido más apropiado que en esta ocasión. La nueva paleta ofrecida por Apple es, cuanto menos, peculiar, tanto por los tonos escogidos como por la ausencia de un modelo de color blanco (de mantenerse la tendencia, es inevitable pensar en la gran cuenta atrás que pende sobre el último "blanquito" de la compañía: el Macbook). En mi caso particular, la única opción real era el de color negro, y aunque no es tan negro como cabría esperar, contrasta estupendamente con la parte trasera cromada (un imán para las huellas).

A nivel ergonómico la anchura del nuevo diseño hacen que resulte muy cómodo de sujetar, quedando la rueda de control en una posición bastante adecuada para el pulgar.

Interfaz

Bonita, muy pero que muy bonita. La interfaz del iPod nano (y el Classic también) es una preciosidad plagada de detalles y tan solo me mosquea un poco el fondo blanco de Cover Flow y la ausencia de algunas funciones presentes en las imágenes que se filtraron previas a la presentación oficial (como por ejemplo, los pases de imágenes "flotantes").

Merece una mención aparte el apartado dedicado al kit Nike + iPod, el cual, no solo es plenamente compatible con la tercera generación del nano, sino que además, incluye una nueva interfaz completamente rediseñada a nivel estético. Atentos a las imágenes...

Problemas

Los primeros comentarios que informaban sobre la falta de fluidez de Cover Flow respecto a sus hermanos mayores han resultado ser ciertos y este problema se hace especialmente evidente cuando tratamos de movernos rápidamente por las carátulas. Por desgracia, esta no es la única ralentización que he podido observar en este Mac OS X en miniatura, y cuanto añadimos un tercer reloj al Reloj Internacional toda la interfaz pasa a arrastrase vilmente por el suelo. Esperemos que futuras actualizaciones de software insuflen un poco de energía a estas funciones.

Otro detalle que no me satisface es la ubicación que se le ha dado a la salida de auriculares junto al conector de la Base Dock, lo que nos obliga a quitar los cascos cada vez que queramos conectarlo al ordenador. Este problema ya estaba presente en la primera generación de iPods nano pero en la segunda fue paliado al colocar la salida de auriculares en la parte superior. Una lástima este pequeño paso atrás.

Conclusiones

No sabría deciros si este es el mejor iPod nano fabricado hasta la fecha tal y como aseguró Jobs en su presentación pero de lo que sí estoy convencido es que nadie se arrepentirá de su compra. Es una delicia en todos los sentidos y la mejor alternativa si buscáis el mejor equilibrio entre prestaciones y tamaño reducido.

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