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La Mac App Store, ¿una utopía?

La Mac App Store, ¿una utopía?
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Con el enorme éxito de la App Store, la tienda de aplicaciones para el iPhone y el iPod touch, Apple ha conseguido potenciar dichos dipositivos aumentando las funcionalidades originales con las que fueron presentados… algo en lo que ni la propia compañía creía en el momento del lanzamiento del primer iPhone.

Apple se mostró reacia a permitir a terceras compañías el desarrollo privado de aplicaciones para sus nuevos juguetes. Alegando una posible disminución de rendimiento debido al uso de su hardware por programas no desarrollados por ellos, obtaron por la vía fácil y sólo dieron la opción de crear WebApps avanzadas que “emulaban” en cierta forma aspectos de aplicaciones nativas.

Pero no era suficiente. A los usuarios no les bastaba con aplicaciones que se sometían bajo el yugo de Safari mobile, y a la incomodidad de tener que depender de un navegador y de unas limitaciones propias de esta idea que impedían, entre otras muchas cosas, exprimir al máximo un hardware con muchas posibilidades.

Y de repente llegó el “jailbreak” y con él, se levantó la barrera de las limitaciones y nació Installer, el primer gran repositorio de software para el iPhone, que permitió que muchos desarrolladores superasen muchas barreras impuestas por el típico egoismo tecnológico de Apple... y así nacieron las primeras aplicaciones nativas, mucho antes que la App Store, y mucho antes también que la gente de Cupertino se diera cuenta del error que habían cometido.

Las buenas noticias

appstore_itunes.jpg

Meses más tarde apareció la App Store, algo así como un Installer oficial y amparado bajo el protector abrazo de Apple. Llegaron tarde, pero jugaban con ventaja: su aplicación, a diferencia de Installer, estaría en todos y cada uno de los iPhones e iPod touch que existían en el mundo.

Analizando la columna vertebral de una idea como de la que nació la App Store, encontramos estos puntos fuertes:

  • Inmediatez: Es posible disponer de cualquier aplicación en cualquier momento, e instalarla en el dispositivo. Desde cualquier dispositivo a partir del firmware 2.0.
  • Comodidad: Se acabó navegar entre webs de fabricantes, buscando aplicaciones interesantes. Todas están en un mismo sitio, y un buscador integrado nos puede mostrar la que buscamos en segundos.
  • Control de instalaciones y desinstalaciones: No hay que lidiar con complicados procesos de instalación, y la desinstalación está controlada por el núcleo de la store… son desinstalaciones limpias y completas.
  • Actualizaciones: Un sólo sistema único nos informa de cuantas tenemos listas para actualizar. Se acabó tener mil notificadores por aplicación para ésto, o enterarnos de que una aplicación tiene una nueva versión hasta que no la abrimos.
  • Gestión de licencias: Las compras (aunque la aplicación sea gratuita), se almacenan como un recibo electrónico en la cuenta del usuario, con lo que nunca volveremos a perder una licencia, y tendremos siempre una lista de todo lo que nos hemos bajado o instalado.

Todo se resume en la famosa terminología KISS: “Keep It Simple Stupid!”, o como reducir al máximo el proceso de búsqueda y obtención de aplicaciones, permitiendo que el usuario se centre en la aplicación que busca y no en cómo encontrarla.

Es un modelo atractivo, que parece que gusta a los usuarios y tiene contentos a los desarrolladores. ¿Porqué no aplicarlo a una nueva “Mac App Store” en Leopard, o mejor aún, en Snow Leopard?

Imaginemos un poco

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La sección de descargas de la web de Apple es algo parecido a una “proto-Mac App Store”

La Mac App Store sería una App Store venida a más: aplicaciones para Mac OS X, centralizadas en un sólo sitio. Podrían añadirlo por ejemplo como una “aplicación” más dentro del sistema operativo. La interfaz, sería similar a iTunes, e incluso podría estar dentro de iTunes tal y como hoy en día existe la App Store. Cosa que, por cierto, no me gustaría nada: Pienso que iTunes está “engordando” demasiado y perdiendo el objetivo para lo que fue creado… pero de eso hablaremos otro día.

