Sentirse bien no significa estar bien. Y esa es, probablemente, la conclusión más importante de un estudio que se ha publicado en el Journal of the American College of Cardiology. Durante seis meses, un grupo de investigadores de Ámsterdam dio smartwatches, entre ellos el Apple Watch, a 219 personas mayores de 65 años con riesgo elevado de ictus. A otras 218 les dieron atención médica tradicional, chequeos periódicos y monitorizaciones cuando aparecían síntomas.
Los relojes inteligentes detectaron cuatro veces más casos de fibrilación auricular que los métodos convencionales. Pero lo que más impresiona es que el 57% de esas personas diagnosticadas gracias al Apple Watch y otros smartwatches no tenían ni idea de que algo iba mal. Cero síntomas. Vida normal. Y su corazón latiendo de forma irregular sin que nadie lo supiera.
La fibrilación auricular es esa arritmia que hace que las aurículas del corazón vayan a otro ritmo en lugar de coordinarse con los ventrículos. El problema no es tanto la arritmia en sí, sino lo que puede desencadenar, coágulos que viajan al cerebro y provocan un ictus. Y muchas veces, como demuestra este estudio, no da ninguna señal de alarma.
Hay veces que el chequeo médico se queda corto
Los 219 participantes llevaron relojes como el Apple Watch unas 12 horas al día. El dispositivo medía continuamente su ritmo cardíaco usando dos tecnologías, ECG (electrocardiograma) y PPG (fotopletismografía, ese sensor óptico que ilumina la piel para detectar el flujo sanguíneo). Nada invasivo, solo llevar el reloj puesto.
Al cabo de seis meses, en el grupo de los que llevaban, entre otras marcas, el Apple Watch, se diagnosticaron 21 casos de fibrilación auricular. De esos 21, doce personas no habían notado absolutamente nada raro. En el grupo de atención estándar solo se detectaron cinco casos, y todos habían ido al médico porque tenían palpitaciones, fatiga o algún síntoma.
El uso de smartwatches con funciones de PPG y ECG ayuda a los médicos a diagnosticar a personas que no son conscientes de su arritmia. Explicó Michiel Winter, el cardiólogo del Amsterdam UMC que lideró la investigación.
Cómo funciona la detección de arritmias en un Apple Watch
Si ya tienes un diagnóstico médico de fibrilación auricular
Puedes activar el Historial de fibrilación auricular. Tan solo tienes que ir a la app Salud en el iPhone, buscar Corazón y seleccionar esa opción. Te pedirá confirmar que tienes el diagnóstico, es obligatorio, y tu fecha de nacimiento. A partir de ahí, el reloj empieza a hacer seguimiento mientras lo llevas puesto.
Lo interesante es que no solo mide tu ritmo cardíaco, sino que relaciona los datos con factores que pueden influir, ejercicio, sueño, peso, alcohol y sesiones de mindfulness. Si entrenas o duermes con el reloj, esos datos se registran solos. Cada lunes recibes una estimación del porcentaje de tiempo que tu corazón estuvo en fibrilación auricular durante la semana anterior. Y puedes exportarlo como PDF para llevárselo a tu médico.
Si no tienes diagnóstico previo
Y quieres estar alerta, que es lo que tiene más sentido después de ver este estudio, la cosa cambia. La función que necesitas es la de notificaciones de ritmo irregular, y esa sí está disponible sin necesidad de confirmación médica. Tan solo tendrás que ir a la aplicación Watch en el iPhone > Corazón y activar Ritmo irregular.
El reloj analiza tu frecuencia cardíaca en segundo plano y te avisa si detecta patrones que podrían indicar fibrilación auricular. No sustituye ir al médico, obviamente, pero es exactamente lo que hicieron en el estudio de Ámsterdam.
Todos los Apple Watch lo hacen, no hace falta el más caro
La detección de ritmo irregular que protagoniza este estudio está disponible en absolutamente todos los Apple Watch. Todos. Desde el modelo más básico hasta el más avanzado. Esa funcionalidad que permitió detectar esos 21 casos de fibrilación auricular no requiere hardware especial ni sensores adicionales. Cualquier Apple Watch que tengas te sirve para esto.
Obviamente, hay diferencias entre modelos. El electrocardiograma (ECG) está disponible a partir del Series 4, pero no en el SE. Los modelos más avanzados, como el Series 10 o el recién llegado Series 11, sí añaden capacidades extra como detección de presión arterial alta o apnea del sueño. Pero para lo que midió este estudio de Ámsterdam, incluso un Apple Watch SE hace el trabajo.
El Apple Watch SE tiene un precio oficial desde los 269 euros y tiene todo lo necesario para la monitorización continua del ritmo cardíaco que detectó esos casos asintomáticos. El Apple Watch es el smartwatch más vendido del mundo, y estudios como este de Ámsterdam explican en parte por qué las funciones de salud se han convertido en un argumento de compra tan fuerte. No son marketing. Funcionan.
Apple Watch SE 3 GPS con caja de aluminio en color medianoche de 40 mm y correa deportiva color medianoche-Talla M/L
Porque hay gente caminando por ahí sin síntomas, sintiéndose perfectamente bien, con un problema cardíaco que puede provocar un ictus. Podríamos ser nosotros mismos. Y un Apple Watch en la muñeca puede detectarlo antes que un chequeo médico tradicional. Eso cambia bastante la forma de pensar sobre estos dispositivos.
En Applesfera | Nuevo iOS 27 - todo lo que creemos saber sobre el futuro sistema operativo para el iPhone
En Applesfera | Nuevos iPhone 18 - Todo lo que creemos saber sobre ellos
Ver 1 comentarios