La confirmación del retraso de la nueva Siri ha caído como un jarro de agua fría. No llegará con iOS 26.4 como esperábamos. Quizás en 26.5, quizás directamente en iOS 27. Llevamos casi dos años esperando este asistente renovado y cada retraso se suma a la frustración acumulada. Pero hay algo que explica este retraso mejor que cualquier excusa: Apple decidió hace apenas unos meses que Google Gemini sería quien impulsaría la nueva Siri. Y esperábamos que se pudiera integrar en tiempo récord. Quizás soñamos demasiado rápido.
De los modelos propios a Anthropic, y de Anthropic a Google
La historia de cómo hemos llegado hasta aquí es más compleja de lo que parece. Cuando Apple presentó la nueva Siri en la WWDC de junio de 2024, el plan era usar sus propios modelos de lenguaje, desarrollados internamente en Cupertino. La promesa era que primero veríamos las novedades de Apple Intelligence y más tarde la renovada Siri. En otras palabras: Siri llegaría con iOS 18.4.
Pero semanas antes del debut de las primeras betas, Apple confirmó que se retrasaba por problemas en el desarrollo. Los modelos propios no estaban a la altura. No eran lo suficientemente rápidos ni lo suficientemente precisos. Siri, la función estrella de Apple Intelligence, no llegaba. Y Apple no tenía plan B. Solo pedía tiempo.
Hasta mediados de 2025, Apple seguía planteándose si podía mejorar sus propios modelos o si necesitaba buscar fuera. La conclusión fue que necesitaban ayuda externa. Y la primera opción fue Anthropic, la compañía detrás de Claude. Tenía sentido: Apple ya usaba Claude internamente para todas sus herramientas de desarrollo. Sus ingenieros trabajan con Claude todos los días para escribir código, testear aplicaciones y resolver problemas técnicos. Incluso para consultas con recursos humanos.
Las negociaciones estaban avanzadas. Anthropic lo sabía. Sabía que Apple necesitaba tener una Siri funcional y sabía que Claude era la mejor opción técnica. Y aprovechó la situación. Pidió varios miles de millones de dólares al año, con una cláusula que duplicaba el precio anualmente durante tres años. Apple hizo cuentas y decidió que no valía la pena. Por muy bueno que fuera Claude, ese precio era insostenible.
Google entró en escena después. No era la primera opción, pero sí la más práctica. Ya cobra entre 18.000 y 20.000 millones anuales por ser el buscador por defecto en Safari. Añadir Gemini a esa factura era más sencillo que empezar desde cero con Anthropic. Y, sobre todo, más barato. Las negociaciones probablemente empezaron en septiembre u octubre de 2025. La alianza oficial se anunció en enero de 2026.
Son tres o cuatro meses como mucho entre decidir ir con Google y el supuesto lanzamiento en iOS 26.4, previsto para marzo o abril. Tres o cuatro meses para integrar un modelo de lenguaje externo en algo tan complejo como Siri, con todos los requisitos de privacidad y experiencia de usuario que Apple exige. En retrospectiva, era poco realista pensar que llegaría a tiempo.
Las filtraciones eran fiables, pero los planes cambiaron
Las filtraciones que apuntaban a iOS 26.4 no eran invenciones. Mark Gurman, Ming Chi Kuo y otros insiders con fuentes directas dentro de Apple lo confirmaron durante meses. Y tenía lógica: las versiones .4 son tradicionalmente las que traen este tipo de novedades importantes en el ciclo anual de iOS. iOS 18.4 trajo Apple Intelligence en español, por ejemplo. Era el momento.
Pero esas filtraciones probablemente reflejaban planes internos de Apple de cuando todavía estaban negociando con Anthropic o incluso cuando seguían trabajando con sus propios modelos mejorados. Los roadmaps internos marcaban iOS 26.4 como fecha objetivo. Las fuentes de los filtradores reportaban esa información tal cual la tenían en ese momento. No era mentira. Era el plan en aquel momento.
Cuando Google entró al final del proceso, todo cambió. Los plazos que funcionaban con Claude o con modelos propios ya no funcionaban con Gemini. La arquitectura es diferente, los protocolos de comunicación son diferentes, las API son diferentes. Y Apple tuvo que recalcular. Probablemente lo intentaron con todas sus fuerzas para mantener iOS 26.4 como fecha. Pero los contratiempos técnicos, esos que Mark Gurman menciona, fueron suficientes para que tuvieran que echar el freno.
Integrar Gemini no es enchufar un cable y esperar
Integrar un modelo de lenguaje externo en un ecosistema como el de Apple no es copiar y pegar código. No es enchufar una API y esperar que funcione. Es reescribir cómo Siri procesa información, cómo se comunica con los servidores, cómo gestiona datos personales del usuario.
Apple necesita adaptar cómo Siri envía las peticiones a Gemini para que funcionen con la arquitectura de Google, pero manteniendo sus propios estándares de privacidad. Google no gestiona la privacidad igual que Apple. Gemini está diseñado para funcionar en los servidores de Google, con los protocolos de Google, bajo las políticas de Google. Apple necesita que Gemini funcione en sus servidores, con sus protocolos, bajo sus políticas. Eso requiere un trabajo de integración profundo.
Además, Apple necesita testear miles de escenarios de uso. Siri tiene que entender el contexto personal: leer correos, acceder a mensajes, conocer el calendario, interactuar con apps de terceros. Todo eso tiene que funcionar con Gemini. Cada escenario requiere pruebas exhaustivas. Cada caso necesita una solución. Cada fallo debe identificarse antes del lanzamiento.
