Continuamos con nuestra serie de artículos sobre cómo convertir nuestro Mac en un media center utilizando Plex con el que quizás sea el capítulo más importante en nuestro recorrido: darle el formato correcto a las carpetas y nombres de nuestras series y películas antes de añadir las fuentes que utilizará la aplicación para actualizar automáticamente su biblioteca.
Antes de empezar voy a tratar de explicaros en pocas palabras el funcionamiento de la biblioteca de Plex para que luego os sea más sencillo entender ciertas cosas. La cosa va más o menos así: de partida, Plex no tiene ni la menor idea de dónde tenemos guardados nuestros vídeos de modo que tenemos que añadir cada fuente donde queremos que busque independientemente de si se trata del volumen principal del equipo, de un disco duro externo o de una unidad en red. Una vez logrado esto, el programa mira en estas carpetas y busca por Internet el nombre de cada archivo en la base de datos que corresponda para identificar de qué obra se trata.
Evidentemente, si el nombre es inexacto o erróneo Plex no será capaz de averiguar de que película o serie se trata, dando un falso positivo o fallando directamente. Esta es la principal causa de problemas así que entenderéis la importancia de facilitarle el trabajo al programa de modo que pueda diferenciar entre el ‘Hulk’ de Ang Lee (2003) del de Louis Leterrier (2008), o entre las versiones inglesa y estadounidense de ‘The Office’.
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