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OS X

iOS no es el único sistema operativo que Apple necesita mejorar. Su hermano mayor para sistemas portátiles y de escritorio, OS X, también está pidiendo a gritos una serie de importantes cambios que lo hagan brillar. Algunos vienen de lejos mientras que otros se han hecho más patentes con el salto a Mountain Lion. ¿Nos dará Apple el año que viene una alegría con Lynx (o como quiera que llamen a la próxima versión)?

1. Soporte completo de NTFS

Mac OS X incluye soporte de sólo lectura de particiones formateadas con el sistema de archivos de Microsoft desde su versión 10.3, pero incluso en la actualidad seguimos dependiendo de herramientas de terceros para habilitar la escritura en estos volúmenes. No es que sea un problema al que nos enfrentemos a diario, pero teniendo en cuenta lo mucho que alardea Apple de hacerle la vida más sencilla al usuario, es ridículo que a las puertas de 2013 OS X siga sin ser completamente compatible con NTFS.

Afortunadamente tenemos soluciones gratuitas como FUSE y el driver NTFS-3G pero insisto en que debería de ser algo de serie aunque solo sea para atraer a más usuarios de Windows para que den el salto. Cuando un amigo se trae su disco duro externo a casa, lo conecta a mi Mac y ve que no funciona, que tengo que descargar “una cosa rara”, instalarla y reiniciar, probablemente lo primero que le pase por la cabeza no sea “Wow. Yo también quiero hacer eso. Mi próximo ordenador va a ser un Mac”.

2. Vista a pantalla completa

Safari 7 en OS X 10.9 (mockup)

Siempre he pensado que esta novedad de Lion fue el primer paso de una transición silenciosa a una próxima versión de OS X con soporte nativo para pantallas multitáctiles, algo parecido a lo que Microsoft intenta hacer con Windows 8, pero de un modo más práctico: una misma aplicación, dos formas de trabajar con ella cada una absolutamente optimizada para los métodos de entrada de toda la vida (teclado y ratón) y la otra con una interfaz rediseñada para nuestros dedos.

Pero lo que yo piense del futuro no tiene nada que ver con el presente y las carencias que el modo a pantalla completa saca a relucir en ocasiones. Y es que aunque la experiencia en el MacBook Air es excelente y aplicaciones como Mail aprovechan el espacio realmente bien, ver una web con Safari (o Chrome y compañía) en un iMac de 27 pulgadas y descubrir que estás tirando a la basura un 60% de la pantalla te hace sentir ridículo.

Safari 7 en OS X 10.9 (mockup)

Otras aplicaciones tienen el mismo problema, pero teniendo en cuenta el tiempo que pasamos delante del navegador y la competencia que existe entre estos, no entiendo cómo es que aún ninguno ha intentado desmarcarse con un modo a pantalla completa que aproveche el espacio lateral para mostrar las otras páginas que tenemos abiertas en pestañas (primera imagen), reubicar la barra de dirección y pestañas en una lista a un lado (segunda imagen, extraída de este interesante artículo sobre el tema) o una combinación de ambas ideas.

3. Usabilidad e interacción

Te podrá gustar más o menos lo que está haciendo Microsoft con Windows 8, pero desde luego no se les puede negar la evolución que supuso Windows 7 y la valentía (acertada o no) que han mostrado a la hora de romper con el pasado en la última versión. Los mosaicos o la pantalla de bloqueo son un buen ejemplo de ello, y ofrecen algunas funcionalidades interesantes como los iconos dinámicos o las notificaciones (perfectas pasara verificar si tenemos correos nuevos sin introducir nuestra contraseña).

Mención especial también para la función Ajustar de Windows 7, gracias a la que podemos arrastrar una ventana a un lado del escritorio para expandirla y que ocupe exactamente la mitad de la pantalla. Son pequeñas ideas que mejoran el uso cotidiano del equipo, pequeñas ideas que estábamos acostumbrados a ver primero en Mac OS X, ahora un poco rezagado tras la nueva prioridad de la compañía: iOS, el sistema operativo para dispositivos móviles.

Se me ocurren infinidad de pequeños detalles que necesitan mejorarse y grandes novedades que podrían devolverle el protagonismo. Desde habilitar más widgets en el Centro de Notificaciones y encontrar un modo más claro para visualizar notificaciones reincidentes como los cumpleaños (cuyo texto es frecuentemente cortado) a llevar la integración con iOS a un nuevo nivel pasando por un sistema para gestionar mejor Launchpad o al menos, evitar que se llene de herramientas y “aplicaciones basura” que tenemos que mantener en el sistema pero que no utilizamos jamás.

Sobre el tema de la integración con iOS creo que se podrían hacer grandes cosas descargando en el sistema y no en iTunes muchas de las tareas de sincronización y transferencia de documentos, mostrando directamente en el escritorio el icono de nuestro iPod touch, iPhone o iPad al conectarlo (vía USB o Wi-Fi) con las carpetas accesibles por el usuario y acceso directo a sus bibliotecas de fotos, vídeos y música.

4. OpenGL

Aunque OS X se jacta de ser el sistema operativo más avanzado del mundo, la última versión soportada por completo de la especificación OpenGL sigue siendo la 3.2 publicada, atentos, en agosto de 2009. La siguiente versión, la 3.3, tan solo está soportada en un 30% mientras que la cuarta y última versión sigue al 0%. Para que os hagáis una idea, la versión 4.1 fue lanzada por Khronos Group en 2010 para ponerse a la par con DirectX 11 de Microsoft, así que ya ni os cuento de lo que es capaz OpenGL 4.3, la versión de agosto de este mismo año.

Microsoft es claramente el ejemplo a seguir, apostado siempre por las últimas tecnologías gráficas para que los desarrolladores puedan dejarnos con la boca abierta con videojuegos como Crysis 3, Far Cry 3, Black Ops 2, Watch Dogs o Star Wars 1313 entre otros. Sic. Lo más divertido del asunto es que Apple es uno de los miembros promotores de Khronos Group así que ya me diréis qué sentido tiene definir una API que no vas a utilizar.

5. Skeumorfismo

En el iPad, donde el dispositivo se convierte en la app que estamos utilizando, el skeumorfismo, es decir, emular la apariencia de objetos del mundo real, tiene cierto sentido; pero en el Mac es difícil encontrar a alguien que esté contento con el rediseño que sufrieron el calendario o la agenda de contactos. Se sienten fuera de lugar, infantiles e incluso anticuados, y desperdician la oportunidad de perseguir interfaces innovadoras que al margen de lo visual resulten más versátiles para los usuarios.

Entiendo lo que estaba intentando hacer Apple aquí. Que las hordas de usuarios del iPhone, el iPod touch o el iPad viesen elementos reconocibles en Mac que les incitasen a dar el salto. “Mira que curioso, las aplicaciones de este ordenador son como la de mi iPad. ¿Será tan sencillo de utilizar? ¡Me lo compro!” No es mala idea, pero un sencillo selector dentro de las preferencias para elegir el estilo que preferimos tampoco haría mal a nadie.

En Applesfera | Cinco cosas que Apple necesita mejorar de iOS

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