Desde finales de 2024 y especialmente en 2025, ha nacido una nueva forma de construir aplicaciones. El vibe coding ha llegado para quedarse y es responsable del crecimiento de aplicaciones en la App Store. Y es así gracias a que ya no se precisan de elevados conocimientos para programar software. Y eso es bueno... pero también malo.
Contexto. Hasta hace no tanto, crear apps era cosa de programadores con altos conocimientos técnicos. Eso, junto a la madurez de sistemas operativos como el del iPhone, hizo que el número de nuevas apps por año fuese disminuyendo.
Y llegó el vibe coding... Con la llegada de modelos de IA generativa como Claude, se acuñó el término vibe coding, el cual hace referencia a que personas con pocos conocimientos técnicos de programación puedan crear aplicaciones funcionales simplemente usando lenguaje natural, sin necesidad de escribir código tradicional.
Tras años estancada, la App Store ha vivido una oleada de nuevas apps en los últimos meses (Gráfico: a16z)
Explosión de apps. Gracias al vibe coding, el lanzamiento de nuevas aplicaciones ha crecido de forma exponencial en los últimos meses. Y es que, según datos de Sensor Towe (vía a16z), el volumen de aplicaciones publicadas creció en un 60% interanual en diciembre y en un 24% en las cifras de todo el año. Un auge que resulta similar al que se vivió con el SDK del iPhone en 2008 cuando llegó la App Store.
Y aunque no hay datos que revelen qué porcentaje exacto de estas apps se crean mediante vibe coding, los expertos lo vinculan directamente. Y es que al final la IA ha sido capaz de reducir las barreras técnicas que hasta ahora impedían que algunas grandes ideas pudiesen ser transformadas en realidad si no se tenían conocimientos.
Por qué es importante. El vibe coding democratiza la creación de software, haciendo que lo que antes requería años de aprendizaje y experiencia, ahora se pueda llegar a lograr con unos buenos prompts. De fondo, sirve para ampliar la oferta de aplicaciones a usuarios como los del iPhone.
Pero no todo es perfecto. Aunque el potencial que tiene la creación de apps con IA es grande, también deja algunos tintes negativos porque no todos los resultados obtenidos son buenos. La IA también puede generar código erróneo y, si no se poseen suficientes conocimientos, la tarea de aplicar correcciones se complicará mucho.
Todo ello hace que crezca el riesgo de encontrarnos cada vez con más aplicaciones que presentan fallos e incluso vulnerabilidades de seguridad. Y aunque las apps hechas 100% por humanos no siempre garantizaban una buena calidad, al menos se intuía que habían sido construidas por personas que sabían lo que hacían.
Y ahora qué. Aunque el vibe coding seguirá facilitando el desarrollo de apps, el conocimiento técnico seguirá siendo crucial si se quiere ofrecer una aplicación de calidad más allá de lo útil o no que pueda ser. Este nuevo modelo amplía la base de creadores, pero quienes tengan experiencia podrán aprovechar mejor las herramientas para pulir y optimizar sus proyectos.
El reto está en encontrar el equilibrio entre accesibilidad y calidad, desarrollando ecosistemas que apoyen tanto a los principiantes como a los expertos. Así, el sector del desarrollo podrá evolucionar sin lastimar la confianza de los usuarios, quienes a buen seguro huirán si la aplicación está plagada de errores.
En Applesfera | Las 28 mejores aplicaciones para iPad con las que sacar el máximo rendimiento a tu tablet de Apple
En Applesfera | ¿Cuántos años de actualizaciones le quedan a mi iPhone? Así podemos saberlo
Ver 0 comentarios