Los chips de Intel podrían volver al Mac, aunque no de la forma que piensas
Mac portátil

Los chips de Intel podrían volver al Mac, aunque no de la forma que piensas

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Intel está atravesando un momento crítico de su historia. Su primera reacción ante los Mac con Apple Silicon fue negativa, interpretando los nuevos equipos como una amenaza proveniente de su otrora cliente. Tras sucesivas campañas desdeñando los Mac M1 sin respuesta por parte de Apple, el nuevo CEO de Intel, Pat Gelsinger, aspira a manejar parte del negocio de la firma de Cupertino.

Se trata de un giro de 180 grados en la estrategia de una de las compañías que fueron clave en el pasado tecnológico reciente. Y eso acarrea cambios a gran escala dentro de la misma, que Gelsinger explicó en una videoconferencia para inversores. El Mac con Intel podría, después de todo, no tener los días contados. Aunque de una forma totalmente inesperada.

Inversión en dos plantas en Arizona y expansión a Europa

Mac mini m1

Intel Foundry Services es el nombre de la nueva unidad de negocio que aunará los esfuerzos de la compañía. En ella se podrán fabricar procesadores de otras empresas, abriendo su capacidad para construir el silicio de terceros. Forma parte de una nueva aproximación que Intel tiene para el negocio de los semiconductores, compuesto por tres partes:

  • Primero, el diseño y fabricación de chips por parte de Intel al completo como hasta ahora.
  • Segundo, externalización de la fabricación en otras fundiciones de terceros, como TSMC, Samsung o Global Foundries.
  • Tercero, la apertura de las "puertas" de sus fábricas a la manufacturación de chips de terceros.

Como parte de este empeño, Intel va a invertir 20.000 millones de dólares en nuevas instalaciones en EEUU y Europa. Hay dos de ellas ya en marcha, en el campus Ocotillo que la compañía tiene en Arizona. La inclusión de estas nuevas inversiones en dos geografías de occidente sirven para apalancarse en una ventaja que no tienen otras empresas: un menor riesgo geopolítico.

TSMC y, en menor medida, Samsung se encuentran muy cerca de China, expuestos a las tensiones comerciales y militares entre bloques. En contraste, EEUU y Europa ofrecerían mayor estabilidad a sus clientes, reduciendo peligros inciertos a medio y largo plazo.

La vuelta de un Mac con Intel no es una idea tan descabellada

Mac m1

En la parte final de la exposición, Pat Gelsinger respondía a preguntas de los inversores. En una de las primeras salió de forma colateral el nombre de Apple:

Pregunta: La pregunta es acerca de la extensión de esta estrategia de fundición. Parece muy probable que vayáis a competir hasta cierto punto con vuestros clientes, eso puede ser problemático para ciertas compañías. ¿Cómo pensáis gestionar eso?

Respuesta: En general, lo que vemos es que la estrategia que estamos desplegando es una que es una gran oportunidad para aliarse y en algunos casos puede que haya "co-ompetencia". Pero vemos esto como una gran oportunidad para diferenciar productos y tecnologías como nunca antes. Y claramente iremos a nuestros clientes de "cloud", para crear oportunidades que encajen en su negocio y escala de forma única.

También iremos con gente como Qualcomm, con los que hemos competido más antes, pero les pediremos encontrar una manera de aprovechar nuestras tecnologías que no era posible antes para ser tu socio de fundición. También perseguiremos clientes como Apple y les preguntaremos si podemos expandir para construir y expandir nuestras capacidades para ser también vuestra fundición.

Esta posibilidad está enterrada casi al final de la respuesta de Gelsinger, cuando en realidad es de las posibilidades más atractivas. Desde este punto de vista, los Mac con Intel podrían retornar al mercado, aunque con una vuelta de tuerca: diseñados por Apple en California, ensamblados por Intel en Arizona. Se trataría, por tanto, de un Mac con un chip diseñado por Apple pero fabricado por Intel en vez de TSMC.

Romper el modelo de negocio vertical de Intel no es un episodio baladí. Es uno de los más importantes en el sector en los últimos años. Una compañía no reconduce la forma de hacer negocio de manera tan radical todos los días. Un ejemplo reciente que viene a la memoria es el de Microsoft, que pasó de enfocarse en Windows y Office a dejarlos a un lado para centrarse en cloud y otros servicios. Llama la atención que ambas compañías tienen en común el verse forzadas a ejecutar estos cambios provocados por Apple, de una u otra manera.

Falta por ver si desde Cupertino encuentran interesante esta oferta. Razones no les faltan y como hemos visto en el pasado, Apple ha vuelto a trabajar con compañías como Samsung o Qualcomm, con las que tuvo más que palabras, acabando en los tribunales. Y ahora ambos son felices proveedores de la manzana. Como diría Pazos, en este negocio hay que ser ante todo profesional, muy profesional.

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