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Regreso al Futuro: así reparé mi iPhone 3G de 2008
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Regreso al Futuro: así reparé mi iPhone 3G de 2008

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"Quiero uno", fue lo que pensé cuando mi hermano me dejó probar su iPhone 3G. Era verano de 2009 y se acercaba la fecha del lanzamiento de su sucesor, el iPhone 3GS. Aunque yo no lo sabía. Las renovaciones anuales fueron uno de tantos cambios introducidos por el terminal que hizo inteligentes de verdad a los smartphones.

Hace unas semanas, mi viejo iPhone 3G volvió a caer en mis manos. Ya fuera por azar o porque la enésima mudanza del último año y medio puso su caja a mi alcance, el caso es que un montón de recuerdos vinieron a mi cabeza. La nostalgia me empujó a decidirme a lanzar un proyecto que llevaba varios años queriendo hacer: reparar este iPhone 3G y devolverlo a la vida. 

Primer reto, conseguir las piezas de repuesto

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Reconozco que no es la primera vez que reparo este mismo iPhone 3G. Hace unos años le cambié la batería por otra para darle otra oportunidad como terminal para un familiar. Con esta vez, sería el tercer propietario que tuvo este iPhone. En su momento, conseguir una batería para el iPhone 3G fue bastante sencillo.

El nivel de "reparabilidad" de los primeros iPhones es muy elevado, por lo que es relativamente sencillo reemplazar ciertas piezas

Cambiar la batería es una operación relativamente fácil, pero esta vez quise aprovechar para cambiar la carcasa trasera ya que estaba rota en la parte inferior. El conector de 30 pines fue el talón de Aquiles de este modelo de plástico. Conseguí la batería en la web de iFixit en Europa (parece que ya se ha agotado). Pero encontrar un reemplazo de la carcasa fue más complicado.

Casi ocho años después del debut de este modelo, ni siquiera iFixit tenía la pieza original. Por eso, tuve que recurrir a una réplica adquirida en una tienda online en España llamada Repuestos Fuentes. No es lo mismo y se notan algunas diferencias estéticas, pero cumplió su papel a la perfección.

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Las herramientas necesarias son las usuales en este tipo de reparaciones: una ventosa para separar la pantalla del iPhone; un destornillador #00 de Phillips; la herramienta para extraer la bandeja SIM; una espátula de plástico. iFixit suele vender kits de reparación a muy buen precio junto a las piezas de recambio, por lo que son altamente recomendables.

Por cierto, iFixit incluyó una pequeña bolsa de osos de goma, perfectos para cuando terminas la "faena". Un detalle genial.

Manos a la obra: así es el iPhone 3G por dentro

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Una vez tienes todos los elementos, es hora de ponerse manos a la obra. El primer paso es extraer la bandeja SIM del iPhone 3G. Aquí me encontré con la primera sorpresa: una tarjeta micro-SIM en un adaptador SIM. No es de extrañar que Apple esté empujando para adoptar la eSIM en sus próximos terminales. El espacio que ocupa es simplemente inasumible hoy en día.

Cambiar una batería es mucho más sencillo que reemplazar la carcasa trasera del iPhone 3G

Si vais a intentar esto en casa, os recomiendo que tengáis preparado un sitio en el que dejar los numerosos tornillos que lleva el iPhone 3G en su interior. Al principio puede parecer sencillo acordarse de dónde va cada uno, pero conforme desmanteléis el teléfono aparecerán más y de varios tamaños. La guía de iFixit, aunque no es perfecta, sí es imprescindible.

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Una vez extraídos los dos tornillos de la parte inferior del iPhone 3G, utilizaremos la ventosa para separar con delicadeza la pantalla. Hay que tener cuidado de no hacerlo muy fuerte ya que podemos romper los cables que unen la parte superior de la pantalla con el cuerpo del terminal. Con la espátula los desconectaremos de la forma en que indica la guía de iFixit.

