Apple lleva desde 2023 peleando en los tribunales contra una etiqueta que le sienta especialmente mal, la de gatekeeper bajo la Ley de Mercados Digitales europea. La compañía llevó el caso hasta el Tribunal General de la Unión Europea (con sede en Luxemburgo) en un intento por escapar de las obligaciones que esa designación trae consigo para la App Store y para iOS.
El tribunal ha hablado esta semana, y la respuesta ha sido tajante: recurso desestimado. La etiqueta se queda donde estaba, y con ella todas las normas más estrictas que Apple llevaba meses intentando esquivar por la vía legal.
Qué significa ser "gatekeeper" y por qué a Apple le sienta tan mal
Para que la Comisión Europea designe a una empresa como gatekeeper bajo la DMA, tiene que cumplir ciertos requisitos económicos, ventas anuales en la Unión Europea de al menos 7.500 millones de euros junto con más de 45 millones de usuarios activos mensuales y más de 10.000 usuarios empresariales activos al año dentro de la Unión. Apple cumple sobradamente todos esos umbrales, y por eso la Comisión designó en 2023 su App Store e iOS bajo esa categoría.
La etiqueta trae obligaciones que chocan de frente con la forma en la que Apple ha construido su ecosistema durante años. Los gatekeepers no pueden favorecer sus propios servicios frente a los de la competencia. Tienen prohibido combinar datos personales entre distintas plataformas, y están obligados a permitir que los usuarios instalen tiendas de aplicaciones alternativas a la suya.
Cinco App Store, un solo gatekeeper
Uno de los puntos que Apple intentó rebatir en los tribunales fue precisamente ese, que sus cinco tiendas de aplicaciones (iPhone, iPad, Mac, Apple TV y Apple Watch) se traten como un único servicio de plataforma esencial a efectos de la DMA. El tribunal no le ha dado la razón, y en su fallo confirma que todas ellas comparten el mismo propósito de fondo. Conectar a los desarrolladores con los usuarios finales para facilitar la distribución de software. Y eso basta para tratarlas como una sola unidad regulatoria.
Esto tiene consecuencias ya que impide a Apple defender que cada tienda debería evaluarse por separado según su tamaño o su relevancia individual dentro de cada categoría de dispositivo.
La interoperabilidad no es negociable, dice el tribunal
El otro gran golpe del fallo llega en el terreno de la interoperabilidad. Apple había recurrido también las obligaciones que le exigen abrir sus sistemas operativos móviles a la competencia, y el tribunal ha declarado ese recurso inadmisible. Lo que en la práctica blinda esa exigencia frente a nuevos intentos de esquivarla por esta vía.
La Free Software Foundation Europe, que intervino en el caso defendiendo los derechos de desarrolladores y usuarios, ha celebrado el fallo como una confirmación de que la interoperabilidad no es un extra opcional dentro de la DMA, sino una obligación legal en toda regla. Según la organización, esto debería traducirse en un entorno menos restrictivo para instalar y distribuir software dentro de los dispositivos de Apple, incluyendo la instalación de aplicaciones fuera de la App Store sin trabas añadidas.
iMessage se libra de la etiqueta de servicio de telecomunicaciones
No todo el fallo ha sido negativo para Apple. La compañía también había impugnado la clasificación de iMessage como servicio de comunicaciones interpersonales independiente de la numeración. Una etiqueta que de aplicarse sometería a la aplicación a las normas de telecomunicaciones de la Unión Europea. En este punto, el tribunal ha declarado inadmisible la disputa. Lo que deja ese frente cerrado sin entrar a valorar el fondo del asunto. Esto significa que la cuestión de fondo, si iMessage debería o no tratarse como un servicio de telecomunicaciones, sigue sin resolverse de forma definitiva.
Un frente más entre varios: Apple sigue negociando con Bruselas por Siri AI
Este fallo no llega en un vacío, sino en medio de una relación con Bruselas que últimamente se libra en varios tableros a la vez. Mientras los tribunales resolvían sobre el gatekeeper, Apple mantenía en paralelo conversaciones directas con la Comisión Europea para intentar desbloquear la llegada de Siri AI. Por no hablar de otros elementos bloqueados como funciones en mapas y la aclamada "duplicación de iPhone" en el Mac.
Apple ya ha abierto un nuevo litigio, esta vez centrado en los aspectos técnicos y procedimentales de cómo debe implementarse la interoperabilidad, con la Free Software Foundation Europe de nuevo interviniendo en el caso. La pelea legal, lejos de cerrarse con este fallo, se traslada ahora a discutir el cómo en lugar del qué.
Para los usuarios europeos, lo que queda de todo esto es una App Store que seguirá evolucionando bajo estas normas. Y también continuará una relación entre Cupertino y Bruselas que, a juzgar por lo visto en los últimos meses, todavía tiene varios capítulos por escribir.
Fuente | Reuters
En Applesfera | Cómo tener la nueva Siri AI en España: guía paso a paso para esquivar el bloqueo
En Applesfera | Nuevo iOS 27 - Todas sus novedades, iPhone compatibles y cómo probarlo antes que nadie
Ver 0 comentarios