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El Apple Watch prosigue su marcha mientras el mercado del smartwatch se hunde
Apple Watch

El Apple Watch prosigue su marcha mientras el mercado del smartwatch se hunde

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El 24 de abril de 2015 se ponía a la venta el Apple Watch. Desde entonces, han pasado 19 meses en los que se ha mirado con lupa su desempeño en el mercado. Las dudas han rodeado el nuevo dispositivo de Apple meses antes del lanzamiento, debido a la negativa de Apple de divulgar cifras de ventas por razones competitivas.

El reciente estancamiento del mercado de smartphones, la caída de ingresos de la compañía y el misterio que rodea al wearable de Cupertino son los ingredientes perfectos para que se realicen todo tipo de especulaciones. Algunas tienen cierta base, otras no demasiada. La última es que el mercado de smartwatch es flor de un día y, en consecuencia, el Apple Watch tiene los días contados. Vamos a echar un vistazo a lo que está pasando.

Consolidación y retirada en el mercado de smartwatches

Fitbit

Durante los últimos días, se han producido dos noticias muy relevantes para el mercado de smartwatches. La primera gira en torno a la adquisición de Pebble por parte de Fitbit. La famosa startup nacida de una exitosa campaña en Kickstarter fue la pionera de los relojes inteligentes.

Tal fue su alcance y carisma, que el conocido fabricante de relojes Citizen llegó a ofrecer 740 millones de dólares en 2015 para adquirirla. Adelantamos el reloj a hace una semana, donde se rumorea que Fitbit pagará apenas una fracción por Pebble: entre 34 y 40 millones. Pebble ha pasado de ser la niña bonita del mercado a caer en picado y llegar a despedir al 25% de la plantilla a comienzos de año.

Fitbit estaría ganando talento, software y una base fiel de clientes en un mercado al que quiere "subir" a toda costa. Todo ello por un precio de descuento. Las pulseras de actividad son interesantes, pero parece claro que para competir con el Apple Watch necesitan consolidar su oferta en relojes inteligentes.

Moto
Lenovo abandona, Pebble se vende y Android 2.0 se retrasa hasta 2017. El panorama no pinta nada bien para el smartwatch

Por otro lado, la segunda noticia la conocimos ese mismo día. Lenovo anunciaba que suspendía su iniciativa en el mercado de relojes inteligentes de forma indefinida. Es decir, que no habría sucesor para el Moto 360. La caída en el interés por parte de Lenovo se une al retraso del lanzamiento de Android Wear 2.0, inicialmente previsto para septiembre de este año y ahora retrasada hasta comienzos del que viene.

Esta situación deja el camino libre para compañías que tienen núcleos de negocio que pueden soportar los vaivenes de un mercado naciente. Como Samsung, que acaba de lanzar su Gear S3 con tarjeta eSIM integrada. Algo que lo convierte en autónomo del smartphone. Fitbit cuenta con una marca muy fuerte, sobre todo en EEUU, y otros fabricantes como Garmin cuentan con la especialización en deporte de alto rendimiento.

Todo esto hace que nos preguntemos: ¿qué pasa con el Apple Watch?

Las dudas que rodean al Apple Watch

Aw1

Antes de entrar en el terreno de las suposiciones y especulaciones, es preferible detallar de dónde partimos. Hay varios elementos a tener en cuenta cuando hablamos del supuesto fracaso del Apple Watch:

  1. Sólo hay una compañía que sabe cuántos Apple Watch se han vendido: Apple.
  2. El resto de firmas de análisis solo hacen estimaciones. Con frecuencia, se dejan fuera vías de venta como la online o la física a través de la Apple Store. Esta última, muy relevante para nuevas categorías, especialmente una con tanto énfasis en la moda.
  3. Las firmas de análisis no son el Santo Grial de las cifras. Con frecuencia, lanzan sus cifras sin contrastarlas con las que reportan los fabricantes cada trimestre. En el caso de Apple y como ejemplo, IDC no actualiza sus cifras de unidades vendidas de PC año a año una vez que son reportadas por la compañía, quedándose por encima o por debajo de la cifra real. No es ningún secreto que estas compañías tienen su propia agenda.
  4. Correr
  5. El Apple Watch salió en abril de 2015. A comienzos de este 2016, cuando se cumplía un año de su lanzamiento, Apple decidió no renovar el dispositivo, bajar el precio a la generación existente y esperar hasta septiembre. Es lógico pensar que en esos cinco meses el público decidiera esperar y retrasar la compra hasta ver los nuevos modelos. Lo cual se traduce en una caída de ventas, similar a la que ocurre en el trimestre anterior al lanzamiento de un iPhone nuevo.
  6. Tim Cook ya dijo en una conferencia de accionistas antes de su lanzamiento que no divulgarían información sobre su rendimiento en el mercado. Ni cifras de ventas ni ingresos. Todo quedaría disimulado en el segmento "Otros", el cajón de sastre donde se guarda el iPod, Beats, Apple TV y otros productos y servicios.

Sobre este último punto, uno puede creerse o no las razones dadas por Cook. Apple está en su derecho de esconder las cifras reales de ventas, al menos hasta que alcancen cierto volumen del total de ingresos. Pero a su vez, ha abonado el campo para todo tipo de especulaciones.

Tim Cook afirmó hace unos días que el Apple Watch había tenido su mejor semana de ventas de la historia. Algo que llevará a Apple a tener el mejor trimestre de su reloj inteligente. Cook no aporta cifras concretas (bastaría con que Apple hubiera vendido una unidad más que su mejor trimestre para ser cierto) ni tampoco contradictorias con el informe lanzado por IDC en octubre sobre relojes inteligentes.

En resumen: no es tan negro el futuro del Apple Watch como lo pintan. De hecho, hay razones para la esperanza.

Apple Watch: errores iniciales y futuro

Aw2

El Apple Watch no es perfecto. Tuvo un comienzo lento (literalmente) con una primera gran actualización algo descafeinada. Apple ha tenido que aprender por el camino cómo y por qué es valioso su producto a ojos del consumidor.

Esto no es algo inusual en la empresa de Cupertino, si miramos a la presentación del iPhone original, Steve Jobs lo introdujo como un teléfono, iPod y dispositivo de conexión a internet. Ni una mención a lo que acabaría haciendo grande al iPhone: apps y cámara.

nadar
Apple ha aprendido que lo que los usuarios más valoran es el control de la actividad física

De forma similar, Apple introdujo el Watch como un dispositivo para comunicarse, controlar el tiempo y la actividad física. De estos tres, sólo la actividad física y las notificaciones han demostrado ser lo suficientemente atractivo para los consumidores. Es por ello que el Apple Watch de segunda generación, junto con watchOS 3, hacen especial hincapié en la actividad física.

El plan de Apple es enfocarlo hacia nuestra salud al mismo tiempo que no pierde de vista el alto componente de estilo y moda del dispositivo. Es razonable pensar que el futuro del Apple Watch avanzará en esta dirección (más sensores de salud), al mismo tiempo que se vuelve más capaz e independiente del iPhone.

El Apple Watch no está muerto. Al contrario, está muy vivo y coleando. Mientras unos abandonan el mercado, Apple es optimista y prosigue su marcha sin detenerse.

En Applesfera | Apple Watch Series 2, análisis: ¡muévete!

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