Fitbit y Fuelband, analizamos la integración con iOS de los dos dispositivos estrella del momento

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Fitbit vs Fuelband

Parece que está claro, los dispositivos electrónicos para “vestir” son la moda; Si el año pasado empezábamos a ver algunas pulseras de entrenamiento, parece que este es el año de despegue de la tecnología empezando los rumores apuntan a que Apple, entre otras muchas compañías, también se quieren subir al carro de dichos dispositivos.

Pero dentro del enorme grupo de dichos equipos, los más destacados son los diseñados para controlar nuestra actividad física. Una forma divertida de perder unos cuantos kilos o simplemente controlar nuestra actividad si somos unos fans de los números y el control.

Y si hacemos una criba aún mayor entre dichos dispositivos nos encontramos con dos grandes equipos que lideran un sector con ideas un tanto diferentes. Por un lado tenemos el Nike Fuelband y por otro el Fitbit one. Ambos comparten idea, aunque la ejecución es radicalmente diferente. Si estás pensando en comprar algunos de estos dispositivos para utilizar con tu equipo iOS, no dejes pasar este análisis.

Por cierto, en Xataka ya han analizado el Nike Fuelband y el Fitbit onex, por lo que esta entrada no es tan genérica y me centraré más en las posibilidades de ambos dispositivos en iOS y OS X, que en los dispositivos en si.

Fuelband, gran ejecución correcto resultado

Nike

La idea de la Fuelband es a priori mucho mejor que otras. La razón de ello radica en la posibilidad de llevar el dispositivo a todas partes de forma sencilla como si de un reloj se tratase. Este dispositivo incluye dos formas de sincronización siendo el USB su principal medio, aunque también podemos usar la conexión Bluetooth, 2.0 en este caso, para sincronizar nuestra pulsera con cualquier dispositivo iOS del mercado.

La recarga también se realiza mediante dicho puerto USB por lo que no necesitamos llevar ningún accesorio con nosotros, simplemente la pulsera.

Tal y como comentaba, el principal medio de conexión del dispositivo es el puerto USB. Dicha conexión nos permite sincronizar de forma automática nuestros datos con la aplicación para OS X la cual funciona como un HUB que sincroniza la información con el portal online y al mismo tiempo con la app de iOS, por lo que en realidad no necesitamos usar la conexión Bluetooth de forma especifica si no queremos.

La conexión Bluetooth es, como ya he comentado 2.1, esto aporta un doble juego. Por un lado nos permite conectar la pulsera con cualquier dispositivo iOS del mercado, por lo que las limitaciones son pocas, a cambio dicho formato no soporta una conexión de bajo consumo como si lo hace el formato 4.0.

fuelband

Pocas quejas hay que comentar sobre dicha conexión inalámbrica, a excepción de la desventajas que supone la misma respecto al formato 4.0 incluido en el dispositivo Fitbit.

La aplicación de iOS es posiblemente una de las mejores del mercado, y es que Nike ya contaba con una gran aplicación para iOS con soporte para Nike+ por lo que simplemente ha resumido dicha aplicación con un nuevo diseño y algunas mejoras específicas. El resultado es fantástico, una aplicación nativa con un gran despilfarro de recursos visuales y con información detallada e interesante sobre nuestra actividad.

Lo mejor

  • Es fácil de llevar, el diseño es genial y el funcionamiento simple. Las miradas se centrarán en tu “reloj” futurista.
  • Tanto la aplicación para iOS como la de OS X ofrecen una gran experiencia y complementan de forma genial el dispositivo.
  • La aplicación de iOS es nativa, muy completa y nos permite ajustar los parámetros de la pulsera en cualquier momento.

Lo peor

  • La batería es escasa y queda en clara desventaja respecto a otros dispositivos.
  • Contar con Bluetooth 2.0 es a priori una desventaja menor, pero después de comprobar todas las mejoras que el USB 4.0 aporta a un dispositivo como este, se convierte en un gran “pero”. Esperemos que la próxima versión incluya dicho formato.

Fitbit one, un mejor dispositivo en general pero con un diseño incorrecto.

fitbitone

Fitbit one es sobre el papel un dispositivo mucho más completo que el Nike Fuelband. Aporta muchos más datos, más completos y precisos, incluye una función de alarma, otra para controlar nuestra alimentación…. pero el diseño no es correcto, al menos desde mi punto de vista. Una vez lo coges, únicamente puedes pensar en dos cosas: ¿me acordaré de llevarlo cada día? ¿lo perderé de forma fácil?

Ambas respuestas se responder de forma rápida tras sólo unos cuantos días de uso, lo usas menos por el hecho de tener que llevarlo encima como si de un llavero se tratase. La segunda también es triste de admitir pero tras unas semanas de uso el dispositivo terminó en el departamento de objetos perdidos de mi gimnasio, quiero creer.

Pero dejando de lado dichos peros, Fitbit one resultó ser un dispositivo mucho más interesante para el verdadero deportista interesado en mejorar y conocer su forma física. Mientras que Nike nos muestra una ponderación de datos un tanto imprecisa, Fitbit prefiere ceñirse a los datos en blanco sin apenas modificación.

Para mi lo más impresionante fue comprobar la increíble precisión de los sensores integrados, la calibración es perfecta y te permite comprobar en tiempo real como cuenta tus pasos de forma tremendamente precisa.

fitbitone

En cuanto al software digamos que está un paso por detrás de Nike, y es que es difícil superar a dicha compañía en ello. La aplicación de OS X es únicamente correcta y la de iOS cumple su función pero de nuevo se queda por detrás de Nike. El funcionamiento es un tanto confuso y muchas veces no sabes donde tienes que hacer tap o como cambiar algunos parámetros… simplemente necesita un toque de refinamiento. Al igual que Nike permite la sincronización en tiempo real y modificar los parámetros del equipo desde la app.

Pero al contrario que Nike, Fitbit centra su sincronización en el protocolo Bluetooth y por lo tanto incluye el formato 4.0 el cual le permite sincronizar en segundo plano la aplicación de iOS con el dispositivo sin apenas hacer uso de la batería. Además nos permite tener una duración de batería mucho mayor que la del competidor.

Lo mejor

  • Su precisión es fantástica y lo convierte en un auténtico monitor de actividad riguroso.
  • El Bluetooth 4.0 pasa a un primer plano cuando descubres las mejoras que aporta, especialmente la sincronización en segundo plano la cual resulta muy útil para comprobar de forma rápida nuestros progresos.

Lo peor

  • El diseño es, desde mi punto de vista, incorrecto y mucho más difícil de “usar” que el de Nike.
  • Aunque el software de iOS es correcto, es claramente lo peor del binomio. Necesita refinamiento y eliminar muchas de las funciones incluidas que realmente no deberían de estar ahí.

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