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Ecos del pasado: los bancos australianos reenfocan su estrategia contra Apple Pay
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Ecos del pasado: los bancos australianos reenfocan su estrategia contra Apple Pay

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Nuevo episodio en la guerra contra Apple Pay por parte de algunos bancos australianos. Las entidades financieras han abandonado su argumento inicial en el que avisaban del peligro para la libre competencia de la entrada de Apple Pay. En esta primera fase, apoyaban su caso esgrimiendo que la comisión cobrada por Apple por cada transacción con Apple Pay (un 0,15%) era demasiado elevada.

Ahora, una vez que la comisión de competencia de Australia rechazó esa línea de ataque, los bancos que se oponen a Apple Pay quieren que Apple abra el acceso al chip NFC de sus dispositivos (Apple Watch y iPhone). Una demanda que ya hicieron al principio pero que acaba de convertirse en el argumento principal de los bancos. 

"No hay competencia real en los pagos móviles"

Según informaba AppleInsider ayer, Commonwealth Bank of Australia, National Australia Bank, Bendigo and Adelaide Bank y el Westpac Banking Corp han redireccionado sus esfuerzos para entorpecer la plataforma de pagos móviles de Apple para poder hacer uso libre del chip NFC. Según el portavoz del colectivo de bancos, Lance Blockley:

Un acceso libre a la función NFC, como ocurre en el sistema operativo móvil Android más popular y ampliamente utilizado, no es solo importante para los participantes y pagos móviles, sino también para un rango amplio de funciones que utilizan el NFC a lo largo de numerosos sectores y usos. Esto tiene implicaciones globales en el uso de NFC en smartphones.

Los participantes esperan poder ofrecer Apple Pay a sus clientes al mismo tiempo que tienen acceso a la función NFC. Cualquier retraso o impedimento será el resultado de la negativa de Apple a negociar.
kantar

Se trata de unas declaraciones un tanto contradictorias, ya que estos mismos bancos afirman que "no hay competencia real" en los pagos móviles y al mismo tiempo mencionan a Android como ejemplo a imitar. ¿Cómo es posible que no haya competencia en pagos móviles cuando Android tiene más de un 52% de la cuota de mercado en Australia (iOS tendría un 45%), según los datos de Kantar para diciembre de 2016? Precisamente cuando Android, tal y como dicen, es abierto y con acceso pleno al chip NFC.

¿Quiénes son los bancos australianos y por qué se oponen a Apple Pay?

bancos australia

En la imagen superior puede verse el ranking de los cuatro bancos más importantes de Australia, basados en el tamaño de sus activos en dólares australianos. Aquí faltaría uno de los bancos demandantes, el Bendigo and Adelaide Bank, cuyos activos ascienden a 65.700 millones de dólares, muy por detrás del Westpac.

Y también aparece el Australia and New Zealand Banking Group (ANZ), el único banco nacional de gran tamaño en adoptar Apple Pay en verano del año pasado. Además del ANZ y la ya tradicional American Express, ING Direct y Macquarie se subieron al tren de pagos de Apple hace unos días.

Tarjetas
Apple no está dispuesta a comprometer la seguridad de su sistema de pagos móviles otorgando acceso a terceros a su chip NFC

Las entidades financieras quieren tener acceso al NFC del iPhone para que sus plataformas de pagos móviles tengan un acceso sencillo de cara al usuario. En la actualidad, Apple Pay se activa con tan solo acercar un iPhone compatible a un terminal punto de venta (TPV) o presionando dos veces el botón lateral del Apple Watch. La confirmación del pago en el caso del iPhone se hace mediante Touch ID

En contraste, para poder acceder a una app de pago de un banco, el usuario debe desbloquear el terminal, buscar la app de su banco, abrirla, buscar la opción de pago y pagar. Un proceso mucho más laborioso en una situación en la que prima la velocidad y comodidad. Su deseo por tener acceso libre al chip NFC de Apple es evidente, aunque como ya dijo la compañía el año pasado:

Apple mantiene medidas de seguridad muy altas para sus clientes cuando utilizan dispositivos Apple para realizar pagos. Proporcionar acceso simple a la antena NFC a las apps de los bancos disminuiría de manera fundamental ese alto nivel de seguridad que Apple busca mantener en sus dispositivos.

