Llevamos tiempo advirtiendo del problema que supone que Apple esté vendiendo tan bien el nuevo MacBook Neo. La escasez de procesadores para este portátil, que viene equipado con un A18 Pro que ya no se fabricaba, provocaba dos posibles consecuencias: que se tuviese que adelantar su segunda generación con chip A19 Pro o que subiese de precios. Parece que se optará por lo segundo.
Un reciente análisis de la situación por parte de Tim Culpan, analista del sector y con buena información sobre el tema, adelanta que Apple está ya trazando una estrategia de urgencia para el MacBook Neo. Todo ello como consecuencia de que la escasez de componentes ha provocado que tengan que ellos mismos tengan que asumir también un mayor coste.
Qué está pasando con el MacBook Neo
El MacBook Neo nació como una apuesta muy distinta dentro de la gama Mac. Apple quería un portátil mucho más barato, orientado a estudiantes y usuarios que hasta ahora optaban por Chromebooks o portátiles Windows económicos. Para conseguirlo, tomó una decisión muy poco habitual: reutilizar chips A18 Pro procedentes de la producción de los iPhone 16 Pro y 16 Pro Max.
Técnicamente no o eran exactamente los mismos chips. Apple aprovechaba las versiones con un núcleo GPU desactivado que no cumplían las especificaciones completas del iPhone, pero seguían siendo perfectamente válidas para un portátil básico. Eso es lo que ha permitido abaratar muchísimo el coste del MacBook Neo y mantener un precio muy agresivo.
El problema es que el portátil ha vendido mucho mejor de lo esperado, algo que tal como contó la propia compañía en su último anuncio de ingresos trimestrales. Según Tim Culpan, Apple habría pasado de prever entre cinco y seis millones de unidades a intentar fabricar hasta diez millones. Y eso provoca que el stock de procesadores sobrantes empiece a agotarse antes de tiempo.
La consecuencia inmediata es que Apple ya no puede depender únicamente de chips reciclados de la producción del iPhone y, según estos informes, habría tenido que pedir nuevas tandas de A18 Pro fabricadas expresamente para el MacBook Neo. Eso eleva automáticamente los costes de producción y obliga a replantear la estrategia del producto.
Las opciones que le quedan al MacBook Neo
Apple habría pedido a TSMC nuevas remesas de A18 Pro fabricadas específicamente para el Neo. Y esto no es tan sencillo como dedicarle un nuevo espacio en una de sus plantas y ya. Requiere de nuevas obleas, reajustar líneas de producción que ya estaban orientadas a otros chips y una reorganización industrial que eleva el coste de cada chip.
En resumidas cuentas, eso supone que Apple tendrá que pagar más por la producción. Y más teniendo en cuenta el encarecimiento que se está viviendo en el sector de las memorias.
Ante ese escenario, Culpan cree que la compañía podría llegar a subir el precio del MacBook Neo para así compensar el sobrecoste y no salir a pérdidas o a márgenes de beneficio muy pequeños. Eso sí, no dice cuánto y quizás puedan llegar a optar por una estrategia similar a la del Mac mini, que ante los problemas de producción ha eliminado su capacidad básica y ahora parte de 512 GB.
El MacBook Neo de 512 GB a un precio similar o idéntico al actual (799 euros) podría ser una opción. También la introducción de nuevos colores, algo que Culpan afirma que también se está estudiando en el Apple Park.
El caso es que el MacBook Neo está cerca de morir de éxito. No literalmente, claro, ya que no se espera una retirada del mercado, ni mucho menos. Pero que sus ventas hayan sido más altas incluso de lo que Apple estimaba ha generado un indudable dilema: o pierden ellos dinero o se lo cobran al consumidor.
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