
El año 2010 ha sido un año muy crucial para Apple: El iPad tenía como misión convertirse en el tablet referencia del mercado, y lo ha conseguido con una cuota de mercado que ronda el 95% del uso. Con el iPhone 4 ha tenido bastantes problemas, pero ha sido el dispositivo más vendido de la compañía en toda su historia. La App Store sigue dando resultados multimillonarios y la cantidad de gente que acude a las Apple Store y decide abandonar Windows sigue creciendo. Han apostado fuerte y la apuesta les ha salido bien.
Pero el 2010 ya ha terminado, y ahora toca encarar el 2011 con nuevos desafíos. La competencia ha tardado lo suyo pero ya tiene lista toda una alineación de tablets para hacer frente al iPad, mientras que por su parte Apple pretende contrarrestar toda esa competencia con un nuevo modelo que en teoría sale al mercado dentro de pocos meses.
Pero este año tenemos algo especial que ver: Apple intentará innovar con dos conceptos que aterrizan en los ordenadores por primera vez, y si tiene éxito podemos tener cambios e influencias importantes en el resto de competidores de la marca (no en vano Android está empezando a recorrer el mismo camino).







