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Microsoft se acerca a WebKit con su nuevo navegador

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Aunque Joe Belfiore midió al máximo sus palabras durante la presentación oficial de Project Spartan, el nuevo navegador web que tomará el relevo a Explorer en Windows 10, lo cierto es que el vicepresidente ejecutivo de sistemas operativos de Microsoft no puede negar la evidencia: WebKit se ha convertido en el estándar de facto en los motores de renderizado web y seguir atados por la compatibilidad con versiones anteriores de Explorer es un lastre.

"Un nuevo motor de renderizado que ha sido creado para ser compatible con el modo en que se escribe la web hoy día", aseguró Belfiore rápidamente antes de pasar a la siguiente característica, sabiendo perfectamente que bien podríamos sustituir la última parte de esta sentencia por una sola palabra, WebKit. Y atentos porque aquí no estamos hablando de seguir los estándares del World Wide Web Consortium -W3C-.

Historia de una ida y una vuelta

Veréis. Los estándares son buenos; ofrecen unos cimientos a los desarrolladores web para que podamos escribir nuestro código una única vez y esperar los mismos resultados en cualquier navegador que apueste por ellos. El problema es que los organismos de estandarización como el propio W3C son lentos y tediosos, con constantes tiras y aflojas entre los principales jugadores del sector.

Microsoft, Apple, Google... todos tienen en común el deseo de ir más lejos, de introducir antes que los demás cambios y novedades que hagan posibles cosas como gradientes, fuentes web, animaciones o transformaciones 3D, y con las nuevas hojas de ruta con actualizaciones mayores cada año la W3C sencillamente no puede ni tan siquiera soñar con estar a la par. Así es como surgen, entre otras cosas, etiquetas y propiedades específicas de cada motor.

En el pasado Microsoft se metió a si misma en un callejón sin salida implementando los estándares de la época de un modo poco menos que tosco e introduciendo un buen número de etiquetas propietarias que ningún otro navegador soportaría. Mozilla Firefox y el motor Gecko nacieron en 2004 como una respuesta a esta situación, popularizando el concepto de un componente aparte del propio navegador y reutilizare por otros, y aunque Apple llevaba desde 1998 trabajando en WebKit, no sería hasta el año siguiente cuando liberarían su código fuente.

Con la llegada de iOS, WebKit adquirió un papel protagonista en la explosión de los dispositivos móviles y con el apoyo de Google y la popularidad de Chrome en los escritorios, la hegemonía de este motor web se hizo patente. Microsoft había perdido su posición de fuerza, y SU estándar, el estándar de Explorer, se había convertido en la excepción.

WebKit sin WebKit

Perdida la guerra, el siguiente paso lógico habría sido unirse al bando ganador, ¿no?. Desafortunadamente nada es tan sencillo, y menos ahora que WebKit se ha desdoblado con la salida de Google del proyecto para crear su propia versión, Blink. Ambos, WebKit y Blink, siguen siendo de código abierto, pero cada uno está profundamente controlado por un rival diferente de Microsoft y las decisiones que adoptan no siempre van en beneficio global del proyecto, sino muy ligados a los planes específicos de cada compañía.

Spartan es la solución al problema de Microsoft: abrazar WebKit sin ceder el control

Los chicos de Redmond deciden tomar el camino difícil. En los últimos años Microsoft ha ido modificando Trident, el corazón de Explorer, para añadir las extensiones de WebKit y visualizar correctamente la inmensa mayoría de páginas que se crean hoy día. El problema es que seguían soportando también sus antiguas extensiones por motivos de compatibilidad, y claro, el resultado conjunto se resentía.

Por ese motivo Microsoft ha optado por una solución divergente para acercarse a WebKit definitivamente sin rendirse a él: Mantener por un lado Explorer sin dar la espalda inmediatamente a los usuarios que necesitan acceder a páginas diseñadas para este, pero acompañarlo de un segundo navegador con una versión modificada de su motor que rompe todo lazo con el pasado e introduce los cambios necesarios para terminar de clonar la implementación y extensión de los estándares web que hacen WebKit/Blink.

Al final, Project Spartan parece un buen paso adelante en términos de navegación web para Microsoft, y uno de los aspectos centrales sobre los que la compañía tratará de reinventarse, una vez más, con el lanzamiento de Windows 10. No lo tienen fácil para volver a ser relevantes, pero si algo hemos aprendido en la historia reciente de la tecnología es que nada es imposible y todos tienen oportunidades si saben aprovecharlas.

En Applesfera | 8 cosas de Windows 10 que sonarán a los usuarios de Apple y otras 8 que nos gustaría ver en el futuro
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