El funcionamiento de la Mac App Store tendría todos los puntos fuertes que hemos hablado antes: búsquedas instantáneas, inmediatez, comodidad, control de instalaciones, gestión de licencias… Encontrar un programa del que nos hablan ya no nos perdería por Google, y podriamos tener además “feedback” de otros usuarios. Si habéis utilizado alguna vez la App Store sabréis lo importante que es ésto cuando pensamos en descargar una aplicación.

Desarrollando la utopía

La Mac App Store debería diferenciarse de su original en el iPhone en algunos puntos: los usuarios del iPhone y los usuarios de Mac no utilizan su dispositivo para el mismo cometido, y hay que tener esto en cuenta. Pensemos un escenario perfecto que potenciaría una Mac App Store en nuestros Leopards:

  • Tendrían cabida aplicaciones gratuitas y de pago. En las conversaciones que he tenido la oportunidad de tener con desarrolladores del iPhone, parecen que están contentos con el sistema de pagos y cobros y los beneficios que les reportan. Muchos desarrolladores de Mac me han dicho que echan de menos un sistema así. Utilicémoslo aquí también, aunque sólo pediría un punto distinto: Si la aplicación es gratuita, no debería pasar esa “certificación” de Apple que aprueba las aplicaciones.
  • Por supuesto, se tendría que poder seguir “instalando” aplicaciones en el sistema operativo de la forma habitual, es decir, descargándonos un .dmg (o lo que sea) y utilizando la .app directamente. Sería perfecto que la Mac App Store monitorizase también estás aplicaciones “instaladas externamente” para que llevemos un control, al menos visual, de las mismas.
  • La subida de nuestra aplicación a la Mac App Store no debería de requerir de ninguna licencia de pago de desarrollador. Esto es porque el escenario en Mac es distinto: hay libertad total para programar en Leopard, y no se debería coartar ahora con la llegada de este nuevo sistema. Aunque un registro previo de la empresa o individual en el Apple Developer Connection no lo vería mal (por el útil feedback entre Apple y los programadores).
  • Precio: Uno de los problemas de la idea, ya que ya sabéis que las aplicaciones para Mac van desde los 0€ hasta los cientos. Una organización por categorías y ciertos “precios estandard” ayudarían a mejorar las ventas y acercar productos al público.

Los beneficios

Los beneficios de una idea KISS son también resultados KISS: Simplificación del proceso de obtención de aplicaciones, y eso en la informática actual es un gran logro. Mejoraría la entrada de usuarios a nuestro sistema operativo y permitirían a cualquiera, aunque jamás haya utilizado un ordenador, instalar cualquier aplicación en apenas pocos pasos.

synaptic_ubuntu.jpg
El gestor de paquetes Synaptic desde una distribución Ubuntu Linux (gracias por la captura Yummei)

¿Existe algo parecido a ésto hoy en día (en ordenadores)? Sí, algo muy parecido es el fantástico Synaptic, el repositorio de software de la distribución Ubuntu Linux: un sitio centralizado para descargar e instalar software que permitió, en el momento de su salida, acercar Linux a la gente eliminando el miedo da “no tener software” o “no saber instalarlo”... Además, la idea de distintos repositorios (como ya ocurría en Installer) es una gran idea para ampliar y mejorar la colección de software disponible.

Al final, lo que se trata es de aprovechar buenas ideas: Soy de los que piensan que no sólo el iPhone está aprovechando buenas ideas desde el Mac OS X de los Macs, también nuestro sistema operativo de escritorio tiene mucho que aprender del iPhone, y esta idea la veo como algo perfectamente adaptable y que tiene superado un escollo importante… el público ya conoce la App Store y el iPhone.

Ahora enseñémosle como las gastamos en nuestros Macs.

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