Por desgracia, y basándose en su limitada comprensión del sistema, los bancos perciben a Apple Pay como una amenaza competitiva. Estos bancos quieren mantener el control completo de sus clientes. Esta solicitud es tan solo una nueva táctica empleada por estos bancos para machacar la entrada de Apple en el mercado australiano. De ser concedida, la petición dañaría a los consumidores, llevando a menos competencia y menos innovación.

La seguridad de Apple y sus dispositivos es muy elevada, pero no es perfecta. Añadir una variable externa que además está fuera del control de la compañía es impensable en algo tan crítico como los pagos móviles. Sin olvidarnos de la información personal que Apple Pay hace anónima durante la transacción. En un mundo en el que los gobiernos aspiran a controlar aún más la información sobre sus ciudadanos, la negativa de Apple es aún más comprensible.

Déjà vu: Apple Pay y la exclusividad inicial del iPhone

Watch

La situación actual que vivimos con la expansión mundial de Apple Pay tiene ecos del pasado. Cuando Apple lanzó el iPhone en el 2007, lo hizo de manera exclusiva con un único operador de telefonía en cada país. Esto fue así durante los primeros años. En España, esa exclusividad la tuvo Movistar desde 2008 hasta 2010, año en el que se sumaron Vodafone y Orange.

Apple utilizó esta estrategia para asegurarse presupuesto de promoción en cada país al mismo tiempo que debilitaba el poder de negociación de las operadoras más reticentes. Hasta 2007, eran ellas quienes dictaban a los fabricantes qué teléfonos debían crear, con qué características, qué servicios venían preinstalados y dónde colocarían los logos de la operadora.

El iPhone cambió esto por completo, dándole el poder de negociación a Apple gracias a que el iPhone era un terminal muy deseado por los clientes más valiosos de las operadoras. Varias operadoras denunciaron estos acuerdos de exclusividad ante los tribunales de sus respectivos países. Aunque al final, fue Apple quien acabó con estos contratos exclusivos.

Ticket
La situación de Apple Pay y los bancos reticentes recuerda a cuando la compañía lanzó el iPhone en 2007

El caso de Apple Pay es similar aunque con unas diferencias fundamentales. Apple Pay no es exclusivo de ningún banco, ya que pueden unirse los que así lo desean. Sin embargo, esta apertura no es del todo bienvenida en los casos australiano y español. Para vencer estas reticencias, Apple se ha aliado con dos entidades clave: ANZ y Banco Santander (además de Amex, Ticket Restaurant y Carrefour Pass).

El riesgo que corren el resto de entidades financieras es el mismo que el de las operadoras móviles en 2007: perder a los clientes más valiosos. En este caso, una fracción muy interesante de los clientes más susceptibles de abrazar una plataforma de pagos móviles. Las "portabilidades" bancarias son más difíciles (cambiar de banco cuando tienes una hipoteca no es sencillo), pero probablemente se estén dando cambios de clientes jóvenes con pocas obligaciones bancarias. Clientes que en el futuro contratarán más productos bancarios en el futuro (otra vez, hipotecas).

Según la responsable mundial de Apple Pay, Jennifer Bailey, los australianos están utilizando Apple Pay más que en ningún otro país. Veremos cómo impacta el órdago que han lanzado ANZ y Banco Santander al mercado y cómo se desenvuelve el affaire Apple Pay en ambos países. Pero todo apunta a un resultado previsible. Al igual que sucedió con el iPhone, todo lo que tiene que hacer Apple es esperar.

En Applesfera | ¿Qué están diciendo el resto de bancos españoles sobre Apple Pay?

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