Y luego está la experiencia de usuario. Apple no puede lanzar una Siri que funcione "bien". Tiene que funcionar perfectamente. Las respuestas tienen que ser precisas, el contexto tiene que mantenerse entre preguntas, la velocidad tiene que ser instantánea, la integración con el sistema tiene que ser transparente.
Todo eso no se hace en tres o cuatro meses. Y ahí está el problema. Apple tomó la decisión de ir con Google demasiado tarde en el ciclo de desarrollo de iOS 26.4 como para llegar a tiempo con el nivel de calidad que exige.
iOS 27: el sistema perfecto para que Siri renazca
iOS 27 no será como iOS 26. Nada de rediseños visuales tipo Liquid Glass, nada de experimentos arriesgados con nuevas interfaces. Será un sistema operativo centrado en una sola cosa: estabilidad y rendimiento. Apple va a pisar el freno tras el maratón que ha sido iOS 26.
Es la estrategia de Snow Leopard, el sistema que Apple lanzó en 2009 literalmente con el eslogan "cero nuevas funciones". O la de iOS 12, que en 2018 aplazó un año entero de novedades para centrarse exclusivamente en el rendimiento. Craig Federighi tenía una lista enorme de funciones para ese año, y la respuesta desde arriba fue: "no, este año paramos". El resultado fue un iPhone 6 Plus abriendo la cámara un 70% más rápido y el teclado apareciendo en pantalla en la mitad de tiempo.
iOS 27 seguirá ese camino. Eliminar bugs, borrar código antiguo heredado de hace años, optimizar animaciones, mejorar tiempos de carga. Y la única gran novedad visible será precisamente esa Siri renovada con interfaz de chatbot. Un sistema operativo diseñado para la estabilidad, con una sola función estrella que necesita funcionar perfectamente desde el día uno.
Eso es un escenario infinitamente mejor que meter con calzador la nueva Siri en iOS 26.4, sistemas que ya han tenido suficientes cambios este año con Liquid Glass. iOS 27.0 se lanza en septiembre de 2026, junto al iPhone 18 y probablemente el iPhone plegable. Apple sigue cumpliendo su promesa de "2026". Y lo hace con Gemini completamente integrado, testeado y optimizado durante meses. No con prisas de última hora que podrían arruinar el lanzamiento otra vez, como pasó el año pasado.
Varias ventanas posibles, pero todas dentro de 2026
Aquí viene la parte que nadie puede predecir con certeza. Apple tiene un plan en dos fases bien definido: primero lanzar la Siri mejorada con comprensión de contexto personal y control profundo de apps, y después lanzar el chatbot completo conversacional tipo ChatGPT. Sabíamos que la primera fase llegaría en 2026 y la segunda con iOS 27. Pero ahora los plazos se han movido.
iOS 26.5 es una posibilidad. Llegaría en mayo o junio, justo antes de la WWDC. Apple tendría todo el verano para que los usuarios probaran la nueva Siri en beta, recoger feedback, pulir fallos, aprender de casos reales de uso. Y después, en septiembre, con iOS 27.0, lanzar la versión estable junto al chatbot completo.
Pero también está la opción de esperar directamente a iOS 27.0 en septiembre. Lanzar ambas funciones juntas: la Siri mejorada y el chatbot. Todo de golpe, todo pulido, todo en un sistema operativo diseñado precisamente para la estabilidad. Sin prisas, sin parches de urgencia, sin comprometer la calidad.
E incluso hay una tercera opción: que el chatbot tampoco llegue con iOS 27.0, sino con iOS 27.4 en primavera de 2027. Que Apple presente el chatbot en la WWDC de junio pero lo reserve para una actualización posterior. Sería repetir el patrón de hace dos años: anunciar en junio, lanzar meses después. No sería ideal, pero tampoco sorprendería a nadie.
Lo que está claro es que Apple difícilmente lanzará la nueva Siri en iOS 26.4. Las betas deberían empezar la semana que viene o, como mucho, en dos semanas para poder lanzar la versión final en marzo o abril. Y si Mark Gurman habla de "contratiempos" en el desarrollo, significa que ni siquiera está lista para la fase beta.
Porque una beta de Apple no es una fase alfa experimental. Una beta de Apple es un producto prácticamente terminado que necesita uno o dos meses de parches finales, no de desarrollo completo. Si la nueva Siri con Gemini tiene contratiempos ahora mismo, significa que no está en ese punto. Que necesita más trabajo de fondo antes de poder siquiera mostrársela a usuarios beta para que la prueben.
El año pasado Apple prometió algo que no podía cumplir. Sus propios modelos de IA no estaban a la altura y tuvieron que parar todo indefinidamente. Este año es diferente. Apple tiene los recursos técnicos con Google Gemini. Gemini 3 ha demostrado ser una de las IA más polivalentes y precisas del mercado. Pero también ha aprendido algo más valioso: el sentido común. Sabe que integrar Gemini requiere tiempo. Sabe que lanzarlo mal sería peor que retrasarlo unos meses.
Así que sí, es un jarro de agua fría. Duele ver otro retraso después de casi dos años esperando. Pero también es comprensible cuando sabemos que la alianza con Google se decidió hace apenas unos meses. Quizás soñamos demasiado rápido con ver la nueva Siri en iOS 26.4. Nos va a tocar esperar un poquito más. Pero Apple sigue cumpliendo su promesa de 2026. Solo que en una ventana diferente a la que esperábamos.
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