
La competencia ha reaccionado muy bien aprovechando el vacío que han dejado los mapas de Apple y su bajón de calidad respecto a los de Google. Pero una buena reacción no implica que las plataformas alternativas llenen ese vacío. Todos los competidores han querido presumir de sus mapas pretendiendo convertirse en el sucesor, pero ninguna de ellos llega a conseguirlo.
La metida de pata de Apple fue no sólo porque sus mapas no tenían tantos datos como Google Maps, sino que además muchos de esos datos eran incorrectos. La compañía ya está trabajando en ello (siendo el último ejemplo el de los motoristas perdidos en un parque natural australiano), pero todavía queda mucho trabajo que hacer. Así que la competencia no perdió tiempo: OpenMaps, Nokia Here, la sección especial de la App Store con menciones a Waze, Tom Tom y otros… ahora tenemos multitud de opciones. Pero ninguna de ellas consigue destacar.
Da igual que seas novel o experimentado: estos mapas no son cómodos de usar. Pongamos el ejemplo de Nokia Here, por ejemplo. Miguel Michán ya le echó un buen ojo a esta aplicación y enumeró sus carencias: no está en castellano, falta de integración… tiene una base de datos que no está mal, donde incluso se detallan las salidas de las paradas de metro individualmente como ya sucede en Googe Maps; pero el rendimiento y la interfaz se resienten muchísimo.
¿Y la alternativa libre? OpenMaps también puede ser una opción, pero su aspecto tampoco invita a un uso frecuente. En esta alternativa hay incluso menos datos que en los mapas de Apple, aunque el rendimiento es algo mejor que en el caso de Nokia. Las imágenes por satélite no pueden ni compararse. En este caso Apple sí que tiene buenos recursos con sus vistas tridimensionales, aunque está limitado a las grandes ciudades.

Google nos ha acostumbrado demasiado bien, y ahora queremos mapas que:
Sólo falta pedir que cuando usemos esos mapas se nos quede el pelo más suave. Pero no exageremos: hay un hecho y es que Google lleva años de ventaja sobre el resto de la competencia, competencia que no ha sabido ponerse a su nivel por muy especializada que esté en el arte del mapeado.
A donde quiero llegar con esto es que la competencia no ha sabido revisar la calidad de sus plataformas adecuadamente. Pueden pasar dos cosas a partir de aquí: que Apple vaya solucionando sus errores y complete la información de los mapas terminando como una opción realmente útil para los usuarios, o que Google Maps consiga pasar las barreras de la App Store y se convierta en la aplicación de mapas por defecto.
Desgraciadamente, para cualquiera de estos dos caminos, vamos a tener que esperar un tiempo. Es una lástima, ya que la competencia debería beneficiar a los usuarios en vez de perjudicarlos.
En Applesfera | Cinco cosas que Apple necesita mejorar de Mapas