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La batería se encuentra al fondo, debajo de la placa base, por lo que tendremos que luchar contra los diferentes tornillos para poder tener acceso a ella. Por cierto, está pegada con un adhesivo por lo que cuesta un poco sacarla sin romperla. Cuando lo hayamos conseguido, deberíamos ver algo como esto:

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Si tan solo queríamos cambiar la batería del iPhone 3G, este es el momento en el que colocaríamos la de repuesto y desharíamos el camino andado. Si queréis cambiarle la carcasa trasera, es muy importante tenerlo claro. iFixit califica esta reparación de Muy difícil en su escala de dificultad, por lo que corremos el riesgo de que el iPhone no funcione correctamente.

O lo que es ya un clásico en las reparaciones de cualquier objeto, que nos sobren piezas al volver a ensamblarlo.

Reemplazar la carcasa: solo para los más "manitas"

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Puede que mi anterior experiencia cambiando la batería del iPhone 3G me diera más confianza o que simplemente tuviera curiosidad por saber qué pasa cuando desmontas un iPhone por completo. Al ver lo rápido que llegué hasta la batería me animé a seguir adelante.

La reparación de la carcasa trasera tiene un nivel de dificultad muy elevado, por lo que hay que estar muy seguros antes de hacer nada

Ahora que ya conozco el desenlace, no estoy seguro de si volvería a repetirlo. O puede que sí. Cambiarle la carcasa trasera a este iPhone 3G fue toda una aventura, con su propio momento de "he metido la pata hasta el fondo".

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Cambiar esta pieza supone quitarle todas las que tiene atornilladas, pegadas o incrustadas para ponerlas en su correspondiente lugar en la nueva carcasa. Eso incluye desde el módulo de la cámara hasta el del conector de 30 pines, el GPS o el motor de vibración, pasando por el jack de 3,5mm y los botones de volumen, encendido y silencio.

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Sobre el conector de 30 pines, he visto de primera mano la razón que llevó a Apple a crear el conector Lightning. Este módulo ocupaba una parte muy significativa en el interior del iPhone 3G. El caso del jack de 3,5mm es similar y no me extrañaría que Apple lo acabara suprimiendo en el futuro, tal como se rumorea.

No pude hacer fotos del iPhone desmontado por completo, pero las capturas de iFixit nos ayudan a ver el tamaño de estas piezas en el interior.

El resultado final: un iPhone 3G como el del primer día

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Los últimos momentos en los que reensamblas un iPhone son los de mayor tensión. Pero también los más agradecidos si consigues terminar el trabajo con éxito. Conseguí montar de nuevo el iPhone 3G y encenderlo por primera vez. Todo funcionó a la perfección.

Mientras probaba cada uno de los aspectos de este teléfono me venían numerosos recuerdos de la época en la que fue presentado. Un iPhone con pantalla de 3,5 pulgadas (menor que el nuevo iPhone SE), aún con iOS 3.1.3 (le hice un downgrade de iOS 4, pero eso es otra historia) y con una versión de sistema operativo donde el skeumorfismo campaba a sus anchas.

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Las diferencias con un iPhone actual son insalvables. Safari apenas puede cargar un sitio móvil como el de Applesfera, la pantalla no es retina y hace que no puedas evitar ver esquinas afiladas por todas partes y la cámara parece que es la que usan para fotografiar filtraciones de la próxima generación del iPhone. Eso sin mencionar que la App Store no permite instalar apps en terminales tan anticuados.

Reparar este teléfono ha sido un viaje en el tiempo hasta 2008 (el análisis de Miguel López sobre este modelo no os lo podéis perder), donde uno es testigo de todos los hitos alcanzados por el iPhone 3G en su momento. También uno en el que es inevitable ver todo lo que ha avanzado esta línea de smartphones y de cómo uno no podría volver atrás aunque quisiera.

En Applesfera | Compra y análisis del iPhone 3G, por Miguel López.

Imagen | Yutaka Tsutano.

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