
De todos los rumores que circulaban alrededor del nuevo iPhone antes de su presentación, el que probablemente más habría cambiado la percepción que muchos usuarios han tenido (quizás injustamente) del iPhone 4S habría sido sin lugar a dudas el aumento de tamaño de su pantalla hasta las cuatro pulgadas. Evidentemente habría acarreado también un cambio de diseño, o como mínimo, un ensanchamiento del actual, pero en este caso, creo que la pantalla por encima del diseño, habría sido lo más decisivo.
Cualquiera que haya visto la enorme pantalla de 4” de muchos de los últimos teléfonos Android o Windows Phone 7 sabrá lo atractivas que resultan. Pero, ¿realmente nos conviene caer en la tentación? Para el diseño y especialista en experiencia de usuario Dustin Curtis, la respuesta por sorprendente que parezca es no. Según Curtis, cuando sostienes con una mano un teléfono como el Samsung Galaxy S II, “el mejor teléfono Android que puedes comprar actualmente”, pronto descubres que que no puedes alcanzar el otro lado de la pantalla con el pulgar.
“Tocar la esquina superior izquierda del Galaxy S II con su pantalla de 4,27”, utilizando una mano, mientras caminas por la calle mirando Google Maps, es extremadamente difícil y frustante. Saqué mi iPhone 4 para hacer una prueba rápida y resulta que cuando lo sujetas con la mano y articulas el pulgar puedes llegar a casa exactamente el otro lado de la pantalla. Esto significa que es más fácil tocar cualquier parte de la pantalla (...) Es prácticamente imposible hacer esto con el Galaxy S II.”

Seguro que los que habéis jugado con el Kinect de la XBox entendéis perfectamente el principio sobre el que se basa Dwellclick, se trata de una aplicación que permite controlar el Mac simplemente usando movimientos de ratón sin necesidad de hacer click con él. 
Después de ver las 







