
Es la coletilla del día, a todos los que nos gusta Apple nos ha dicho hoy el amigo de turno algo tal que si: “ya he visto las noticias, en un par de meses todo el mundo de pasa a Android“. Bueno, pues igual si, pero a día de hoy parece un poco arriesgado pensar que Apple está muerta por el hecho de que un medio publique un rumor sobre el número de componentes que Apple va a comprar para este trimestre, como poco es arriesgado.
Pero, ¿qué razones puede tener una compañía para reducir, si es que lo ha hecho, la compra de componentes para fabricar su dispositivo estrella?

Aquí entra la mezcla entre rumorologia y realidad puesto que afirmar cualquiera de las posibles opciones sin una razón real puede ser complicado. En cualquier caso, parece que algunos entendidos apuntan en ciertas direcciones concretas.
Pero pensemos por un momento que los rumores son correctos: ¿cuáles son las razones por las que podría estar fracasando el iPhone 5, o simplemente no igualando a sus predecesores?
Respecto a este detalle si que tengo una teoría, o al menos una que he podido comprobar con ciertas personas cercanas a mi, que lo han sufrido en sus propias carnes.
Todo está relacionado con la demanda y el número de existencias durante la salida del terminal. Y es que todos estamos acostumbrados a ver lanzamientos de Apple bastante ajustados y en los que hace falta hacer largas colas para poder comprar sus últimos equipos. Este año, aunque se auguraban enormes cantidades de terminales vendidos (entono a los 8 millones durante su primer fin de semana) lo cierto es que “únicamente” se colocaron entorno a los 5 millones.
Lo curioso de estos números es que estaban más relacionados con el número de unidades que Apple, mejor dicho Foxconn, consiguió poner en el mercado más que con la demanda real, que era muy superior al número de existencias.
Lógicamente todos los “geeks”, me incluyo, consiguieron el suyo: ¿pero qué paso con los usuarios normales de calle que no consiguieron uno? Pues qué esperaron, esperaron y esperaron y hasta casi pasados los tres meses Apple no consiguió estabilizar la fabricación del equipo.
Para entonces, la gente que había estado esperando pacientemente (al principio) simplemente había desistido y decidió que era el momento para probar esos terminales Android que hasta el momento no habían probado.
Más que una teoría, es una realidad entre algunos amigos y conocidos cercanos. Todos ellos esperaban en el iPhone 5 una auténtica revolución, al final no lo fue pero aún con todo decidieron intentar comprar uno y aprovechar sus escasas mejoras. Al final todos ellos han terminado con dos terminales: Samsung Galaxy S3 y HTC OneX.
Curiosamente todos dicen lo mismo, están contentos con la compra pero habrían preferido tener un iPhone 5 simplemente por el hecho de que una vez pasado el momento: “mira que pantalla tan grade”, “es súper potente”, “mira la cámara”, el terminal no les aporta nada mejor a lo que ya hacían con iOS.
En definitiva, parece que si el iPhone 5 está funcionando mal no es realmente por una falta de novedad, al menos para un gran sector no-tech, más bien un conjunto de problemas relacionados con la fabricación, los malos comentarios generados por culpa de los mapas y esa generalizada sensación no está “disponible”.
En Applesfera | ¿Y si no fuera un iPhone “barato”?