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Icono de la terminal


Siempre me gusta recordar que afortunadamente OS X tiene un núcleo Unix y esto nos aporta muchas ventajas, tenemos una parte importante de un gran sistema operativo, aderezado con muchas mejoras introducidas por Apple. Y nunca está de más conocer algunos pequeños trucos que pueden resultar muy útiles a la hora de enfrentarnos a diferentes problemas que nos podemos encontrar en el manejo de nuestro ordenador.

Uno de ellos es la copia de ficheros. Evidentemente, a la hora de copiar un número pequeño de ficheros de una carpeta a otra, el Finder cumple con creces las expectativas. No es necesario recordar ningún comando, simplemente arrastrar y soltar para copiar el fichero o ficheros deseados, (con la tecla Cmd pulsada, los archivos se moverán y se borrarán de su ubicación actual) ¿Pero que riesgos corremos a la hora de copiar ingentes cantidades de ficheros? Que ante cualquier eventualidad, se aborte la operación, perdiendo un tiempo muy valioso.

pantallazo del terminal
Intentar recuperar archivos de un disco duro dañado, puede resultar tedioso con este sistema, ya que OS X cataloga todos los ficheros a copiar en primera instancia, pasando a su copia propiamente dicha después, por lo que si se produce algún error, el sistema “deja todo como estaba” por lo que habremos perdido un tiempo muy valioso. Si intentamos copiar archivos de menor en menor cantidad, también perderemos tiempo, puesto que tendremos que estar atentos para mandar a copiar un “nuevo paquete” de archivos.

Pero evidentemente existen unos sencillos comandos de terminal para poder copiar un número grande de archivos sin tener que preocuparnos por si alguno está corrupto o se produce algún error durante la copia. Grosso modo, tenemos tres comandos posibles a la hora de realizar copias de una localización a otra mediante la terminal. Estos son, cp, rsync y ditto. Si quieres saber las características de cada uno de ellos, tecleando en la terminal “man” seguido del comando, te explicarán sus funcionalidades.

Básicamente, cp es el “Copy” básico, rsync es un programa un poco más específico y con mayores funcionalidades y ditto se maneja mejor a la hora de copiar directorios con muchas subcarpetas, ya que se maneja mejor con las jerarquías de directorios, todo esto explicado MUY por encima. Según el que elijamos, la nomenclatura que deberá seguir es la siguiente, ya que se encargará de suplir todas nuestras necesidades a la hora de copia:

  • cp -av
  • rsync -av
  • ditto -v

Una vez elegido el comando de terminal que mejor se adapte a nuestras necesidades, solo nos quedará especificar el directorio de fuente de donde se copiarán los ficheros y el directorio destino. Para ello, si no conocemos el “path” correcto, lo más sencillo es arrastrar la carpeta hasta el terminal, ya que así se nos mostrará en su totalidad. No nos olvidemos de añadir “/*” a la ruta que nos muestra, para que nos copie todos los ficheros que se encuentran dentro de esa carpeta. Tendría que aparecer en nuestra terminal algo similar a esto:

ditto -v /Users/MAcOs_LuCas/desktop/fotosviajes/*

Ahora solo especificando la ruta de destino, (arrastrando la carpeta donde queramos copiar hasta el terminal, tal como ya habíamos hecho) pulsando “intro” conseguiremos que se copien todos los archivos y carpetas que hayamos especificado. La ventaja de este proceso, como ya he dicho antes, es que de darse algún error, nos mostrará en la terminal el mismo, nos dirá que archivos se han copiado y cuales no. De esta manera podremos determinar más fácilmente que archivos están dando problemas y agilizar el proceso.

Vía | Cnet Reviews

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