Compartir
Publicidad
Publicidad

Magic Mouse, no todo son buenas críticas sobre el nuevo ratón de Apple

Magic Mouse, no todo son buenas críticas sobre el nuevo ratón de Apple
Guardar
55 Comentarios
Publicidad
Publicidad


Intentar hacer una entrada hablando negativamente sobre algo que todo el mundo pone por la nubes, hace que te plantees que tú eres el raro o que algo falla. Justamente eso es lo que me ha pasado al intentar escribir esta entrada. Hasta hace pocas semanas no había tenido la ocasión de usar el Magic Mouse en profundidad y durante todo este tiempo no había hecho más que leer criticas positivas sobre el ratón. Al llegar el ratón a mis manos, tenía una idea preconcebida del mismo: tiene que ser un gran ratón. Al empezar a usar el ratón no era capaz de detectar todas esas maravillas y de hecho sólo le veía fallos por todas partes. Estos son algunos de los fallos que desde mi punto de vista tiene el Magic Mouse: * Precioso diseño, pero poco práctico. Entiendo la necesidad de Apple de hacer un ratón con esta forma, lo entiendo por que hacer una superficie táctil curva no tiene ningún sentido, pero lo que no entiendo es esa necesidad de ser tan sumamente bajo. Que sea plano te terminas acostumbrando después de unas semanas de uso, pero en mi caso, el perfil tan bajo sólo me provoca increíbles dolores de mano. Nunca he tenido ratones muy ergonómicos, pero con ninguno había sufrido estos dolores. A día de hoy y tras tres semanas la única solución es estirar la mano cada cierto tiempo. * El feedback, ese gran fallo. Hace más o menos un año analizamos en Applesfera un ratón de Targus con una idea similar a la de Apple, aunque mucho más sencilla. El ratón era bastante completo pero tenía un gran fallo en el feedback, esa sensación de que no tocas nada, que no existe una respuesta por parte del equipo. Ese mismo fallo se repite en el Magic Mouse y aunque solventado en cierto modo gracias a su enorme superficie, sigue siendo un gran problema de usabilidad que repercute en el siguiente punto. * La precisión del scroll. Por culpa del punto anterior y a pesar de que nada tiene que ver con el Targus, el Magic Mouse sigue pecando de la misma falta de precisión. En una herramienta tan sencilla como Google Maps, necesitas tener una velocidad de scroll sumamente baja para no volverte loco haciendo scroll sobre un mapa. Cualquier programa que requiera un mínimo de precisión, nos obliga a variar los valores de configuración para poder trabajar de forma relativamente cómoda. * El Mighty Mouse era lento, el Magic Mouse lo es más. Si trabajas en un monitor de 13, 15 o incluso 20 pulgadas nunca habrás tenido problemas con la velocidad del puntero, pero si trabajas con un monitor más grande sabrás perfectamente lo desesperante que es un ratón lento. En el caso del Magic Mouse roza la desesperación, sin acelerar la velocidad del puntero, moverse en un monitor de 27 pulgadas resulta casi imposible. Por suerte se puede solucionar fácilmente con algún software de configuración como Magic Prefs. * El software, su punto debil. Cuando apareció el dispositivo y vimos sus capacidades y software incluido nos gusto bastante, pero cuando descubrimos el enorme potencial del equipo (puede detectar hasta 5 pulsaciones hasta el mismo tiempo) vimos lo limitado que era única y exclusivamente por culpa de Apple. Hay una parte que entiendo, he configurado el Magic Mouse con un montón de accesos y la mayoría los dejas de usar a los cinco minutos y la otra mitad no los usas por complicados. Pero eso no quita para que Apple al menos dejase la puerta abierta a configurar el ratón a nuestro gusto. Solucionar esta carencia es tan sencillo como instalar Magic Prefs, aunque siempre es mejor cuando las cosas viene de fabrica listas para usar. * Acabado bastante pobre. No dejo de leer en todos los sitios lo bien hecho que estaba el ratón, los buenos materiales usados... etc. Será que a mi me toco el patito feo. Es cierto que el acabado metálico mejora el conjunto y lo posiciona por encima del Mighty Mouse, pero mi ratón está francamente mal ensamblado. Básicamente tiene 3 fallos: el botón de encendido no tiene casi fuerza y con cualquier roce lo puedes apagar, la portezuela de las pilas no encaja del todo bien y encima la parte final del plástico blanco está ligeramente suelta. Lo dicho, espero que sea mi unidad aunque algunos de estos fallos los he visto en otros ratones. * Funcionamiento con dos pilas. Vale, es una tontería, pero me encantaba que el Mighty Mouse pudiese funcionar con una única pila. Cuando te quedabas sin baterías por casa o con una cantidad impar siempre la podías usar con el ratón. En el Magic Mouse ya no se puede hacer esto y requiere de dos baterías para poder encenderse y funcionar. Lógicamente he querido poner la nota negativa a un equipo que tienen un montón de ventajas, Aitor nos comento unas cuantas en su día. En la balanza lógicamente el resultado es muy positivo y las ventajas son superiores a estros "cuatro fallos tontos". También hay que decir que es claramente la evolución del ratón y que todas las compañías tendrían que sacar algo similar, Apple ha sabido aplicar muy bien una tecnología que empieza a conocer como nadie, quien lo diría hace 7 años con la salida del iPod 3G y sus botones táctiles, aunque se nota que es la primera versión de un equipo que marcara el futuro. En Applesfera | Magic Mouse, primeras impresiones En Applesfera | Targus Bluetooth Mouse, un genial ratón para Mac con un gran secreto como scroll

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos