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Intel prosigue con su campaña #GoPC atacando el chip M1 de los nuevos Mac
Mac portátil

Intel prosigue con su campaña #GoPC atacando el chip M1 de los nuevos Mac

La cosa no ha acabado aquí, han debido de pensar en las oficinas de Santa Clara de Intel. La compañía que diseña y fabrica sus propios chips (de momento) sigue con una pequeña campaña denominada #GoPC. Un intento de posicionar determinadas funciones, usuarios o puntos diferenciales de equipos con Intel contra los Mac con M1 de Apple.

Del lanzamiento del M1 en noviembre a las campañas anti-Apple en febrero

Desde luego, la relación entre Apple e Intel ha dado un giro de 180 grados. Si el verano pasado, los de Cupertino anunciaban su transición a una nueva arquitectura propia en los Mac, poco tuvimos que esperar para ver los primeros equipos. Con los nuevos Mac mini, MacBook Pro y MacBook Air, la transición arranca y aspira a completarse en menos de año y medio.

Ahora que Intel va perdiendo progresivamente el negocio de Apple mientras completa este paso, el diseñador y fabricante de chips ha pasado a la ofensiva. A comienzos de mes lanzó un tweet bajo el hashtag #GoPC, donde afirma que "si puedes deslizar a través de las miniaturas de Photoshop con tu dedo, es que no estás en un Mac". Una clara referencia a las pantallas táctiles existentes en los PC y ausentes en los Mac.

Esta semana, Intel ha recuperado la campaña para atacar otros dos flancos de Apple: la ciencia y los videojuegos. El Mac no es la plataforma de gaming predeterminada, de hecho, muchos juegos están ausentes en ella. Por lo que este es un punto débil que Intel aprovecha y destaca en su campaña.

Las hostilidades no han hecho más que empezar

m1

Quienes piensen que esta campaña es algo pasajero y que las aguas volverán a su cauce en unos meses, quizá debería prepararse para una guerra total. Apple no solo ha abandonado a Intel, sino que lo ha hecho por unos chips propios que le superan en potencia, consumo y calor generado. Para alguien que se dedica en exclusiva al silicio en masa, ha debido de ser un golpe duro de encajar.

Intel está afrontando un periodo duro. Su negocio core se encuentra bajo asedio, especialmente por TSMC, el fabricante de los chips que diseña Apple. Esto, unido a los continuos retrasos en el despliegue de chips con menos de 14nm, provocó que algunos inversores de peso demandasen actuar a la compañía. Dicho y hecho, han despedido a Bob Swan, su CEO desde 2019, y está prevista la entrada de Pat Gelsinger el próximo 15 de febrero en su lugar. También están explorando la externalización de su capacidad de producción a terceros.

Desde el anuncio de estos cambios, se han sucedido las campañas de confrontación contra Apple. Su CEO calificó a Apple como "compañía de lifestyle" el mes pasado, mientras que poco después lanzó una serie de benchmarks sesgados para favorecer sus propios procesadores frente a los M1 de Apple. No son hechos aislados, forman parte de un cambio en la comunicación de la marca como consecuencia de la nueva relación entre Apple e Intel.

Es por ello que estamos ante el comienzo de la que será una larga batalla, al menos desde el lado de Intel. Con Microsoft más centrado ahora en los servicios y la nube, queda Intel como único defensor de la plataforma que hace frente a Apple, al menos en términos de volumen aplastante.

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