Es evidente que la App Store es una buena idea: al menos tan buena como lo fue la iTunes store en su momento (y por la que muy pocas personas apostaban). Y si no, que se lo pregunten a Steve Demeter, el desarrollador de Trism, un juego de puzzles con un concepto similar al tetris que ha recaudado ya más de 250.000$ (el juego cuesta unos 5$).
Como en la App Store cualquiera con una licencia de desarrollador puede publicar software (ya sea una sóla persona o un grupo de programación), todo ese dinero (una vez descontado el 30% que se queda Apple por publicar la aplicación) va a parar a las manos de Demeter. Sinceramente, me gusta que a pesar de los tiempos que vivimos, donde un juego o programa es una superproducción compuesta por muchas personas, todavía se pueda ganar dinero siendo un desarrollador “solitario”.
Me recuerda (gratamente) a los tiempos de los 8-Bits, cuando muchos programadores acudían a las puertas de los grandes ya con su programa bajo el brazo, sólo con la intención de verlo publicado.



