El auténtico Apple Car fue real: compitió en LeMans, fue vendido por casi 5 millones de dólares y hasta tuvo su propia réplica de juguete

El auténtico Apple Car fue real: compitió en LeMans, fue vendido por casi 5 millones de dólares y hasta tuvo su propia réplica de juguete

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Apple

Dicen que Steve Jobs era más de Mercedes. Que le chiflaban los motores alemanes. Aunque su primer amor fue un Fiat 850 rojo, presumió durante años de aquella moto BMW y fue otro tanto después cuando comenzó a coquetear con los coches de lujo. No en vano tuvo que esconder aquel Porsche si quería crear la impresión adecuada.

Tal era su fijación, que aquella obsesión automovilística se convirtió en símbolo de estatus dentro de la empresa: en 1984 decidió regalar uno al mejor vendedor de Macintosh de toda su flota. Pero el que hoy traemos no fue regalado. Al contrario, fue vendido por 4.840.000 dólares. Y eso que acabó destrozado.

Apple "compitió" en Le Mans, la carrera de resistencia más popular del mundo, con un iPorsche que hizo historia

Iporsche

Tal y como indica la propia web oficial de LeMans, el 14 de junio de 1980, "el Porsche 71 #935 de Dick Barbour Racing tomó la salida en las 24 horas de Le Mans con los colores de la compañía californiana". En 1980, Silicon Valley era el corazón de apogeo tecnológico y en Cupertino, Jobs y Steve Wozniak eran dos deidades geek que presumían de hacer carrera con su joven empresa. Así bien, cuando se acercaron a Porsche no lo tuvieron difícil. Y la gran manzana de Apple coronaba las dos esloras de un "iPorsche".

A falta de un iCar, esta fue la gran estrella firmada por Apple. Una pequeña gema que incluso se convirtió en un juguete de colección, a escala 1/18. En eBay todavía puede verse el último modelo subastado —si quieres pujar, aún puedes hacerlo— y rara vez bajan de los 400 euros.

Pero volvamos a aquella mañana. Tres pilotos se sentaron en el asiento de pilotaje: Allan Moffat, Bobby Rahal y Bob Garretson. Y un número, el 12 del puesto de la parrilla. Los hermanos Kremer del Dick Barbour Racing prepararon este bólido para volver a arrasar. Bajo las letras de Apple Computer se escondía un motor bóxer de 6.3 litros y 2 cilindros con 800 caballos de fuerza —750 en carrera—.

Una bestia precedida por una fama merecida: en 1979 ganó sin miramientos a los mandos de los mismos pilotos. Por desgracia, esta vez no corrieron la misma suerte y el Porsche 935 K3 no completó la epopeya: a las 11 horas tuvo que retirarse por un pistón derretido.

Una segunda vida y una subasta millonaria

Nada que no le impidiera volver a competir: ese mismo año, el equipo de Garretson, con Brian Redman al volante, se llevaron el primer premio en el Daytona 24h. Como otro modelo similar, los tres pilotos Paul Newman —sí, el actor—, Dick Barbour y el alemán Rolf Stommelen conquistaron la plata en las 24 Horas de Le Mans. Antes de su odisea en LeMans, también participó en otras carreras, como en Sebring, Watkins Gleen o Road America 500, donde logró un digno tercer lugar. En total, este Porsche 935 compitió en siete eventos de velocidad.

Apple Computer Porsche Real

Y hasta aquí, porque el Apple Computer Porsche fue retirado hasta que, ya en 2006, el equipo de Hawaiian Tropic decidió restaurarlo. Y, si seguimos sus pasos nos toparemos con su nueva aparición pública, diez años después, en 2016, cuando fue subastado en una puja privada organizada por Gooding & Company en la Isla Amelia, por nada más y nada menos que 4.840.000 dólares. Es, de facto, uno de los diez Porsche más caros jamás subastados en la historia.

Quien lo tenga puede presumir de guardar en su garaje el único automóvil en la historia que ha contado con la manzana arcoíris en su carrocería, gracias a un acuerdo de patrocinio que ejemplificó de la mejor forma posible el amor de Jobs por la velocidad.

Imágenes | DigitalDTour

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