La competencia de ARM sigue a por uvas un año después del procesador M1 de Apple
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La competencia de ARM sigue a por uvas un año después del procesador M1 de Apple

Este mes se ha cumplido un año del lanzamiento de los primeros Mac con chip M1 Apple Silicon. Un tiempo que la competencia apenas ha utilizado para hacer frente al desafío que presentan estos chips de arquitectura ARM. La reducción del calor, eficiencia energética y potencia de los M1, M1 Pro y M1 Max ha dejado boquiabierta a una industria que aún está asimilando la noticia.

M1 Pro y M1 Max, marcando distancias con la competencia

Si el año pasado Apple presentaba los MacBook Air, MacBook Pro y Mac mini con chip M1, en octubre desvelaba los nuevos MacBook Pro con M1 Pro y M1 Max. Un tock que seguía al tick inicial, al más puro estilo de Intel. Dos chips que han puesto aún más patas arriba el sector y la competencia.

potencia y consumo

Y es que los M1 Pro y M1 Max son los primeros SoC para el mercado profesional de Apple. Con ellos, ahora sabemos de lo que es capaz Apple, creando procesadores con multitud de núcleos de CPU y GPU y consumiendo una fracción de lo que necesita su competencia. Queda claro que el M1 era tan solo la versión de consumo para equipos más populares, reservándose estos nuevos chips para sus equipos portátiles más exigente.

En todo este año, no ha habido una propuesta sólida de la competencia por hacer frente al Apple Silicon. Ni una que combine potencia, consumo y calor en un equilibrio que hasta hace poco pensábamos imposible. Entonces, ¿cuál es el plan de los competidores de Apple?

2023 como primera reacción de Qualcomm

Qualcomm acaba de desvelar sus planes para crear una CPU de arquitectura ARM. Una que ha bautizado como "competitiva" para el PC frente a la serie M de Apple.

El problema y como indica nuestro compañero Antonio Sabán, es que no llegarán al mercado hasta 2023 (los clientes lo tendrán en 2022 para pruebas). Están basando sus esfuerzos en un chip que vio la luz en 2020, con una evolución en 2021 y que en 2023 veremos previsiblemente la evolución de su segunda generación. En otras palabras, un año donde podríamos ver los M2 en sus sabores Pro y Max. Todo parece indicar que Qualcomm está apuntando a un objetivo anticuado.

La compañía de San Diego ha hecho especial hincapié en que los responsables de este hito es el equipo de Nuvia, la empresa de procesadores fundada por ex-empleado de Apple. Tal vez porque se trataba de una conferencia de accionistas y Qualcomm necesitaba anunciar algo contra los Apple Silicon y mostrarse competitivo.

qualcomm
Un año después, no tenemos alternativas sólidas en ARM. Y quien se prepara para ello tiene por fecha 2023

El lado de Intel tampoco parece muy preparado. Hace poco anunciaron los Intel Alder Lake de 12ª generación que superan al M1 Max. Eso sí, por el camino dilapidan energía, algo que tal vez no importe tanto al tratarse de chips de escritorio. Pero que demuestra el complicado balance de potencia-batería-calor que ha alcanzado Apple.

El lado del software es también bastante complicado. Windows 10 y 11 cuentan con versión ARM, pero los programas y apps aún deben adaptarse. Qualcomm ha anunciado un kit de desarrollo que revela la distancia que aún queda por cubrir. Y Microsoft aún no ha desvelado sus cartas para Windows 11, aunque tiene soporte para apps de Android.

Todo esto apunta a una Apple que corre en solitario, mientras la competencia está nerviosa intentando construir una propuesta coherente.

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